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domingo, 3 de marzo de 2024

LOS OSCARS 2024

El próximo 10 de marzo de 2024 se celebrará la gala de la 96ª edición de los Premios Óscar, que premia a las “mejores” películas estrenadas en 2023. Véase que coloco las comillas en “mejores”, ya que es bien sabido que no siempre es la mejor película la que gana la estatuilla.

Los Óscar se han convertido, año tras año, en un fenómeno más globalizado que galardona no sólo películas americanas, sino de cualquier parte del planeta. Muchas veces, son las tendencias en cuanto a los temas que tocan, las razas o las sensibilidades que aparecen, las que las acercan más o menos a la deseada estatuilla.

Sin duda, el año 2023 ha sido uno de los que más se recuerda de calidad en el cine, por lo que cualquiera de las nominadas serían justas vencedoras del galardón. Tenemos a participantes y ganadoras de otros festivales como Cannes, Venecia, Berlín, Sundance… pero hoy voy a hablar aquí de MI clasificación personal. El orden, de la 10ª a la 1ª mejor película, en cuanto a lo que me han parecido a mí.

Vamos a ello:

10 – La zona de interés

Dirigida por el londinense Jonathan Glazer [Under the Skin (2013), Reencarnación (2004)], esta coproducción británico-polaca-estadounidense se ha colado entre las 10 nominadas a mejor película aun siendo un film que se desarrolla mayoritariamente en alemán (lo que ha hecho que también esté nominada a mejor película internacional).

La historia se centra justo a las afueras del campo de concentración de Auschwitz, donde se erige la mansión del comandante del campo y su familia. Veremos cómo éstos llevan una vida perfectamente normal, aunque se encuentren a pocos metros del recinto donde se están cometiendo las mayores atrocidades de la humanidad. El sonido cobra protagonismo al haber de fondo un continuo rumor de gritos, llantos y disparos (que los habitantes de la mansión simulan ignorar).

Aunque está recibiendo varios premios, yo no termino de verle las bondades que han obnubilado a la crítica. Los largos periodos sin diálogo me aburren y algunos recursos “artísticos”, que utiliza el director, me sacan de la película al no estar, en mi opinión, justificados.

 

9 – Maestro

Bradley Cooper dirige, escribe e interpreta este biopic sobre el compositor y director de orquesta Leonard Berstein. Es la segunda película en la que Cooper toma la batuta tras Ha nacido una estrella (2018) y parece ser que, después de haber ejercido en sus comienzos de “guaperas” de Hollywood en películas como Resacón en Las Vegas (2009) o El Equipo-A (2010), el bueno de Bradley ha encontrado su verdadero sitio encarnando papeles de calidad que le permiten desarrollar todo su potencial y ponerse él mismo a los mandos de la producción (cosa que creo que hace todavía mejor).

La cinta se adentra en lo más hondo de la vida del compositor estadounidense, desde que fue aupado a director de la Orquesta Filarmónica de Nueva York, pasando por cómo conoció y se casó con su mujer, los hijos que tuvieron, y las aventuras amorosas extramatrimoniales del compositor.

Aunque los biopics están de moda, no sé si la vida de Leonard Berstein tiene suficiente fuerza para ser llevada a la gran pantalla. Me gusta lo que veo, me quedo ojiplático con la apariencia que adquiere Bradley Cooper para personificar al músico, incluso me llaman ciertas partes de su vida. Pero hay mucho metraje que no me interesa demasiado, lo que me hace pensar si realmente alguien pidió una película sobre el compositor.

 

8 – Los asesinos de la luna

Martin Scorsese [Uno de los nuestros (1990), Casino (1995), El lobo de Wall Street (2013)] reúne a sus dos actores fetiche, Robert de Niro [El cabo del miedo (1991), Heat (1995), Los padres de ella (2000)] y Leonardo DiCaprio [Titanic (1997), Gangs of New York (2002), El Renacido (2015)], y lo hace bajo un guion del mismísimo Eric Roth [Forrest Gump (1994), El curioso caso de Benjamin Button (2007)] en una película de, ni mas ni menos, 206 minutazos (léase el sufijo -azo referido a larga extensión y no por la calidad de los mismos).

El largometraje nos teletransporta a la Oklahoma de principios del s. XX, donde la tribu indígena de los Osage está en lo más alto de la sociedad civil debido al petróleo encontrado en sus tierras, lo que automáticamente les coloca como los más ricos del estado. De repente, una serie de asesinatos empezará a mermar a los miembros del clan.

Scorsese nos presenta, desde luego, una buena historia que contar. De las que debería atrapar al espectador por lo intrincado de la trama y los devenires de los acontecimientos. Pero, indudablemenbte, el vasto metraje de la película la convierte en soporífera y, lo que debería atraer, causa rechazo. Las interpretaciones son de lo mejor de la película, pero ni eso hace reflotar este producto, lastrado de raíz por su duración. Cabe preguntarse si estaría nominada en esta categoría si no viniese firmada por uno de los grandes de Hollywood.

 

7 – Anatomía de una caída

Dirigida por Justine Triet [La Batalla de Solférino (2013), El Reflejo de Sibyl (2019)], ya ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Aun con este logro, la Academia de Cine Francés no la eligió como candidata a representar al país galo en la ceremonia de los Óscar en la categoría de “Mejor Película Internacional”. En su lugar, la escogida fue A fuego lento, de Tran Anh Hung, que no pasó la criba y no llegó a ser nominada. No obstante, la Academia estadounidense salvó ese “error” nominando la película de Triet a “Mejor Película”.

En la recóndita Grenoble, en una casa en lo alto de una montaña, vive un matrimonio con su hijo ciego. La pareja no está en su mejor momento y, una mañana, él aparece muerto tras caer desde el piso superior. De buenas a primeras, la cinta se convertirá en una película de juicios, cuando Sandra tendrá que defenderse de las acusaciones de la fiscalía que la apuntan como asesina de su marido.

