lunes, 10 de julio de 2017

UNA PUERTA AL ABISMO


Por 13 razones es una serie de televisión que trata la historia de una chica que, antes de suicidarse, graba en unas cintas de cassette las causas por las que ha decidido quitarse la vida. La serie de Netflix es un producto de extrema calidad con una gran interpretación de los actores, una fantástica banda sonora y un guión desgarrador que te rompe el alma capítulo a capítulo.
Pero éste no es un artículo sobre esta ficción televisiva, aunque no pueda dejar pasar la oportunidad de recomendársela. Éste es un artículo sobre esas razones que pueden llevar hasta el límite a una persona.
Hanna Baker, la protagonista de la serie, es una adolescente que sufre acoso escolar y que tiene que lidiar con otros problemas típicos de esa etapa de juventud. En el mundo real, cada persona, ya sea joven o vieja, tiene sus propios problemas. Algunos más livianos, otros más graves. Algunas de esas personas están rodeadas de gente que les quiere y cuenta con su apoyo. Otras, están solas frente a las adversidades. Hay un tercer tipo, las que, aun teniendo a gente a su alrededor, se sienten que están solas y abandonadas a su suerte. Esas personas son,quizá, las más incomprendidas.
Cualquiera de la gente de estas tres clases suelen lanzar llamadas de socorro, más o menos claras pero, los que estamos alrededor, no siempre acudimos en su ayuda.
La sociedad en la que vivimos nos ha insensibilizado. El individuo cada vez mira más hacia dentro de sí mismo. Le cuesta abrirse si no es a través de una pantalla y una conexión de banda ancha. La violencia televisiva nos ha vuelto impermeables al dolor ajeno. Nos es más fácil apartar la mirada y fingir que no nos incumbre que implicarnos y vernos envueltos en una situación comprometida. Hemos perdido parte de ese humanismo que nos permitía empatizar con otros miembros de nuestra especie.
Pero hay personas que, en su soledad y desesperación, necesitan ese apoyo. Algo tan sencillo como una sonrisa, una cara amiga o una mano en el hombro.
Lo que siempre se ha conocido como "ser buen cristiano" no es sino tener un poco de civismo y humanidad.
Yo tengo una teoría, a la que llamo "justicia universal". Consiste en que tú, al hacer el bien a alguien, hará que al que se lo hagas continúe con otros y termine volviendo a ti, a través de terceros, redundando el tu beneficio. El bien conduce al bien.
Para nosotros, una simple palabra de apoyo puede significar una nimiedad pero, para el que lo necesita, es un mundo que se abre para seguir conectado a él.
Por eso os animo abráis los ojos, arriméis el hombro y deis ese pequeño apoyo a quien lo necesite. Quién sabe si estaréis salvando una vida.

Imperator Caesar Cerverius

sábado, 8 de julio de 2017

LA MODA DE LOS FELICES AÑOS 20


La Gran Guerra,  fue una época de cambios en la mujer  con su consiguiente reflejo en la moda, como ya vimos hace unos meses atrás. Esto era  algo ya imparable y aquellas que ya formaban parte activa del mundo exterior, más allá de sus roles de esposa  y madre, ya no lo abandonaron jamás. Ni el fin de la contienda, ni la vuelta de los hombres licenciados del servicio militar a sus trabajos, con los derivados despidos para las mujeres, supuso una vuelta atrás para nosotras.
Era el momento de lo que Reiko Koga ha denominado La nueva mujer.  Ésta realizaba estudios superiores ,  comenzaba a ejercer una profesión, disfrutaba de relaciones románticas sin vacilación y adquirió nuevas costumbres tales como: conducir coches, jugar al golf y tenis, hacer ejercicio y fumar en público.  Será la Novela de Víctor Margueritte (1922) La Garçonne, la que, mejor recoja interior y estéticamente la imagen de la nueva mujer,  a la que, todas querían aspirar.

El estilo cambia y la imagen femenina se masculiniza, el look por antonomasia será  andrógino, juvenil y esbelto, lo que se denominó estilo garçonne, veamos sus características principales:
El peinado cambia de forma radical. De los elaborados recogidos de las dos décadas anteriores, se pasa a melenas muy cortas y sueltas, adornadas con un ajustado sombrero campana o un turbante de seda o raso.
La indumentaria se simplifica, se rechaza el realce de busto y los vestidos son sueltos de cintura , además de mucho más cortos, las faldas ahora se estilarán hasta la rodilla. La ropa interior también se reduce, siendo tres, las prendas básicas: un sencillo brassier  y su calzón a juego, camisola y medias color carne. En especial en las zonas vacaciones y recreo, hace su aparición el pantalón en el vestuario femenino.  La sencillez de los vestidos contrasta con la elaboración de los complementos, bordados con lentejuelas, boas de plumas, accesorios  y bisutería de marcado estilo art decó, que también tuvo su reflejo en la joyería. Los zapatos son cómodos, diseñados para bailar charlestón y jazz en los clubes nocturnos a los que ahora acuden con asiduidad las mujeres. Los tacones no son muy altos y  sujetan el empeine con pulseras tobilleras, cinta Mary Jane, hebillas o sujeción en T.

