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martes, 23 de abril de 2019

VIÑETAS SOBRE TIEMPOS TURBULENTOS (PARTE I)



   Este 1 de abril se han cumplido 80 años del final de la Guerra Civil española. Sobre este trágico acontecimiento -en el que gira todo el siglo XX español-, se harán eco diversos medios y se analizará desde diversas perspectivas: histórica, periodística, fotográfica o literaria…

   Y con toda seguridad, los medios de comunicación o la vertiente histórica obviarán el tratamiento de la guerra en los cómics y novelas gráficas. Porque estos medios, desde la década del año 2000, han plasmado la temática de la guerra de una forma muy variada. De hecho, por curioso que pueda parecer, el uso político y público sobre la Guerra Civil española ha ido aparejado con el número de volúmenes y obras gráficas publicadas sobre el conflicto bélico.




   Como se ve en este gráfico de Michel Matly, hubo una primera oleada de trabajos referidos sobre la Guerra Civil que comenzó en la Transición y llegó a cubrir toda la década de los años 80 hasta los primeros años de los noventa. Este auge de publicaciones coincidió con los primeros trabajos e investigaciones sobre la Guerra Civil a nivel académico y también con una pequeña y breve apertura del debate público sobre el periodo bélico, más allá del silencio que se quiso imponer a nivel político, ensalzando a los actores políticos de la Transición y haciendo todo lo posible por olvidar el pasado traumático, enterrarlo debajo de la alfombra y mirar hacia un futuro próspero y de concordia (Os suena esto, ¿verdad?)

   Vayamos a lo concreto. ¿Cómo y de qué manera se reflejó la Guerra Civil española en los primeros trabajos que trataban específicamente este periodo de nuestra historia?



   Un primer ejemplo lo encontramos en la tetralogía Eloy (Hernández Palacios, 1979, 1980, 1981, 1987), que utilizó una identificación conectiva al presentar a los republicanos como “nosotros” pero no a los enemigos, ya que los pertenecientes al bando franquista no aparecen personificados. Se plasman como “entes” que sirven de contrapeso al protagonista republicano. Aun así, intenta rehuir de polémicas sobre la guerra y presentarla como una situación muy excepcional de manera lineal.







   Por el contrario, hubo cómics vinculados a la extrema derecha, como la novela gráfica editada por Fuerza Nueva Setenta días en el infierno. La gesta en el Alcázar de Toledo (Carlos y Luis F. Crespo, 1978). Es un claro ejemplo de alegoría de esta batalla y ensalzamiento del bando franquista de una forma sesgada y parcial, demonizando al bando republicano.











   En los años 80, el tratamiento generalista y lineal sobre la guerra que se quiso dar en la década de los setenta varió levemente con comics como Emili Piula (Subirachs, 1980) o con la serie de ocho historietas publicadas en la revista Cimoc (Víctor Mora, 1986, 1987). Se abandonó la identificación «nosotros-republicanos», y se optó por otra más alejada y aséptica ejemplificada en un «ellos-republicanos», representándose además la guerra como una locura colectiva entre los dos bandos que no debiera repetirse en el futuro.


   La principal aportación del trabajo de Subirachs es que incluía a miembros de la Iglesia como actores protagonistas de la guerra, un hecho que “accidentalmente” se había obviado en obras anteriores.
   Pero este primer auge de cómics y novelas gráficas sobre la Guerra Civil no se tradujo en un mayor interés por parte de los lectores, editores ni para el público en general. Las publicaciones de los años ochenta sobre este tema pertenecían a editoriales muy pequeñas, casi marginales. La crisis de las grandes editoriales hizo que muchas de ellas desaparecieran, otras tuvieron que fusionarse o reconducir su temática mediante la contratación de autores muy consagrados cuyas obras tratarían temas más costumbristas, que no incomodasen a nadie. Además, durante el gobierno socialista se creó la idea (falsa pero perdurable) de que mirar al pasado traumático de la guerra, era algo incómodo y propio del cajón de la historia, que podía romper España. Había que mirar hacia el progreso y la modernidad (cerca estaban de celebrarse en 1992 los Juegos Olímpicos de Barcelona y la EXPO de Sevilla) y esconder bajo la alfombra toda mirada crítica sobre la Guerra Civil, para crear una concordia ficticia. Estos dos hechos fueron dos factores que produjeron en los años 90 una década de silencio y olvido de los cómics sobre la Guerra Civil española.

   Por suerte, en 1997 se publicó Un largo silencio de Francisco Gallardo, que supuso una ruptura del silencio historiográfico sobre la Guerra Civil por parte del mundo del cómic y de la novela gráfica, y aportó una nueva perspectiva al relatar la trayectoria vital de su padre en el conflicto –el miedo de la artillería, los fusilamientos en ambos bandos y el encierro en los campos de concentración del sur de Francia como exiliado–. Es un punto de vista novedoso que sirvió de ejemplo para futuras obras que explicaremos en otro momento. Otra de las novedades de este trabajo fue su formato de novela gráfica, ya que se presentó como una especie de cuaderno o diario junto a fotos y dibujos del padre del autor, algo similar a lo que hizo Art Spiegelman en Maus. Esta compilación de documentos personales intentaba dar verosimilitud a la historia y acortar la distancia entre la realidad traumática de la guerra y su representación gráfica. Además, Un largo silencio fue una de las obras pioneras en el tratamiento de la Guerra Civil desde el punto de vista de la memoria biográfica y supuso el inicio de una larga y próspera serie de cómics y novelas gráficas publicados ya en el siglo XXI cuyo valor y trasfondo fundamental será el de formar parte de la llamada “memoria histórica”.