Trama e interpretaciones se colocan a un nivel muy alto en este producto francés. Los papeles de Sandra Hüller, que encarna a la protagonista Sandra Voyter, así como Antoine Reinartz en el puesto de fiscal, despiertan todo tipo de emociones en el espectador. No obstante, al final de la película, siento que me han privado de algo. Cierta sensación de insatisfacción me impide posicionar esta cinta en un sitio más alto de la clasificación.

 

6 - Barbie

Greta Gerwig [Lady Bird (2017), Mujercitas (2019)] se pone a los mandos del proyecto que lleva la muñeca más famosa del mundo a la gran pantalla y consigue convertirla en la película más taquillera del año (con 1445 millones de dólares de recaudación). Con el dúo actoral formado por Margot Robbie [Aves de presa (2020), Babylon (2022)] y Ryan Gosling [La La Land (2016), First Man (2018)], saca adelante un macroevento capaz de llevar a las salas una auténtica marea rosa (pues muchos de los espectadores eligieron prendas de este color para ir a ver la película al cine).

Barbie, y sus amigas también Barbies (la morena, la negra, la asiática…), viven en Barbieland (una ciudad de ensueño clavada a las que aparecían en las cajas de muñecas) junto con los Kens (de todo color de pelo, piel y condición). La Barbie rubia protagonista empieza a tener sentimientos relacionados con la muerte y “se estropea”. Tiene que viajar hasta el “mundo real” para arreglarse. Pero no lo hará sola. Ken (uno de ellos) se montará de polizón y la acompañará.

Una cinta MUY sorprendente en cuanto a que no es lo que esperaríamos, a priori, de una película sobre una muñeca. Con la excusa del “biopic” sobre el juguete, la directora (y también guionista) nos muestra que, en muchos aspectos, vivimos en un mundo dominado por hombres que intentan minusvalorar la figura femenina, haciéndola de menos y descartando sus aportaciones. Sin duda, Barbie es una película muy necesaria de la que se extrae un discurso feminista muy en boga y que coloca a las mujeres poderosas como referente de las niñas que están creciendo.

 

5 – American Fiction

El debutante Cord Jefferson (que ha estado involucrado en proyectos para TV como The Good Place, Succession o Watchmen) consigue colar su primera película entre la lista de nominadas a los Óscar. Elige a Jeffrey Wright [007: No time to die (2021), The Batman (2022)] como protagonista, que carga con el mayor peso actoral de la cinta. Ésta es la única película que no se ha podido ver en salas en España, pues ha ido directamente a Amazon Prime Video.

Monk es un escritor negro que pertenece a una clase alta muy intelectual. Escribe novelas de calidad, pero de poco éxito en ventas. De la noche a la mañana, y fruto de un arrebato, decide escribir, bajo seudónimo, una novela de negros “de las que les gustan a los blancos”, estereotipando los personajes y desarrollando todos los clichés que se supone que deben cumplir. Aunque él la escribe en clave de sátira, para reírse de los editores, la novela se convierte en un éxito.

Una película que cumple con la cuota racial que ahora parece exigir la Academia. Realmente entretenida, es una cinta sin pretensiones ni alardes artísticos, pero muy agradable de ver. Quizá por eso, la 5ª posición de esta lista le vaya como anillo al dedo. Media tabla. Divertida, pero no de comedia. Vibrante, pero no de acción. Incluso con algún toque emocional.

 

4 – Vidas pasadas

Hablábamos de cuota negra en la anterior película, pero no podemos olvidarnos de la cuota asiática, pues Vidas pasadas, aunque es una producción estadounidense, tiene protagonistas orientales y mucha parte del metraje se desarrolla en coreano. Su propia directora, Celine Song, nació en Corea del Sur, aunque creció en Canadá. Ésta es su primera película, habiendo estado relacionada con el mundo de la TV como guionista en la serie La rueda del tiempo.

Nae Young y Hae Sung son dos niños de unos 12 años que viven en Seúl y van juntos al colegio. Nae se muda con su familia a Estados Unidos, mientras que Hae se queda en Corea. 12 años después, retoman el contacto por Facebook y renacen los sentimientos que tenían el uno por el otro.

Nos acercamos a las primeras posiciones de la lista y los productos empiezan a tener una calidad muy alta. Vidas pasadas es una película sencilla, a la par que preciosa. Una trama nada enrevesada, con una situación muy realista (incluso de moda) como retomar el contacto con amigos de la juventud vía redes sociales, nos embarca en una historia de amor platónico de las que hace sentir al espectador reconfortado.

 

3 – Los que se quedan

Alexander Payne [A propósito de Schmidt (2002), Entre copas (2004)] dirige una comedia dramática de relación profesor-alumno. Paul Giamatti [Man on de Moon (1999), 12 años de esclavitud (2013)] hace una interpretación magistral (al fin y al cabo, interpreta al maestro) que le ha valido la nominación a mejor actor (es el único que puede arrebatarle la estatuilla a Cillian Murphy). Completan el reparto Dominic Sessa (el alumno), en su primer papel, y Da’Vine Joy Randolph, nomidada a mejor actriz de reparto.

Paul Hunham es un profesor de la Academia Barton (un internado en Nueva Inglaterra) que no cae precisamente bien ni a alumnos ni al profesorado. Durante las Navidades, tiene que quedarse de responsable con los estudiantes que no volverán a casa con sus familias. Durante el periodo estival, se vivirán situaciones que estrecharán los vínculos docente-estudiante.

La enésima película de profesores, pero con un punto de vista diferente y cuya trama de partida sirve para contarnos las vidas de maestros, alumnos, y una historia interesante. Todos los aspectos de la cinta están a un alto nivel: dirección, guion y actuación, destacando sin duda la interpretación de Paul Giamatti. A lo largo de sus 133 minutos viviremos momentos de risa y de drama.