El maquillaje se centrará en dar fuerza a la  mirada y  destacar la boca: Las cejas extremadamente depiladas hasta convertirse en una simple línea y los ojos demarcados con köhl negro, para darles profundidad. El maquillaje de polvos blancos cubre la tez y el colorete realza los pómulos. El look queda coronado por los labios  color carmín.

Fotografía de la actriz Clara Bow,
clara representante de la moda de los años 20.

Será en estos años y como consecuencia de las nuevas costumbres, que aparecerá una nueva prenda, la ropa deportiva. Los nuevos trajes de tenis, como los que luce la tenista francesa, Suzanne Lenglen, causan sensación. Así  como, el provocador  traje de baño, moda exclusiva de zonas de playa.


La alta costura vendrá de la mano de Paquín y Callot Soeurs, dos casas consolidadas y la aparición de nuevos diseñadores como Jean Patou, Edward Molyneux o Lucien Lelong. Serán, sin embargo, dos mujeres las que marcaron el cambio: Gabrielle "Coco" Chanel y Madeleine Vionnet. La primera creó una nueva ética en el vestir, proponiendo un estilo, en palabras de Reiko Koga "para aquellas mujeres que estaban dispuestas a vivir su propia vida de forma activa" y Vionnet inventó un amplio espectro de diseños, como pudieron ser el corte al bies, el godet, el escote halter o el corte circular.
La moda en los años 20 se verá más que nunca influenciada por los diferentes movimientos artísticos que componen las vanguardias, en especial surrealismo, futurismo y art decó. Diseñadores y  formaban equipos para encontrar nuevas fuentes de inspiración, ya que estos movimientos proponían: "que todo el entorno de la persona, incluyendo la indumentaria, debería estar en armonía, como una única manifestación artística" (Reiko Koga). Sin embargo, con el crack del 29, todo este esplendor se vio emborronado, los principales clientes de la alta costura, perdieron sus bienes y fortunas, y  aquellos que sobrevivieron a la Gran Depresión, en especial las clases medias, optaron por la confección casera. Poniendo fin a la moda que había deslumbrado a las altas clases sociales y a la sociedad en general durante toda una década.


Bibliografía
FUKAI A.,  MODA. Una historia de la moda del siglo XX. La colección de Instituto de la Indumentaria de Kioto. Taschen, 2002.