martes, 13 de noviembre de 2018

DE CUANDO EL MUNDO CAMBIÓ EN UN BOSQUE


En el momento en el que escribo este post, se cumplen 100 años del Armisticio de Compiègne, la firma entre representantes del Imperio Alemán y de Francia que supuso el cese definitivo de los combates de la Primera Guerra Mundial. En concreto, en la madrugada del 10 al 11 de noviembre, -a las 5 de la mañana- se estableció que el final de los enfrentamientos fuera a partir de las 11:00 horas. Aunque, como siempre pasa en la Historia y en la vida, este hecho estuvo cargado de mala suerte para un anónimo soldado estadounidense. Deseoso de demostrar su valía en el frente, Henry Gunther cargó su bayoneta en contra de las órdenes de su sargento y se lanzó a la carga de una posición de ametralladora alemana. A pesar de los avisos de los soldados germanos, realizó un par de disparos. En cuanto estuvo al alcance de la ametralladora fue inmediatamente abatido. Falleció en un pueblucho francés de mala muerte, en Chaumont-devant-Damvillers, cerca del río Mosa. Eran las 10:59 de la mañana. Faltaba un minuto para que el armisticio entrara en vigor.

Se ha escrito muchísimo sobre la Primera Guerra Mundial, sobre todo cuando se cumplen fechas conmemorativas y desde diversas visiones, pero la mayoría de los distintos trabajos apuntan tres ideas principales: la ceguera de los dirigentes (emperadores, políticos, diplomáticos) en azuzar un conflicto bélico que creían que podrían controlar y dirigir apelando a las emociones y al nacionalismo exacerbado, pero que se les escapó de las manos ya que históricos imperios se derrumbaron en apenas cuatro años. La segunda idea gira en torno a que la guerra no tuvo nada que ver con enfrentamientos anteriores, por el uso de una tecnología más efectiva y mortífera, que rompía los esquemas clásicos de los planes militares. Y la tercera, la reflexión más extendida a la que llegan casi todas las conclusiones, es el absurdo de algunas batallas a pequeña escala, pero en conjunto fue una guerra inútil porque el coste de vidas fue altísimo en comparación con los objetivos conseguidos. Un dato para tener en cuenta: en las seis horas que transcurrieron entre la firma del armisticio y su entrada en vigor murieron 11.000 soldados.


Personalmente, siempre he tenido predilección por la Primera Guerra Mundial. Incluso la considero como el inicio de una nueva etapa histórica. En comparación, el mundo era más parecido en 1912 a los años finales del siglo XIX que lo sería en 1918. Por ejemplo, si se observa la fotografía superior (tomada en 1910) se ve a varios monarcas y emperadores europeos: el zar Fernando de Bulgaria y el káiser Guillermo II -de pie, segundo y cuarto por la izquierda- acabaron kaputt en 1918 tras enfrentarse a Inglaterra y Bélgica, regidas por Jorge V (sentado en el centro) y Alberto I (de pie, el primero de la derecha). Además, sin este episodio bélico no se puede entender el surgimiento de la Revolución rusa, del fascismo o del nazismo. Incluso de un nuevo capitalismo y de nuevas formas de organización territorial.

De todas formas, el lugar de la firma del armisticio es muy austero, -una explanada elíptica con unos raíles y una placa conmemorativa donde estaba el tren original junto a una estatua del mariscal Foch-. Existe un pequeño museo que conserva una réplica del tren original, unos cuantos mapas e indumentaria de soldados franceses y alemanes y un tanque Renault. Aun así, la carga simbólica es enorme ya que fue el lugar donde se dio el primer paso hacia una paz definitiva, pero también supuso el inicio de nuevos movimientos y revoluciones políticas y sociales: de aquí parte el sentimiento antisemita en Alemania, el fascismo en Italia o el establecimiento de Estados Unidos como primera potencia mundial.

Cien años después, Europa es un continente estable en cuanto a conflictos bélicos (con la excepción de Ucrania), pero el sentimiento nacionalista está en auge. Un nacionalismo en contra del fenómeno de la inmigración y en contra también de la Unión Europea. No se adivina un futuro muy bueno (el Brexit inglés, el apogeo de populismos de extrema derecha en la mayor parte de países europeos, la marcha de Merkel que puede quebrar el fundamental eje francoalemán), hace que Europa, -que se desangró hace 100 años y que engendró una débil institución para mantener la paz, como fue la Sociedad de Naciones-, sea un continente cada vez más débil, una especie de choped barato entre EE. UU., Rusia y China.