 

2 – Pobres criaturas

El griego Yorgos Lanthimos [Canino (2009), La favorita (2018)] nos trae la que seguramente sea la película más extraña de la lista. Al fin y al cabo, es conocido por el aspecto surrealista de su filmografía. Ganadora del León de Oro del Festival de Venecia, tiene un gran elenco encabezado por Emma Stone [La La Land (2016), Cruella (2021)], Mark Ruffalo [Shutter Island (2010), Spotlight (2015)] y Willem Dafoe [Platoon (1986), La sombra del vampiro (2000)].

Godwin Baxter es un cirujano que experimenta con la combinación de cuerpos de animales. Su última obra ha sido incorporar el cerebro de un bebé en el cuerpo de una mujer adulta. Bella, que es el sujeto, irá aprendiendo lo que un niño, pero teniendo las capacidades de una joven de unos 30 años.

Extraño no significa rechazable y diferente no significa malo. Nos vemos envueltos en una película en la que nos costará entrar, tanto por la trama que desarrolla como por los recursos que utiliza (algunos ángulos de cámara un tanto extremos). Pero, en cuanto decidamos jugar con las reglas del director, nos veremos sumergidos en una maravilla, tanto visual como narrativa. Comedia, fantasía, romance, drama, misterio… Todo se mezcla en Pobres criaturas.

 

1 - Oppenheimer

Christopher Nolan [Origen (2010), Interstellar (2014)] se coloca a un paso de conseguir la estatuilla de mejor director, y mejor película, que la Academia le negó en el pasado (y que quizá mereció). Nos trae un biopic más, el de J. Robert Oppenheimer (creador de la bomba atómica), que interpreta Cillian Murphy [Batman Begins (2005), Dunkerque (2017)] acompañándose de otros actores de talla como Emily Blunt [El Diablo se viste de Prada (2006), Un lugar tranquilo (2018)], Matt Damon [El indomable Will Hunting (1997), Salvar al soldado Ryan (1998)] y Robert Downey Jr. [Iron Man (2008), Sherlock Holmes (2009)].

La cinta nos cuenta la vida de Oppenheimer, padre del proyecto que desarrolló la bomba atómica, desde sus inicios como estudiante de doctorado en la Universidad de Cambridge, sus coqueteos con el Partido Comunista, las relaciones sentimentales que tuvo y, por supuesto, todo lo que ocurrió en el centro científico de Los Álamos, donde nació el mayor arma de destrucción masiva creada por el hombre.

MA-GIS-TRAL. Eso es lo que es Oppenheimer. Un delirio visual y sonoro, con un guion contado de manera no lineal y sustentado por fabulosas interpretaciones. Una película larga (3 horas) pero que no se hace larga. Una obra que ha conseguido poner de acuerdo a crítica y taquilla (960 millones de recaudación y una aprobación en torno al 90% en las principales webs especializadas lo avalan). Sin duda, la película del año.

 

Otras categorías

No puedo perder la oportunidad de hablar, aunque sea muy someramente, de otras categorías que se premiarán el 10 de marzo.

Obviando Director, Actriz y Actor (Principal y de Reparto) o Guion (Original y Adaptado), en las que están presentes básicamente las películas de las que ya hemos hablado, nos encontramos la categoría de Mejor Película Animada donde, además de las famosas Spider-Man: Across the Spider-Verse o Elemental, se ha colado la española de Pablo Berger Robot Dreams, una película muda entre un perro y su amigo robot.

En Mejor Película Internacional tenemos la japonesa Perfect Days que se centra en la belleza de la cotidianidad de la vida de un limpiador de baños públicos. También se ha colado la española La sociedad de la nieve, una maravilla dirigida por J.A. Bayona y que narra la tragedia sucedida en el accidente de avión de los Andes (para más info, acudir al podcast 5x11 de El Sótano de Bruce).

20 días en Mariupol, sobre la guerra en Ucrania, es el Largometraje Documental que parece que se llevará el galardón, mientras que en Bandas Sonoras, aun habiendo entrado el maestro John Williams por Indiana Jones y el Dial del destino, no parece que lo vaya a ganar (tampoco es su mejor trabajo).

En Mejores Efectos Visuales tendremos una batalla entre The Creator (que representa los medios digitales nuevos) y Godzilla Minus One (que utiliza recursos antiguos), mientras que Napoleón, de Ridley Scott, nominada en esta categoría y también en Diseño de Producción y Diseño de Vestuario, parece que se irá a casa con las manos vacías.

 

Poco más que contar. Recomendaros que veáis, al menos, las 10 películas de las que hemos hablado (algunas están todavía en salas y otras ya han comenzado a subirse a plataformas de streaming) y que juzguéis por vosotres mismes cuáles son mejores o peores, sin contar mucho con lo que opina un crítico de cine, un académico hollywoodiense, o un mero bloguero con ínfulas de cineasta como el que suscribe.

 

Imperator Caesar Cerverius



domingo, 3 de julio de 2022

JURASSIC WORST


Este dossier sirvió como guión para la grabación del podcast El Sótano de Bruce.

A continuación, os lo acerco, adaptado al formato escrito, para que puedan disfrutarlo los lectores que lo deseen.


Hoy me paso por aquí para hablar de Jurassic World: Dominion (2022), la última película de la saga jurásica y que da fin, de momento, a la franquicia.

De primeras, os diré que esta película ni me ha gustado ni me ha disgustado. Hay cosas que apruebo, puntos que me han hecho recordar ese Jurassic Park (1993) original y me han emocionado, pero también encuentro mucho, MUCHO metraje que no me gusta.

En otros tiempos, con un haterismo en sangre más elevado, yo podría haber dicho que “esta película es una mierda”, que “se han cargado la franquicia”, que “vaya dos horas y pico perdidas en el cine”… pero el tiempo me ha vuelto más templado y puedo reconocer que hay trabajo detrás de esta película y que nadie merece que se le eche por tierra lo que, sin duda, han intentado conseguir con esfuerzo. Así que me limitaré a decir que considero a esta Jurassic World: Dominion una oportunidad perdida. ¿Por qué? Porque lo tenía todo para brillar y, por lo menos para mí, se ha quedado como la sexta peor película de la franquicia (os recuerdo que son seis).