miércoles, 28 de junio de 2017

LA NARRATIVA DE LA PISTOLA


Hace unos días acabé de leer Patria, la novela de Fernando Aramburu ambientada en el País Vasco durante los años de mayor actividad de ETA en la década de los ochenta y en los noventa. Un punto fundamental del libro es que viene a reflejar las tensiones y complejas relaciones sociales del terrorismo en el País Vasco poniendo el foco en un pequeño núcleo rural. De este modo, se atiende a cómo se percibía y vivía a ETA por parte de sus verdugos y víctimas en un ambiente cerrado e incluso dentro de las propias familias.
Quizás por ello, por haber abierto un camino nuevo en el relato del terrorismo etarra, Patria ha sido el libro del último año y de este mismo. Ahora bien, algunos han intentado ir más allá y encumbrar la novela haciendo de ella una obra canónica que marcará un antes y después sobre el fenómeno del terrorismo etarra en España. No niego que es un libro que aporta muchas novedades -los estudios históricos de la violencia de ETA se han realizado atendiendo a un orden cronológico o con el análisis de ETA como organización, desde su germen, escisiones y consolidación como banda terrorista en los años ochenta frente a otras organizaciones-; ya que Aramburu se inclina por el estudio del tejido social del terrorismo cuando este marcaba los pasos frente a las indefensas víctimas y de cómo las relaciones vecinales se modificaban si alguien era primero señalado y luego asesinado. Pero este tema ya ha sido abordado en numerosas ocasiones de forma individual o por asociaciones de víctimas de ETA como COVITE, que han relatado en numerosas ocasiones el ambiente opresivo que se respiraba en el País Vasco en los años setenta y ochenta o cómo se afrontaba el hecho de que un familiar, vecino o amigo entrara a formar parte de ETA o fuera una víctima del terrorismo. Patria puede servir de amplificador de sus vivencias, recuerdos o memorias, pero en esto la novela no presenta nada original. Tal vez solo que su relato pueda escucharse más alto o llegar a un público más amplio.
Pero me temo que a corto o medio plazo nada va a cambiar. Se está corriendo el riesgo de -como se hizo a gran escala con el Nazismo en Alemania tras la IIª guerra mundial o con la Transición en España- sepultar la memoria y el recuerdo de las víctimas en favor de un rápido y muy frágil olvido. En los años ochenta hubo un debate histórico y filosófico muy intenso y polémico en la Alemania occidental sobre la cuestión del nazismo, puesto que las nuevas generaciones se empezaron a preguntar y a cuestionar su pasado ante el olvido deliberado de las autoridades gubernamentales. Y en el País Vasco puede suceder otro tanto. Está por ver cómo se aborda y desde qué puntos de vista se hace un estudio del fenómeno del terrorismo incluyendo el relato de las víctimas y si se hace desde dentro, por historiadores o sociólogos de la Universidad del País Vasco.
Porque, aunque ETA tenía la capacidad de movilización y organización para atentar en distintos puntos de España como Madrid, Zaragoza, Barcelona, Sevilla o en el Levante español, era también un terrorismo socialmente opresivo que se ejercía en las calles de los pueblos y ciudades vascas. En los mercados, en los parques, y por supuesto en las “herriko tabernas”. Y no solo con las pistolas, sino también con las palabras y gestos. Mucho más sutiles, pero terriblemente efectivos.

Por tanto, los estudios históricos sobre ETA deben venir también desde dentro, por aquellos que han conocido mejor el clima de miedo y terror asfixiante que se realizaba hacia las víctimas y aportar un punto de vista sociológico a la violencia. Si ocurre lo contrario -y parece que seguirá así a tenor de que apenas hay nuevas publicaciones históricas en fechas recientes- se corre el riesgo de sepultar la memoria bajo escombros de tierra y olvido que dará lugar a una paz frágil en el momento de cuestionarse el pasado y su narrativa.


sábado, 24 de junio de 2017

CIENCIA FICCIÓN VS REALIDAD (Parte I)



Todos hemos visto alguna vez una de esas películas en las que una nave viaja por el espacio a la velocidad de la luz, o donde se tele-transporta a sus tripulantes de un planeta a otro mágicamente.  Y por supuesto, el famoso y recurrente rayo láser que sale disparado de naves y pistolas con ese ruido tan característico. Pero, ¿Cuánto de verdad hay en todo esto? ¿Seguro que estos artefactos se comportarían así en un futuro real?

Por desgracia, aunque muchos elementos de la ciencia ficción son factibles e incluso se han hecho realidad ya en el mundo real, otros muchos violan totalmente las leyes de la física de nuestro universo conocido.

En esta primera parte vamos a ver una de las cosas con las que todo fan de la ciencia ficción ha soñado alguna vez:


HIPERVELOCIDAD

Este es un tema muy recurrente en las películas del espacio y de los viajes interestelares. Se ha llamado de muchas formas a lo largo de la historia de cine: Hiperespacio, Hipervelocidad, Impulso de curvatura, velocidad superlumínica…y todas aquellas palabras molonas que se nos puedan ocurrir…

Lo cierto es que, como dijo Albert Einstein, nada puede viajar más rápido que la luz. 300.000 km/s es el límite universal de velocidad para cualquier nave que se preste. A esa velocidad daríamos la vuelta a la Tierra 7 veces en un solo segundo, llegaríamos a la Luna en poco más de 1 segundo y al Sol en tan solo 8 minutos. Parece una velocidad increíble y aun así el universo es tan enormemente gigante que la luz tarda 100.000 años en llegar de un extremo a otro de nuestra vía láctea, tarda 5 años en llegarnos desde la estrella más cercana a nuestro planeta y varios millones de años en llegarnos desde la galaxia más cercana. La luz tarda tanto en viajar por el universo que en alguna galaxia estarán contemplando ahora mismo cómo se formó la Tierra hace 5.000 millones de años.

Por eso, el capitán Kirk (Star Trek), Cooper (interstellar) y Han Solo (Star Wars) tienen que ingeniárselas para poder viajar de un lado a otro de la galaxia en mucho menos del tiempo que transcurre una vida humana. Pero usan métodos muy diferentes:



Star Wars y la hipervelocidad.