Cierto es que se ha avanzado enormemente, se han consolidado democracias y la sociedad civil está por encima de cualquier estamento, pero el resurgimiento de dichos nacionalismos, bien por rechazo a otros o por sentimiento de agresión y victimismo, dibuja una peligrosa situación en la que las opiniones mesuradas y reflexivas son denostadas.






martes, 5 de junio de 2018

CÓMO ASCENDER EN LA VIDA: DEL INFIERNO AL CIELO CON PEDRO


Te quedas en coma la noche del 1 de octubre de 2016, y pasa esto: en un caótico y tenso congreso, Pedro Sánchez dimitía de su cargo de Secretario General del PSOE en uno de los momentos más convulsos de la historia de este partido, azotado por una profunda división interna entre “oficialistas” y “susanistas” y con una crisis de resultados electorales sin precedentes.
Te despiertas en la cama de un hospital -público por supuesto a menos que seas lacayo y súbdito de Esperanza “Carmaggedon” Aguirre- y pasa esto: El 1 de junio de 2018, en un tenso debate parlamentario enmarcado en una moción de censura contra M. Rajoy, Pedro Sánchezobtiene 180 votos favorables y se convierte en el séptimo Presidente del Gobierno de la democracia española
JOOODER. Tras el impacto inicial y no ahorcarte con el gotero, te preguntas qué ha pasado con España. 
Veamos.
Los dantescos personajes, el funcionario berberechil M. Rajoy, la abobada María Soraya Sáenz de Santamaría Antón y el chupasangre Cristóbal María Montoro han sido las tres cabezas más visibles y destacadas de un Partido Popular azotado por la corrupción sistémica e interna del partido -desde 1989-, por una crisis de confianza de la opinión pública y de sus votantes, por el sainete que han hecho frente al problema catalán (Puigdemont y colaboradores huidos al extranjero) y el PP atrincherado tras las togas de los jueces, manifestando su incompetencia. Demasiadas gotas han acabado derramando el vaso. Y parece que la correlación de fuerzas en la derecha española va a pasar del vino a la Fanta de naranja. 
Ahora se abre una etapa muy curiosa: hay un Presidente del Gobierno en la Moncloa sin haber pasado por las urnas -saludos desde este modesto blog a Susana Díaz- y que gobierna con apoyo de Podemos -reclamando su parte del pastel: dame un ministerio o te saco la navajilla de Vallecas, perdón Galapágar- y nacionalistas (anda mira, como Aznar en el 96 con Pujol y Arzallus). Ciudadanos, los hijos de las encuestas, se han quedado en shock ya que cuando parecía que iban a arrebatar el poder al PP, viene el PSOE y les adelanta por la izquierda. 
Toca recomponerse porque el discurso va a cambiar. Al 3 veces muerto y 4 veces resucitado Pedro Sánchez los nacionalismos periféricos le van a pedir cuentas por apoyarle. Quid pro quo. Y esas cuentas exigen negociaciones y tender unos puentes volados entre España y Cataluña. Podemos tratará de hacerse con un ministerio pero puede que consigan un cargo más bajo: ojalá se hagan con el control de RTVE, suspendan el programa de Cárdenas y pongan “La Tuerka” para que sea vista por fin por más de tres personas. Por su parte, Ciudadanos está en fuera de juego discursivamente hablando, porque su oposición blanda era contra el PP, no contra el PSOE y creían que Rivera iba a suceder a Rajoy en La Moncloa. Con Felisuco y Cantó de ministros y el perturbado de Girauta reencarnado en Goebbels. Ahora toca reformar su política y bramar por unas elecciones que les haga soñar.
¿Y el PP? Bueno, se abre un periodo muy interesante a ojos del ciudadano. Tras llevar a cabo una legislatura basada actuar como un funcionario que huye ante los problemas o espera a que escampen con otro problema mayor, el caducifolio M. Rajoy debe afrontar que su tiempo ha pasado y que es necesaria la regeneración dentro de su partido -tal y como piden sus bases de forma explícita JA JA JA- Esto puede llevar a una lucha interna entre algunos candidatos: el narcocolega Feijóo, Pastor, “másteres en Derecho” Casado o “la militara en diferido” Cospedal. Si antes Soraya con cadáveres en el armario (Soria, Margallo, Cifuentes…) no se los carga antes con unos másteres falsos, cursos ficticios o vídeoscleptómanos… Eso sí, en términos discursivos no han perdido las viejas maneras al desempolvar la retórica revanchista y utilizar al terrorismo como arma arrojadiza. Como en 2004 con infausto recuerdo, puesto que es una forma de no reconocer los errores internos. 

Polvo, sudor y hierro, Pedro I cabalga.