Y, ¿por qué lo tenía todo? Porque volvía Colin Trevorrow el director de la Jurassic Word (2015) que iniciaba esta segunda trilogía; porque teníamos a Michael Giacchino, que se ponía de nuevo delante de un pentagrama a componer la partitura; porque teníamos un recurso dramático muy poderoso, como la coexistencia entre dinosaurios y humanos en la Tierra; y sobre todo, porque volvían ellos: el doctor Alan Grant, la doctora Ellie Sattler y el doctor Ian Malcolm, los protagonistas de aquel Jurassic Park original de hace casi 30 años (que se dice pronto). Y, con todo esto, ahora puedo decir, después de haber visto la película, que “para este viaje no hacían faltas tantas alforjas”.

Qué falta de interés a la hora de escribir el guión; qué brusquedad en el momento de pulir los detalles; qué poco tacto al no buscar la sutileza en la intención de despertarte la nostalgia. ¡Una auténtica desidia! En el caso concreto de la nostalgia, te la tiran a la cara, como un cubo de agua helada, cuando ese sentimiento tiene que ser más bien una caricia que te roza el rostro y te despierta, sutilmente, en el interior, ese sentimiento que tuviste en el ‘93 cuando sólo eras un crío de 9 años y te llevaban por primera vez al cine.

Pero voy a dejar de irme por las ramas y vamos a entrar en harina con puntos concretos:

 

OJO, ALERT SPOILER.

Los puntos que se van a detallar pueden contener spoilers.

 

El retorno del cast original

La vuelta del mejor trío de científicos que ha visto Hollywood: Grant, Sattler y Malcolm. O sus alter egos: mi adorado Sam Neill, la siempre solvente Laura Dern y ese caótico Jeff Goldblum. Su presentación es una de las que te escupen la nostalgia en bruto. Así, sin vaselina ni nada. 

Primero presentan a Ellie Sattler, con una camisa rosa abierta y anudada a la altura del ombligo. O sea, exactamente IGUAL que en la Jurassic Park original. Sutileza cero. Pero bueno, por si había algún despistado por ahí, que la reconozca. 

Con Alan Grant, me parece correcto lo que hacen. Él sigue dedicándose a lo único que sabe hacer bien: buscar esqueletos de dinosaurios. Pues continúa dirigiendo su propia excavación. Bien por aquí. 

Pero, entonces, llega Ian Malcolm. Nos ponen al mismo Ian Malcolm que en Jurassic Park. AL MISMO. O peor. Todo de negro, con pantalones de cuero, camisa desabotonada y comportándose como un joven de 15 o 16 años. Es que ni siquiera el Malcolm de Parque Jurásico hacía tantos comentarios tontos. Aquí parece que el paso de los años le han hecho involucionar, cosa que topa con su aparición al final de Jurassic World: El reino caído (2018), cuando comparece ante el Congreso. De negro, sí, pero con un traje, para dar su opinión como experto. Ahí aparece mucho más moderado. Sigue creyendo en las teorías del caos, sí, pero la edad le ha dado sabiduría y mesura. Aquí, en Dominion, tenemos a un crío en la edad del pavo.

 

Los efectos especiales

¿Qué pasa con los efectos? ¿Por qué en 1993 veíamos dinosaurios más creíbles que en 2022? Si no puedes hacer un primer plano a un dinosaurio porque no vas a invertir el tiempo y dinero necesario para que soporte la visión del ojo humano, pues no lo haces. Lo sacas desde más lejos, le pones un filtro a la cámara, intentas que sea de noche o con lluvia, para disimular, pero no me lo sacas y “si cuela, cuela. Y, si no, me la pela”.

Tuve que llegar a casa y buscar información en internet pensando “esto no puede haberlo hecho ILM, Industrial Light and Magic”. Pues sí, es de ILM. ¡Qué decepción!

 

La Banda Sonora

La música, tres cuartos de lo mismo. Estaba viendo la peli, escuchando la banda sonora, y yo pensando “esto no puede firmarlo Michael Giacchino. Han tenido que buscarse a otro”. Pues me quedé a ver los créditos finales y, efectivamente, MUSIC BY MICHAEL GIACCHINO. ¡Qué desazón!

Michael, ¿qué has hecho? ¡Con lo que tú has sido! Que te marcaste una banda sonora de impresión en Jurassic World. Siguiendo la estela marcada por el Maestro John Williams, pero dejando tu propia impronta, creando temas originales pero que recordasen a Parque Jurásico. Y llegas aquí, al cierre de la trilogía, donde todo tendría que ser épico, y te pones en piloto automático. ¡Peor! porque piloto automático habría sido coger algún tema de Jurassic Park, coger el tema de Jurassic World y darle al repeat. Aquí, incorporas alguna vez el tema de Parque Jurásico, bien, eero es que el de Jurassic World yo creo que ni aparece. Sin duda, una oportunidad perdida para reivindicarte a ti mismo. Después, vas completando la composición con unas melodías, que no me pegan nada, y que recuerdan más a Star Wars (1977) que a otra cosa. Finalicé la cinta MUY descontento con el tema musical.

 

El argumento

Y luego, la historia en sí. Muy rebuscada. Un guion muy adulto, no por su complejidad, sino por lo enrevesado. Esta película va a ir a verla un montón de críos. Todos hemos tenido alguna vez la fiebre de los dinosaurios. Es algo que aparece y no puedes evitarlo. Y no digo que se tenga que hacer una película para niños. Digo que se debería realizar una cinta que puedan ver adultos, jóvenes y niños. Que todos puedan seguir el hilo y se sientan cómodos y gratificados. Yo tenía en el cine a un crío de unos 8 años, al lado, que no hacía más que removerse en la butaca. ¡Y con razón! Yo le miraba y me daban ganas de decirle “te estas aburriendo, ¿verdad? Yo también”.

Y es que tenemos una primera parte de la película en la que no ocurre nada. NADA. Te muestran un poco lo de que los dinosaurios están sueltos, pero luego ya pasan de este tema y se centran en el complejo de Biosyn.

Tenemos cosas increíbles. Increíbles no de fantásticas y maravillosas, sino de las que no te puedes creer. Por ejemplo, vemos a Chris Pratt intentando cazar a un dinosaurio a caballo. Le echa el lazo y luego quiere amarrarlo a la silla de montar. Que yo pensaba “si al dino le da por tirar, va a arrastrar al pobre caballo por el suelo, inútil”. Supongo que la escena está para que te recuerde a la cacería de dinosaurios de Jurassic Park: El mundo perdido (1997), pero ahí, al menos, iban con todoterrenos y les lanzaban dardos tranquilizantes.

Nos plantean a un malo que al principio me gusta. Además, ese actor, Campbell Scott, creo que actúa muy bien… pero no aquí. No en Dominion. Como digo, al inicio de la película tenemos un villano inteligente, que se ha hecho con un contrato del Gobierno para manejar la reserva de dinosaurios, pero luego vemos que, cuando las cosas no le salen bien, parece que tiene rabietas y patalea. Además, la trama de que la plaga de langostas sólo ataque a las plantaciones que no tienen sus semillas, me parece mucho forzar. Es muy cantoso y, si sospechasen las autoridades, obviamente le quitarían todos los contratos.

Paradójicamente, los dinosaurios no son los protagonistas de la cinta. El hecho de que la historia, en lugar de centrarse en los dinosaurios sueltos, lo haga en la niña, Maisie (la clon), me interesa muy poco. A mí, sácame dinosaurios, que esto se llama Jurassic World, no The Clone Wars (2008-2020).

No hay que olvidar que ésta es una película de cierre. Sácame bien de actores. Llama a Tim y a Lex, los nietos de John Hammond, para que se pasen por aquí. ¿Qué están haciendo ahora Joseph Mazzello y Ariana Richards? Ya os lo digo yo: nada. Si les llamas para que aparezcan en Dominion, igual hasta te lo hagan gratis. Saca a los sobrinos de Claire. Que eran un poco insufribles, sí, pero ya que estamos cerrando la saga, dales sus 10 segundos en pantalla. Ese tipo de apariciones le habrían dado al largometraje una mayor cohesión con el resto de la franquicia.

 

Como veis, estoy disgustado. Más por lo que podría haber sido esta cinta (y no lo ha sido), que por la película que ha resultado en sí. Al final, remonta y tiene un último tramo bastante trepidante y bueno. Cuando se juntan Owen y Claire con Alan, Ellie e Ian, es un momento mágico. La lucha final del giganotosaurus contra el T-Rex le da bastante intensidad al final. Que todos sabíamos que el Rex terminaría venciendo, porque es el emblema de la saga, pero aun así te mantiene en tensión.

Jurassic World Dominion tiene, pues, toquecitos que te siguen haciendo vibrar y despiertan un poco el niño que hay en ti, pero no deja de ser en momentos anecdóticos, cuando esa sensación la deberíamos haber tenido durante TODA la puñetera película, no a ráfagas sueltas.

La película será un éxito de taquilla (ya va por unos 750 millones de recaudación), pero no creo que llegue a las cotas de sus predecesoras. Tanto Jurassic Word como El reino caído sobrepasaron los 1000 millones cómodamente. Desde luego, no va a ser ningún fracaso, y, por supuesto, no supondrá el fin de la franquicia. Yo espero que dejen unos años en barbecho. Pasaron unos 14 años desde Parque Jurásico III (2001) y Jurassic World, así que espero que, al menos, sí que se esperen unos 10 años antes de pensar en revivir saga de los dinos con una tercera trilogía.

Supongo que todos los que estéis leyendo este artículo habréis visto la película, pero si algún rezagado ha preferido visitar antes este blog, decirle que sigo recomendando, aun con todo lo dicho, que vea esta película. El hecho de que no sea lo que esperábamos de ella, y que pudiese haberse sacado mucho más partido a la trama, no quita para que sea una película “relativamente” entretenida y que todo seguidor de la Saga Jurásica sabrá valorar en mayor o menor medida.

 

Imperator Caesar Cerverius



domingo, 19 de junio de 2022

SALVAR AL SOLDADO MATT DAMON

En ocasiones, nos encontramos con la pregunta existencial “¿Cuánto vale la vida humana?”. ¿Acaso hay forma de calcular ese valor? No hablamos, pragmáticamente, de si por una vida merece la pena arriesgar tal o cual. Lo que ponemos en este artículo sobre la mesa es, teniendo en cuenta el mundo capitalista en el que nos encontramos, qué valor económico tiene una persona.

Como si de un Cash Flow se tratase, siempre podríamos calcular el “coste económico” de una vida sumando los gastos que ha generado (sanidad, educación, seguridad, etc.) y restando la riqueza que ha creado (nóminas, ganancias, etc.). La resolución matemática no sería fácil, por las muchas variables que intervienen, y sólo sería útil para una persona en concreto. Sin embargo, grosso modo, proponemos aquí una fórmula mucho más sencilla para calcular el coste de una vida humana. Una vida en concreto, la de Matt Damon. O, más particularmente, la de los personajes que ha interpretado.

El actor estadounidense Matt Damon ha participado en alrededor de 70 películas, siendo algunas de las más famosas El indomable Will Hunting (1997), la saga Ocean’s 11/12/13 (2001/2004/2007) o la franquicia de Jason Bourne (2002/2004/2007/2016). La recaudación global de sus películas asciende, entre personajes protagónicos, secundarios, cameos y de animación (cuya voz ha doblado él) a 8.678 millones de dólares. Sin embargo, los personajes interpretados por Matt Damon son conocidos por meterse en problemas y, algunos de ellos, han tenido que ser salvados por el gobierno estadounidense, sufragándose, pues, por el erario público americano. Hablamos de, ni más ni menos, que unos 900.000 millones de dólares. Ese sería el coste de todas las misiones de salvamento que se han puesto en marcha para recuperar a Matt Damon de lugares remotos en los que se encontraba retenido.