martes, 26 de septiembre de 2017

BALÓN DE BARRO

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Decía Eduardo Galeano en El fútbol a sol y sombra que "el juego se ha convertido en espectáculo, con pocos protagonistas y muchos espectadores, fútbol para mirar, y el espectáculo se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos del mundo, que no se organiza para jugar sino para impedir que se juegue".
Es verdad que el fútbol es deporte rey por excelencia en casi todo el mundo, salvo las excepciones de Estados Unidos, Canadá u Oceanía donde ese fanatismo se reparte entre el baloncesto, el béisbol o el hockey sobre hielo en Norteamérica o el rugby en Australia y Nueva Zelanda. Pero lo que es indiscutible es que el fútbol es el deporte que más dinero maneja tanto a nivel de sus cúpulas federativas como FIFA o UEFA como a nivel de equipos en materia de presupuestos, fichajes de jugadores y mercadotecnia. Y ha tenido que precisamente en verano, cuando el fútbol recarga las pilas hasta septiembre y los periódicos deportivos anuncian contrataciones de futbolistas -reales o imaginarias- para llenar los estómagos de los lectores y que todos nos creamos Guardiola, Mourinho, Zidane o Rinus Michels que se han destapado algunas de las vergüenzas que asolan este deporte.
El 18 de julio de este año eran detenidos el presidente de la Federación Española de Fútbol, su hijo y el vicepresidente económico de este organismo con la acusación de estafa, apropiación indebida, falsedad documental, corrupción entre particulares, administración desleal y alzamiento de bienes. Aunque ya el 1 de agosto Ángel María Villar y su hijo salieron de prisión -pagando una fianza irrisoria entre ambos de 450.000 euros en metálico-, está por ver el alcance de la investigación para llegar al fondo de la podredumbre del fútbol español que empieza por arriba, muy arriba. Por su cúpula dirigente. Villar lleva manejando los asuntos de la Federación desde 1988 y en sus 29 años ha sido acusado numerosas veces de irregularidades económicas, de meter mano en la caja fuerte de la Federación, de presionar a árbitros, jugadores y presidentes de federaciones territoriales para conseguir sus votos en las elecciones bajo riesgo de dejar de percibir fondos o cortando su carrera. Al árbitro aragonés Daudén Ibáñez se le desposeyó de la escarapela FIFA en 2005 por no plegarse a sus amenazas y no pudo arbitrar partidos internacionales. Manejando la Federación como su cortijo y con la colaboración de periodistas deportivos, Villar siempre conseguía tratos de favor como silenciar a sus opositores -si es que algún insensato osaba levantar la voz- o que por los terrenos de la Ciudad del Fútbol en Las Rozas (Madrid) la Federación pagase solo 1 euro. 12 hectáreas por 1 euro.
El otro asunto que merece la atención ha sido el fichaje de Neymar Jr. por el París Saint Germain en una operación que le ha costado al conjunto francés 222 millones de euros, pues esta era la cantidad de la cláusula de rescisión que se reflejaba en el contrato del brasileño cuando fue renovado por su anterior equipo, el FC Barcelona. A esto hay que añadir que, según Football Leaks, el sueldo del jugador es de 3.069.520 euros al mes, lo que supone más de 102.000 euros al día. Lo que tardará en desvelarse, si ocurre algún día, es saber si realmente el FC Barcelona ha ingresado realmente esa cantidad, ya que el jugador pertenece a varios fondos de inversión -DIS (40%) y TEISA (5%). El primero pertenece a dos empresarios de Sao Paulo, y el segundo es un fondo formado por grupo de empresarios aficionados del equipo brasileño en el que empezó Neymar, el Santos. Al mover a su futbolista y con cantidades cada vez mayores, esto les repercute en un beneficio cada vez mayor. Y esta es una de las mayores corruptelas del fútbol actual.
Los fondos de inversión tienen su origen en Sudamérica, pero responden al capitalismo voraz del fútbol europeo en los años noventa. Gracias a la Ley Bosman, los futbolistas europeos dejaron de considerarse extranjeros -antes solo podían alinearse 3 en un partido- y los equipos europeos dirigieron su mirada al mercado sudamericano, ávido de dinero con muchos clubes al borde de la desaparición. En Argentina y Brasil proliferaron la propiedad de terceros por parte de personas jurídicas -empresas o fondos de inversión- pero también puede estar formado por personas físicas -agentes de futbolistas-. Estos agentes se aprovechan de las necesidades económicas de los equipos y adquieren derechos de los jugadores por un precio muy bajo cuando se encuentran en edad formativa. Y de este modo todos ganan: los equipos dinero, los agentes irán ganando más dinero cuando el futbolista fiche por equipos europeos a través de cuantiosas comisiones.
Pongamos un ejemplo de cómo afecta esto a un equipo:
En 2011, el Sporting de Gijón estaba muy necesitado de liquidez y contactó con un fondo de inversión llamado Doyen Sports con sede en Malta y que tiene en cartera a 42 jugadores. Esta empresa hizo un préstamo al Sporting por 2,5 millones de euros a devolver en 10 meses sin intereses. Pero en 2012 el club bajó a Segunda División y no pudo devolver el dinero a Doyen, de modo que este fondo de inversión se quedó con el 80% del jugador Alberto Botía, se lo vendió al Sevilla y dividió ese 80% a dos equipos, Elche y Olympiacos. Al año siguiente Doyen hizo un nuevo préstamo al Sporting de otros 2,5 millones, pero ahora las condiciones rozaban casi el chantaje. Doyen se convertía en el único agente de los jugadores y si el Sporting recibía una oferta igual o superior a su valoración por un jugador, estaba obligado a venderlo si no quería recibir una penalización.
Y con los jugadores es más sencillo, pero más rentable:
En 2009, el jugador colombiano Falcao fue traspasado de River Plate al Oporto. Doyen Sports se quedó con el 55% de los derechos del futbolista y le pagó parte de su sueldo en Portugal. En 2012 Falcao fichó por el Atlético de Madrid por 40 millones de euros a cambio de un 33% de la futura venta del jugador. El equipo solo pagó 18 millones pero como lo hizo tarde Doyen aumentó los derechos del jugador y se le impidió decidir en el futuro del jugador. En 2013 se formalizó su traspaso al Mónaco por 45 millones lo que generó una plusvalía de 5 millones de los que un tercio pertenecía a Doyen.
El fútbol resulta un deporte maravilloso por su sencillez, por lo inesperado, por la polémica que genera y por ser un aglutinador social que no se encuentra en ningún otro ámbito, ni en la política ni en el laboral ni tan siquiera en el religioso. Por mucho que se quiera ignorar, este deporte ha traspasado la barrera de lo lúdico y es un generador de sentimientos y elemento de transmisión familiar. Como dijo Paul Auster “el fútbol es un milagro que le permitió a Europa odiarse sin destruirse”. Pero esta destrucción no vendrá por los aficionados, sino por el capitalismo salvaje que ha convertido al fútbol en un sistema de clases con una muy pequeña élite multimillonaria en la cúspide de la pirámide, una clase media de equipos que sirven para engrosar competiciones, pero cuyas posibilidades de éxito son muy escasas y con una enorme base de equipos que luchan por subsistir. Actualmente en Europa hay unos 6 o 7 clubes con un poder económico sin precedentes que captan talentos jóvenes a precios irrisorios o fichan a jugadores de equipos de la clase media sin dejar que éstos disfruten de ellos. O bien, como ha hecho el PSG, revientan el mercado fichando a grandes estrellas por precios prohibitivos teniendo el respaldo financiero de Estados de Oriente Medio -como el Paris Saint Germain o el Manchester City que también tiene participación china por valor de 400 millones de euros- o de Rusia -el Chelsea inglés-.
Especulación, tráfico de menores, ventas ilegales, blanqueo de capitales, falsedad documental, compras ilícitas, apropiación indebida, sobornos, recalificación de terrenos, deudas con Hacienda o Seguridad Social, retraso de pagos, dopaje, apuestas ilegales, embargos, racismo, homofobia, violencia, machismo… son algunos de los términos que rodean al fútbol en la actualidad desde los máximos organismos hasta los campos embarrados alejados de la mano de Dios. Hará falta airear muchas ventanas, ser más exigentes tanto el aficionado como la prensa con las ilegalidades que se cometen y destapar y denunciar cada una de ellas. La batalla no será fácil porque actores políticos y judiciales con intereses ponen y pondrán trabas. Pero hay que luchar por recuperar la esencia de un deporte que fue arrebatado a las clases populares y que debe volver a ellas para siempre.
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RC Malinas (Flandes) Foto de Jurgen Vantomme