Por si no lo creéis, detallaremos a continuación cada uno de esos rescates:


OJO, ALERT SPOILER.

El argumento de las películas que se van a nombrar puede contener spoilers.


En honor a la verdad (1996) – 300.000 $ 


Durante la Primera Guerra del Golfo, el especialista Andrew Ilario (al que interpreta Damon) forma parte de un escuadrón de salvamento, a bordo de un helicóptero, con la misión de rescatar un Black Hawk Derribado (nada que ver con la película homónima). Durante dicha misión, el propio pájaro de Ilario es abatido, con lo que hay que poner en marcha una segunda patrulla de rescate.

La película, en realidad, versa sobre una investigación del personaje protagonizado por Denzel Washington que busca determinar si la comandante de Ilario merece o no la Medalla de Honor del Congreso a título póstumo.


El coste de la misión de salvamento para rescatar al especialista Ilario, y a los dos escuadrones, es de 300.000 dólares.

 

Salvar al soldado Ryan (1998) – 100.000 $

 

Esta obra maestra de Steven Spielberg comienza con el desembarco de Normandía en la Segunda Guerra Mundial. Día D, hora H. Encontramos, nada más empezar, una cruda y sanguinaria escena, tan brutal como realista. Si sois capaces de aguantar los 27 minutos que dura, podréis relajaros y “disfrutar”.

Una perspicaz secretaria se da cuenta de que, en pocos días, se han escrito tres cartas de pésame informando de la defunción de tres soldados apellidados Ryan. Los tres, hermanos, tienen un cuarto miembro que ha saltado en paracaídas sobre Francia, como miembro de la 101ª División Aerotransportada. Para evitarle un disgusto mayor a esa madre (que ya tendrá bastante con haber perdido a tres hijos), el Estado Mayor decide disponer un escuadrón para localizar al soldado James F. Ryan (la F es de Francis, no de Frederick. Frederick es Nathan Fillion, a.k.a. Castle) y enviarle a casa.

El Capitán Miller, un maestro con un especial don para la estrategia e interpretado por Tom Hanks, comanda a un grupo de diversos soldados entre los que se encuentran Hovarth, Reiben, Upham, Jackson (tan religioso como certero con su rifle de francotirador), Mellish, Wade y Caparzo.

Grandes dificultades tendrán que superar para no acabar FOMARE (Follados y Machacados sin Remedio).

Si os gusta esta película, no os podéis perder la miniserie de HBO Hermanos de Sangre (2001), centrada en la compañía Easy, también de la 101ª División Aerotransportada.



El coste de la misión de localización y extracción del soldado Ryan se cifra en 100.000 dólares.

 

Titan A.E. (2000) – 200.000 millones de $

 

Esta película de dibujos animados, y su fracaso de taquilla, es la responsable de llevar al cierre a la Fox Animation Studios.

La cinta comienza en 3028, con la evacuación de La Tierra, al ser atacada por los Zerg, unos seres alienígenas compuestos de energía. El científico Sam Tucker dejará a buen recaudo a su hizo y huirá con la Titan, una nave con la capacidad de crear un planeta, terraformarlo y generar vida en él.

Ya sé lo que estáis pensando. ¿Dónde leches está Matt Damon? Pues bien, años después, nos encontramos a Cale, el hijo del científico, trabajando en una estación espacial. Este personaje está doblado por Matt Damon. Un antiguo amigo de su padre, Corso, aparecerá para convencerle de que tienen que encontrar la Titan y devolver a la humanidad un lugar donde vivir.

Este largometraje tiene un ritmo increíble y unos muy buenos efectos (quizá demasiado caros) que, en mi opinión, la convierten en una gran película con un rechazo inmerecido.

Si sois fan de esta película de animación, deberíais escuchar el podcast que le dedicó El Sótano de Bruce.


El coste de las naves espaciales para evacuar al joven Cale Tucker (y al resto de la humanidad) de la Tierra, está presupuestado en 200.000 millones de dólares. ¿Habría que dividirlos por el número de pasajeros de todas las naves o se lo cargamos todo al bueno de Matt?

 

Syriana (2005) – 50.000 $

 

Syriana es un thriller político centrado en el conflicto geoestratégico del petróleo. Matt Damon interpreta a Bryan Woodman, un analista especializado en el mercado de la energía que, en una fiesta en ¡España! pierde a su hijo al electrocutarse en la piscina de un emir. Poco a poco, se irá aproximando al príncipe Nasir y se convertirá en uno de sus asesores. Nasir es partidario de una apertura del régimen y una transición hacia la democracia, pero todo quedará truncado cuando su padre elija a otro para sucederle en el cargo.

Las cosas se pondrán chungas cuando el príncipe Nasir intente un golpe de estado, por lo que Woodman tendrá que volver a Estados Unidos fletando un avión y contratando un servicio de seguridad.


El coste de los servicios contratados por Bryan Woodman para volver a casa ascenderá a 50.000 dólares.

 

Green Zone: Distrito protegido (2010) – 50.000 $

 

En plena Guerra de Irak, el suboficial jefe del ejército estadounidense Roy Miller (interpretado por Matt Damon) pertenece a un grupo de búsqueda de armas de destrucción masiva. Ya se han sucedido varias misiones en las que el Servicio de Inteligencia ha fallado, lo que ha puesto en peligro al comando de Miller sin obtener ningún éxito.

Miller se lo montará un poco por su cuenta, pasando de Inteligencia, y gracias a un confidente irakí logrará localizar a miembros del ejército rival. No obstante, en todo el transcurso para conseguir documentos incriminatorios y capturar a los cabecillas enemigos, Miller será hecho prisionero y torturado.

El jefe Miller será rescatado por el ejército de Estados Unidos, pero él ya habrá aprendido una importante verdad: No hay armas de destrucción masiva en Irak.


El coste del comando que rescatará a Miller se ha calculado en 50.000 dólares.