miércoles, 28 de junio de 2017

LA NARRATIVA DE LA PISTOLA


Hace unos días acabé de leer Patria, la novela de Fernando Aramburu ambientada en el País Vasco durante los años de mayor actividad de ETA en la década de los ochenta y en los noventa. Un punto fundamental del libro es que viene a reflejar las tensiones y complejas relaciones sociales del terrorismo en el País Vasco poniendo el foco en un pequeño núcleo rural. De este modo, se atiende a cómo se percibía y vivía a ETA por parte de sus verdugos y víctimas en un ambiente cerrado e incluso dentro de las propias familias.
Quizás por ello, por haber abierto un camino nuevo en el relato del terrorismo etarra, Patria ha sido el libro del último año y de este mismo. Ahora bien, algunos han intentado ir más allá y encumbrar la novela haciendo de ella una obra canónica que marcará un antes y después sobre el fenómeno del terrorismo etarra en España. No niego que es un libro que aporta muchas novedades -los estudios históricos de la violencia de ETA se han realizado atendiendo a un orden cronológico o con el análisis de ETA como organización, desde su germen, escisiones y consolidación como banda terrorista en los años ochenta frente a otras organizaciones-; ya que Aramburu se inclina por el estudio del tejido social del terrorismo cuando este marcaba los pasos frente a las indefensas víctimas y de cómo las relaciones vecinales se modificaban si alguien era primero señalado y luego asesinado. Pero este tema ya ha sido abordado en numerosas ocasiones de forma individual o por asociaciones de víctimas de ETA como COVITE, que han relatado en numerosas ocasiones el ambiente opresivo que se respiraba en el País Vasco en los años setenta y ochenta o cómo se afrontaba el hecho de que un familiar, vecino o amigo entrara a formar parte de ETA o fuera una víctima del terrorismo. Patria puede servir de amplificador de sus vivencias, recuerdos o memorias, pero en esto la novela no presenta nada original. Tal vez solo que su relato pueda escucharse más alto o llegar a un público más amplio.
Pero me temo que a corto o medio plazo nada va a cambiar. Se está corriendo el riesgo de -como se hizo a gran escala con el Nazismo en Alemania tras la IIª guerra mundial o con la Transición en España- sepultar la memoria y el recuerdo de las víctimas en favor de un rápido y muy frágil olvido. En los años ochenta hubo un debate histórico y filosófico muy intenso y polémico en la Alemania occidental sobre la cuestión del nazismo, puesto que las nuevas generaciones se empezaron a preguntar y a cuestionar su pasado ante el olvido deliberado de las autoridades gubernamentales. Y en el País Vasco puede suceder otro tanto. Está por ver cómo se aborda y desde qué puntos de vista se hace un estudio del fenómeno del terrorismo incluyendo el relato de las víctimas y si se hace desde dentro, por historiadores o sociólogos de la Universidad del País Vasco.
Porque, aunque ETA tenía la capacidad de movilización y organización para atentar en distintos puntos de España como Madrid, Zaragoza, Barcelona, Sevilla o en el Levante español, era también un terrorismo socialmente opresivo que se ejercía en las calles de los pueblos y ciudades vascas. En los mercados, en los parques, y por supuesto en las “herriko tabernas”. Y no solo con las pistolas, sino también con las palabras y gestos. Mucho más sutiles, pero terriblemente efectivos.

Por tanto, los estudios históricos sobre ETA deben venir también desde dentro, por aquellos que han conocido mejor el clima de miedo y terror asfixiante que se realizaba hacia las víctimas y aportar un punto de vista sociológico a la violencia. Si ocurre lo contrario -y parece que seguirá así a tenor de que apenas hay nuevas publicaciones históricas en fechas recientes- se corre el riesgo de sepultar la memoria bajo escombros de tierra y olvido que dará lugar a una paz frágil en el momento de cuestionarse el pasado y su narrativa.


viernes, 31 de marzo de 2017

JE T’AIME MARINE

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Querida Marine.
En la grieta abierta por la crisis económica, social y política del 2008 que ha socavado el Estado de bienestar en Europa y ante la inoperancia de los partidos tradicionales –especialmente de un PSF convertido en un vodevil del Folies Bergère- has logrado que tu mensaje cale en la sociedad francesa hasta el punto que los clásicos cinturones industriales de Francia –tradicionales feudos socialistas- hayan pasado a apoyarte. Se calcula que alrededor de un treinta por ciento de tu electorado proviene de votantes socialistas y comunistas.
Pero lo más importante es cómo has conseguido romper con la imagen clásica de una ultraderecha asociada al nazismo. Mantienes el mensaje ultranacionalista, xenófobo y racista en un país con una enorme presencia de inmigrantes de primera, segunda y tercera generación procedentes principalmente de África o el Caribe. Pero estás consiguiendo resultados y tu mensaje cala, especialmente en las zonas con mayor paro de Francia (el viejo norte industrial, muy poco desarrollado e incluso en todo el corredor desde el Franco Condado hasta los Alpes Marítimos y la Provenza). Otorgas carnets de la pureza de la raza francesa en un país con población no ya mezclada de otros continentes, sino incluso de Europa. Véase la inmigración española tras la Guerra civil en el sur de Francia, la presencia de italianos en la zona de la Costa Azul o la influencia alemana en Alsacia y Lorena.
Abogas por un resurgimiento francés fuera de Europa, salida del euro, expulsión de inmigrantes, más controles fronterizos, recuperación de los valores morales tradicionales. En definitiva, una nueva forma política frente a la caduca, vieja y corrupta forma de gobernar. A pesar de que eres europarlamentaria y cobras por ello un buen sueldo pero no asistes a las reuniones de Bruselas porque estás en campaña. Pero todo sea “pour la France”. Sin duda, lo que más me fascina de ti es tu puesta en escena. El símbolo con el que te presentas en tus mítines es una rosa tumbada en azul (el poder de esa imagen para tus rivales es impresionante) y sobre todo, cómo has logrado marcar la agenda de todos tus contrincantes.
En un principio se mofaban de ti y te despreciaban, considerándote una deriva extremista alejada del sistema que proponía soluciones irreales en un periodo de extrema gravedad. Eras una outsider que iba a quedarse por el camino. Nadie había tomado nota del resurgimiento de los movimientos ultraderechistas en Europa en los años noventa. Pero el Brexit, la fortaleza del FPÖ en Austria –casi llega a gobernar perdiendo la repetición de las elecciones del año pasado en las que no participaron los partidos tradicionales-, así como el auge de partidos similares en Europa del Norte, Holanda y Alemania ha hecho que se replanteen su pensamiento. O no. Ahora eres la rival más temida, viendo cómo se derrumban tus opositores. Fillon envuelto en un escándalo de corrupciones y de pagos a su familia con contratos y trabajos ficticios. Manuel Valls no apoyará a su compañero socialista Hamon y se decanta por Macron, que tampoco quiere mezclase demasiado con Valls para mantener impoluta su imagen de nueva política.
Te lo están dejando hecho. Es cierto que tu padre –al que llegaste a expulsar del Frente Nacional- llegó como segundo candidato en las elecciones presidenciales del 2002. Obtuvo casi un 17 por ciento de votos en la primera vuelta pero fue barrido en la segunda por Chirac, que logró un 85 por ciento. Pero las encuestas te sitúan en torno a un arco del 29-33 por ciento de los votos en la primera vuelta. Puedes perder en la segunda vuelta si todos van contra ti, pero sería una derrota más digna que la victoria de cualquiera. No habrás ganado pero habrás conseguido que tu mensaje haya calado en la sociedad y en la política, sembrando con tu discurso populista y racista un germen de odio e incertidumbre muy peligroso a corto plazo. Como pasó con Wilders en los Países Bajos, los medios de comunicación se alegraron por su derrota aunque se haya convertido en la segunda fuerza política del país. Qué ilusos y ciegos están.
Creo Marine que tu mayor alegría no sería vencer en las elecciones, sino que el hecho de que tu mensaje haya calado profundamente.
Au nom du peuple
Marine Présidente!
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martes, 24 de enero de 2017