 

Elysium (2013) – 100 millones de $

 

Avanzamos unos 130 años hacia el futuro y nos encontramos una Tierra en decadencia, con superpoblación, pobreza, contaminación, vandalismo, etc. Sin embargo, una estación espacial, llamada Elysium, orbita alrededor del planeta y acoge a los ciudadanos más adinerados, que tienen todo tipo de comodidades.

Debido a unos altos niveles de radiación recibidos, Max Da Costa (el personaje interpretado por Matt Damon) está condenado a morir en unos pocos días. Sin embargo, ya sabemos que Matt Damon no es un tipo que se dé por vencido así como así. Se alía con unos contrabandistas, que le equipan para ser un supersoldado, y planea llegar hasta Elysium para conseguir uno de los sueros capaces de curar cualquier enfermedad y que, por lo visto, abundan en esa estación espacial.

Ni que decir tiene que Max la lía parda provocando un gran caos y destrucción en Elysium.


Los destrozos causados por Matt Damon y la seguridad privada puesta en marcha para intentar detenerle ascienden a un coste de 100 millones de dólares.

 

Interstellar (2014) – 500.000 millones de $

 

Un poco adelante en el tiempo, pero menos que en la anterior película, nos encontramos una Tierra asolada por una plaga que arrasa las cosechas. El mundo se queda sin qué comer y la humanidad parece tener fecha de caducidad. La solución, dejar el planeta que la vio nacer.

La NASA, o mejor dicho “lo que queda de ella”, pone en marcha las misiones Lázaro, en las que doce reputados científicos son enviados a otra galaxia, a través de un agujero de gusano, para encontrar un planeta habitable en el que la humanidad pueda instalarse.

Como en algunas de las anteriores cintas ya nombradas, Matt Damon no es el protagonista, sino Matthew McConaughey (si está bien escrito será mera casualidad), que interpreta a Cooper, un antiguo piloto que comanda la misión de encontrar el mejor de los planetas a los que los doce científicos fueron de avanzadilla. Así, llegan al planeta del Dr. Mann (nuestro Matt Damon), que ha estado enviando mensajes en los que dice que el mundo al que llegó es óptimo para acoger la vida humana. Cuál será la sorpresa cuando descubran que, en realidad, el Dr. Mann, que era considerado el más valioso científico de los doce, ha estado falseando los datos que enviaba porque se resistía a morir en ese páramo helado, con aire irrespirable y, por supuesto, totalmente inválido para la vida.

Matt Damon interpreta a un villano que no se ve venir y que casi da al traste con todo el proyecto.

 

Esta misión de búsqueda del planeta del Dr. Mann se lleva el premio de la más costosa de todos los largometrajes de los que hablamos hoy aquí: 500.000 millones de dólares (no lo paséis a pesetas, que os vais a marear).  


The Martian (2015) – 200.000 millones de $

 

Por último, en 2015 (tranquilos, que Matt Damon tiene 51 años y todavía podría requerir de nuestros impuestos para ser salvado), Matt se nos hizo astronauta y viajó a Marte en la adaptación de la novela de Andy Weir, The Martian. La historia es que se levanta una infernal tormenta de arena en el planeta rojo y el equipo decide volver a la Tierra, pero en el camino desde el campamento hasta la nave, Mark Watney (nuestro protagonista) se extravía y es dado por muerto. Nada más lejos de la realidad (Matt ya se ha visto en muchas como para que un poco de viento con algo de tierra acabe con él), Watney sobrevive. Resulta que, como es botánico e ingeniero mecánico (dos especialidades que no le van a venir nada mal), se las arregla para sobrevivir en Marte hasta que vengan a buscarle. Así, organiza una plantación de patatas e inicia la dieta del carbohidrato. Sólo carbohidrato. También, gracias a su segundo campo de conocimiento, conseguirá hacer funcionar el vehículo de corta movilidad y llegar con él hasta muchas millas del campamento, donde hay enterrada (desmontada por piezas) una nave con la que salir fuera de la gravedad marciana, donde podrá ser recogido por su antiguo equipo, que se ha dado la vuelta a mitad de camino a la Tierra al enterarse de que Watney está vivo.


La bromita de la misión para volver a por Matt, con otra nave que hay que lanzar con víveres y demás recursos, cuesta la poco desdeñable cantidad de 200 millones de dólares.


Como veis, el monto presupuestado para realizar los rescates supera en 100 veces la recaudación de todas sus películas (de las que no sólo él es responsable). Aun así, seguiríamos sufragando otros 900.000 millones, si hiciesen falta, para rescatar al actor de la sonrisa pícara. No obstante, Matt, intenta no meterte en tantos líos, que nos vas a dejar en la ruina.

 

El calculo del coste de estas misiones de rescate fue realizado por el investigador australiano Kynan Eng y expuesto en la comunidad virtual Quora.

 

Imperator Caesar Cerverius



domingo, 5 de junio de 2022

STAR WARS: LA FRANQUICIA A GOLPE DE TWEET

A continuación, podrán leer un hilo publicado en Twitter el 24 de mayo de 2022. Con motivo, al día siguiente, del 45 aniversario del estreno de La Guerra de las Galaxias (1977), hice un rápido análisis de todo lo acontecido en la saga de STAR WARS. Un repaso ligero por una franquicia que acumula millones de fans por todo el mundo y que cambió la forma de ver el cine de ciencia-ficción.




Mañana, 25 de mayo de 2022, se cumplen 45 años de la película que lo cambió TODO. #StarWars, #LaGuerraDeLasGalaxias o, como se la rebautizaría después, Episodio IV #UnaNuevaEsperanza

 


Un viaje del héroe de libro: Chico compra unos droides, droides reproducen un mensaje secreto, imperiales matan a los tíos del chico, chico tiene que ir con jedi a salvar a una princesa...

 



Por supuesto, no podían faltar los personajes carismáticos: Una princesa empoderada, un contrabandista sinvergüenza y un villano con máscara.

 


La película fue un gran éxito que rompió todos los records de recaudación y dio lugar a una franquicia de más de una decena de películas, series de televisión, novelas, cómics...