DE ROJO Y NEGRO

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Hace cuarenta años exactos, España afrontaba un periodo agitado y lleno de incertidumbres como fue el periodo de la Transición. Pero dentro de ella, la semana que transcurrió entre el 23 y el 30 de enero de 1977 fue sin duda la más convulsa, teñida de rojo sangre y de un negro de miedo que envolvió Madrid.
Las bandas terroristas ETA y el GRAPO continuaban con su escalada de la violencia –éstos últimos habían secuestrado en el mes de diciembre de 1976 al Presidente del Consejo de Estado Antonio María de Oriol y en enero de 1977 hicieron lo mismo con el Presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar, Emilio Villaescusa. Además, de fondo se oía el ruido de sables de militares descontentos con la situación del país, acechando para dar un golpe de Estado; numerosas huelgas y protestas de trabajadores de todos los sectores reclamando libertad y reconocimiento social eran un dolor de cabeza para el incipiente y frágil gobierno de Suárez y añadiendo más leña al fuego, la extrema derecha se hacía presente y visible dejando tras de sí un rastro de sangre y al mismo tiempo poniendo los clavos de su propio ataúd.
El 23 de enero, mientras participaba en una manifestación a favor de la amnistía, pistoleros vinculados a Guerrilleros de Cristo Rey –o a la Triple A, según diversas fuentes- irrumpieron armados en la marcha y asesinaron a Arturo Ruiz, de tan solo 19 años. Al día siguiente, la indignación por este hecho hizo que más de 100.000 personas participaran en las diversas manifestaciones y un número similar de universitarios hicieron paros totales de sus clases. Pero la represión policial también se manifestó con crudeza con el resultado de la muerte de María Luz Nájera cuando fue alcanzada en la cabeza por un bote de humo. Hubo también 12 heridos de diversa consideración debido a la actuación de la policía.
Al día siguiente se produjo uno de los sucesos que tuvo mayor impacto en la opinión pública española, como fue el atentado de los abogados laboralistas en Madrid, que se saldó con cinco fallecidos y cuatro heridos graves, y que estuvo realizado por miembros de Fuerza Nueva. Todos los abogados pertenecían al PCE y a CC.OO., y aunque el atentado fue reivindicado en un primer momento por la Triple A –Alianza Apostólica Anticomunista-, investigaciones posteriores determinaron que habían sido personas relacionadas con Fuerza Nueva. Dos de los miembros detenidos, F. Albaladejo y L. Jiménez, habían sido colaboradores en diversas tareas de la Guardia Civil, y además, el primero de ellos había sido nombrado secretario del Sindicato Provincial de Transportes de Madrid. En total fueron condenados siete ultraderechistas de Fuerza Nueva, Falange Española y la Guardia de Franco, que poseían importantes conexiones con determinados miembros policiales. Los autores materiales, J. Fernández Cerrá y C. García Juliá fueron condenados a 163 años de cárcel cada uno; F. Albaladejo a 63 años; L. Jiménez Caravaca a 4 años de cárcel –éstos dos últimos fallecieron en 1985-; y a Gloria Herguedas Herrando –novia de Fernández Cerrá- a un año como encubridora de los hechos. Otros participantes en el atentado fueron Simón Ramón Fernández Palacios –fallecido en abril de 1979- y Lerdo de Tejada –cuya madre era la secretaria personal de Blas Piñar-, se fugó gracias a un permiso de libertad extraordinario concedido por el juez que investigaba los hechos, Rafael Gómez Chaparro.
La base de este atentado, más allá de cuestiones ideológicas, formaba parte de la llamada «estrategia de tensión» que realizaron numerosos grupos de extrema derecha en la Europa de los años setenta, especialmente en Italia. Utilizando el terror como arma se buscaba crear un clima de desestabilización política y social que provocara en el caso italiano la caída del PCI. Aquí en España, el objetivo era favorecer un golpe de Estado que pusiera fin a la Transición y restituyera a los militares en el poder. Para ello era necesario provocar una reacción virulenta por parte del PCE, todavía ilegal en enero de 1977. A gran escala ese era el fin último del atentado. Por ello, el objetivo eran estos abogados laboralistas, que ofrecían sus servicios de forma gratuita en muchos casos y asesoraban a sindicatos que estaban a la sombra del todavía presente Sindicato Vertical de origen falangista.
Sin embargo, el duelo mostrado en el cortejo fúnebre de los abogados asesinados fue todo lo contrario de lo que pretendió la extrema derecha. Alrededor de 200.000 personas se manifestaron atendiendo a consignas de silencio total, calma y serenidad, añadiendo el hecho curioso de que la seguridad del acto estuvo a cargo de miembros del PCE, a cuyas órdenes se puso la propia policía. Aún así, se produjo un gran despliegue policial durante el cortejo fúnebre, incluyendo helicópteros o policías apostados en terrazas. También se debe destacar a las personalidades que acudieron a la capilla ardiente, tanto representantes provinciales de los Colegios de Abogados; el decano del Colegio de Abogados de Madrid, A. Pedrol, o el presidente del Consejo General de la Abogacía; como la presencia de políticos de la oposición: F. González, J. Satrústegui, E. Tierno Galván o S. Carrillo, secretario general del PCE.
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La masiva y serena manifestación de duelo y dolor puso sin duda en un brete al Gobierno de Suárez en lo relativo a la legalización del PCE. Se hacía muy necesario que el partido fuera legalizado, en tanto en cuanto había manifestado su fuerza en las calles de forma pacífica en un contexto de violencia, puesto que habían sido asesinados compañeros de la organización y era bastante fácil que se buscara un ajuste de cuentas o una venganza en caliente. Por ello se debe destacar este hecho a su favor cuando finalmente el PCE fue legalizado el 9 de abril de 1977, dos meses y medio después de tan trágico suceso.
Es reseñable también apuntar a las conexiones internacionales de este atentado, especialmente con Italia ya que una de las armas utilizadas por los asesinos de los abogados de Atocha era un subfusil Ingram conocido popularmente como «Marietta». Y es que a inicios de los años setenta, una partida de estas armas perteneciente a la policía española fue desviada hacia grupos de extrema derecha italianos, usándose para asesinar al juez Vittorio Occorsio en el verano de 1976. Y atendiendo a las pruebas periciales de la policía sobre las armas usadas contra los abogados de Atocha, algunos agentes establecieron paralelismos con atentados llevados a cabo en Italia, pero antes de que pudieran concluir sus informes fueron apartados y destituidos de sus cargos.
Sin duda, estos hechos de finales de enero de 1977 supusieron un obstáculo enorme en el pedregoso camino de la Transición cuyo final pacífico no se vislumbraba. La violencia, la muerte y el miedo se instalaron en la sociedad española, que demostró que el terror no iba a amedrentarla en el ansiado camino hacia la democracia, la justicia, la paz y la libertad.