 


3 años después de ese STAR WARS original, se estrenaría la secuela: #ElImperioContraataca. En muchos aspectos, supera a su predecesora. Es considera por muchos fans la mejor película de la saga.

 


El todopoderoso #GeorgeLucas estaba muy ocupado creando un imperio (guiño, guiño), así que confió la dirección de este segundo largometraje a su antiguo profesor de la escuela de cine, Irvin Kershner.

 


Esta segunda parte estaba plagada de acción, emoción y ciertos toques cómicos que aligeraban la cinta. Todo, para preparar un GRAN plot twist final.

 


El barco (o la nave) iba viento en popa y pronto se pusieron a pensar en el cierre de la trilogía: #ElRetornoDelJedi.

Lástima que tuvieran que mezclar un final tan épico con esas detestables criaturas.

 


No sé a quién preguntaron (a mí no, desde luego), pero tiempo después decidieron incluso sacar una serie de dibujos sobre estas bestias abominables 🤦

 


Agotado después de una trilogía que le llevó al hospital en más de una ocasión, que le costó el matrimonio y en la que tuvo que echar más horas que un reloj, Tito Lucas decidió meter la franquicia en el congelador durante unos lustros. Para crear hype, más que nada.

 


Pero en 1999, el advenimiento del nuevo milenio traería consigo... ¡¡LAS PRECUELAS!!

 


Detestadas por parte del fandom clásico, nos dio la oportunidad de ver a auténticos usuarios de La Fuerza y unos duelos con sable láser excepcionales.

 


Además, personalmente, considero que el trabajo realizado por #JohnWilliams (todo el mundo en pie) en las #StarWarsPrequels, es superior al realizado en la saga clásica.

 


#LaAmenazaFantasma nos presentó los últimos años de la #AntiguaRepublica. Un periodo de paz en el que nadie se imaginaba lo que iba a terminar ocurriendo.

 


Unos años después, #ElAtaqueDeLosClones nos mostró que un intento de secesión sólo puede acabar de una manera: ¡¡¡Guerra!!!



Perdón. Mismo actor, personaje equivocado 😅


 

Interesante experimento el que vino después. Una serie de animación tradicional, creada por #Tartakovsky, que nos enseñaba la crudeza de las #CloneWars

 



Este producto presentaba, entre otras deliciosas sorpresas, al #GeneralGrievous (villano del Episodio III) y finalizaba justo al inicio de #LaVenganzaDeLosSith

 


El cierre de las precuelas es un desbarre de intensidad que te tiene agarrado a la butaca durante 139 minutos. Además, intenta unir, de aquellas maneras, 6 películas con 30 años de diferencia.

 


Mucha gente la critica por ser una trilogía excesivamente política, pero yo considero que este aspecto le da más intriga y emoción. Si le sumas el mayor alarde de vestuario y efectos, casi puedes perdonar la aparición de algún que otro personaje detestable.

 


Y, ahora sí que sí, Tito Lucas dijo "Hasta aquí. El que quiera saber cómo continúa la historia, que se lea los libros de #TimothyZahn" [licencia creativa del que twittea].

 


No obstante, para calmar al fandom y tener la oportunidad de alimentar el lore, produjo junto a #DaveFiloni una serie de animación digital sobre #TheCloneWars

 


Si bien la serie comienza con un toque bastante infantil, a medida que aumentan las temporadas se vuelve un producto imprescindible para cualquier fan. El mimo, el respeto y el amor que siente Filoni por la franquicia se ve reflejada en la serie.

 


Y, entonces, llegó #Disney

 


El gigante del cine, que ya poseía #Marvel y a quien hoy también pertenece #Fox, puso una buena millonada encima de la mesa y prometió a Tito George continuar con su legado respetuosamente.

 


Y así tuvimos... ¡¡¡LAS SECUELAS!!!

 


Poca gente terminó contenta con ellas. #ElDespertarDeLaFuerza era un refrito, #LosUltimosJedi un sinsentido y #ElAscensoDeSkywalker una riña entre directores.

 


Por suerte, la etapa Disney nos trajo joyas como #RogueOne. Un prodigio cinematográfico.


 

Aunque también tuvimos #HanSolo, que no gustó tanto.

 


Para los amantes de la animación digital, nuestro nuevo mesías #DaveFiloni creó #Rebels. Una maravilla de serie situada entre los Episodios III y IV.

 


Como #TheCloneWars, #StarWarsRebels comenzó muy infantil, pero terminó desarrollándose de una forma que ahora los fans la atesoramos en nuestros corazones.

 


Más recientemente, con menos calidad, pero interesante de ver, nos llegó #TheBadBatch. Es la continuación de #TheCloneWars. Una especie de #ElEquipoA clon.

Entre los 16 episodios de su primera temporada podemos encontrar cosas mejores y peores.

 


Algo que no se puede decir de la serie de animación tradicional #Resistance, sacada a colación de las #StarWarsSequels. Es sencillamente infame.

 


Con la franquicia detenida por el fracaso de la película de Han Solo, tuvieron que juntarse dos grandes: El mesías Dave Filoni y el Papa espacial #JonFavreau.

 


Juntos, crearon la nueva esperanza de la saga: #TheMandalorian.

 


Incluso tuvimos un spin-off de uno de los personajes más queridos por el fandom clásico: #TheBookOfBobaFett.

 


Con Favreau y Filoni, ahora productores ejecutivos de todo lo relacionado con Star Wars, el futuro de la franquicia está en buenas manos.

 


Muchos productos se avecinan: #RogueSquadron, #Ahsoka, #Andor...

 


Aunque, ahora mismo, todos tenemos los ojos puestos en un solo nombre: #ObiWanKenobi

 


Lo que está claro es que Star Wars tiene cuerda para rato.

Lo que venga podrá gustar más o menos (como los diferentes productos de la franquicia #Marvel), pero a todos los fans nos seguirá uniendo un mismo sentimiento.

 


Y, así, La Fuerza nos acompañará... siempre.

 

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Imperator Caesar Cerverius