miércoles, 21 de diciembre de 2016

FACE IT, AÑO I


Parece que fue ayer, pero ya hace un año desde que Face It llegó a nuestras vidas.
A la sombra de la resaca electoral del 20-D, cinco amigos nos juntamos para fundar, aquel lejano 21 de Diciembre, un portal desde el que hablar al mundo. Hablar de política, historia, deporte, literatura... o de cualquier tema que nos apasionase.
Durante este año hemos pasado por dos elecciones generales, hemos visto caer a un president de la Generalitat, asistimos al enrocamiento de Pedro Sánchez con el "NO es NO", observamos estupefactos cómo el ganador de las elecciones renunciaba a presentarse a la investidura y cómo el perdedor trataba de conseguirla por todos los medios. Comprobamos con desolación el tiempo perdido en una legislatura fallida, la más corta de la historia, y cómo eso nos llevó a una repetición electoral, en la que pudimos ser espectadores del primer debate a cuatro de la democracia. Fuimos testigos de la victoria, aquel 26-J, del Partido Popular, de la consolidación de la muerte del bipartidismo y del baile de pactos que se intentaron para lograr la presidencia. No terminamos de creérnoslo cuando amanecimos una mañana con el triunfo del Brexit. Vibramos con las olimpiadas de Brasil y, cuando creíamos que unas terceras elecciones eran inevitables, el Partido Socialista derrocó a su líder y la Gran Coalición propició la investidura de Mariano Rajoy. Contra todo pronóstico nos despertamos con un Trump presidente y hemos podido ver cómo la guerra civil socialista continúa sin atisbar un final cercano.
Ha sido un año muy político y de todo esto hemos hablado en Face It, pero también hemos tenido tiempo de recomendaros unos cuantos libros, de contaros historias sobre la antigua Roma, de relataros cómo pilotos de automovilismo se convirtieron en espías aliados en la Segunda Guerra Mundial y de deciros cómo los quilts, antiguos códigos bordados en colchas y mantas, ayudaron a huir a unos cien mil esclavos de una guerra a punto de estallar. Hemos hablado del cosmos y de nuestra soledad (o no) en el universo. Hemos analizado el nivel cultural en nuestro país. Nos relajamos hablando de cine y de series de televisión, nos pusimos serios para hablar de maltrato animal y analizamos profundamente la socialdemocracia europea. Ha habido tiempo para la ciencia, la moda, las app's y los videojuegos. Os hemos recomendado rutas senderistas y viajes por el mundo. Fuimos críticos con el régimen al que están sometidos los graduados universitarios si quieren medrar profesionalmente y con la infiltración de la ideología fascista en el mundo del fútbol. Deporte, pintura, fotografía y costura han sido temas recurrentes en nuestro blog, incluso nos pusimos misteriosos para hablar de extraños mensajes incrustados en el asfalto por (quizá) alienígenas.
A lo largo de casi ochenta artículos hemos querido expresar nuestras opiniones e interesar a los que os encontráis al otro lado de la pantalla.
Hasta tres colaboradores han querido ser parte también de Face It hablándonos: Heiwa de Japón, Dorian Wells de misteriosos viajes en el tiempo e Irene Adler del conflicto catalán desde los ojos de una aragonesa afincada en Barcelona.
No sabemos lo que le deparará al mundo en 2017. Lo que sí sabemos es que Miss Rocher de la Tormenta, Rycumato, Olof, Lady Soviet Sniper e Imperator Caesar Cerverius seguiremos trabajando para que Face It siga siendo lo que es: un blog para hablar de todo, con todos y para todos.

Imperator Caesar Cerverius