Este método es tan simple como impulsar la nave con sus potentes motores hasta alcanzar la velocidad de la luz, igual que hacemos con un coche o un avión, pero a lo bestia. Bueno… esto en realidad no es tan sencillo. Según Einstein y su famosa formula E=MC2 , cuanto más aceleramos más aumenta nuestra masa, de tal manera que si llegamos a la velocidad de la luz seríamos tan masivos que necesitaríamos una cantidad de energía casi infinita para poder seguir moviendo la nave.  Simplemente no se puede hacer. Podríamos viajar a una parte de la velocidad de la luz, que ya sería mucho, pero aun así debemos contar con la fricción de micrometeoroides, polvo estelar y partículas cargadas que golpearían nuestra nave a tal velocidad y con tanta energía que acabaríamos desintegrados tan rápido que apenas nos daríamos cuenta. ¡Ah! Y tampoco veríamos esa estela de estrellas pasando a toda velocidad frente a nosotros, las estrellas están tan lejos que apenas las veríamos moverse, así que el viaje tampoco sería trepidante como en el halcón milenario.


Star Trek y el motor de curvatura.

Como dijo Jeff Goldblum en Independence Day, “Si no podemos atravesar sus defensas, tendremos que rodearlas”, o sea, si no podemos superar el límite de velocidad podemos intentar buscar un punto débil en las leyes de la física que nos permita alcanzar nuestro objetivo. Un físico llamado Miguel Alcubierre ideó hace unos años una teoría que podría permitirnos viajar a la velocidad de la luz o incluso más rápido, pero sin movernos y sin violar las leyes de la física, es el llamado motor Warp o motor de curvatura.


Esquema del funcionamiento del motor WARP imaginado por Alcubierre.
El sistema consiste en curvar el espacio que se encuentra alrededor de nuestra nave, de tal manera que estiramos el espacio detrás de nosotros y lo contraemos delante, en realidad lo que estaríamos moviendo es el propio espacio.

Es como si tuviéramos un juguete encima de una alfombra y tirásemos de la alfombra que acercarnos el juguete, en realidad el juguete sigue en el mismo sitio de la alfombra, pero se ha movido hacia nosotros. Nuestra nave surfearía en una ola de espacio tiempo, pero sin moverse dentro de su burbuja de espacio. Por tanto, podríamos viajar a la velocidad de la luz o incluso cientos de veces más rápido que la velocidad de la luz, pero sin infringir el límite de velocidad de Einstein, puesto que, dentro de nuestra burbuja de espacio no nos estamos moviendo para nada.


En esto se basó Star Trek para viajar a través del espacio con su nave Enterprise. El problema sigue siendo que se necesitaría una cantidad ingente de energía para curvar el espacio tiempo de semejante manera, pero esto podría solucionarse con un motor de anti-materia, que están aún lejos de existir. La anti-materia es lo opuesto a la materia, en contacto la una con la otra se convierten en pura energía, pero se necesitaría toda la economía de una superpotencia para generar un gramo de anti-materia y además es peligroso, ya que, si fallase la levitación magnética, la anti-materia entraría en contacto con la materia normal del interior del motor y la nave entera se desintegraría por completo.


Interstellar y los agujeros de gusano.

Si no podemos viajar a la velocidad de la luz para llegar a nuestro destino, ¿Por qué no coger un atajo? De nuevo, el bueno de Albert dijo que el espacio se podía curvar y estirar como si fuera una tela o un tejido, y más tarde ideo una teoría con su colega Nathan Rosen que predecía que también se podrían hacer agujeros de gusano (O puentes Einstein-Rosen) que nos permitiesen llegar de un lugar a otro de la galaxia sin tener que viajar todo el camino hasta allí, igual que un gusano atraviesa una manzana por en medio sin tener que rodearla completamente.

En esto se basa el viaje que realiza Cooper en Interstellar para llegar a una galaxia lejana en poco tiempo.


De nuevo nos surgen problemas de energía. Los agujeros de gusano son muy inestables, y explotarían al entrar, igual que explota una pompa de jabón cuando intentamos meter el dedo dentro. Por tanto, necesitaríamos una energía exótica llamada Energía negativa, algo que aún no entendemos del todo, ni sabemos cómo utilizar o canalizar de alguna manera.


Así que, como veis, no es tan fácil viajar por el espacio como lo hace el Halcón Milenario, tirando simplemente de una palanca. Pero quién sabe, quizás dentro de unos siglos nuestra visión de las leyes de la física cambie por completo y podamos viajar hasta donde nos lleve nuestra imaginación con solo pensarlo.


domingo, 18 de junio de 2017

PERDER PARA GANAR


Un país en crisis, un gobierno inoperante, un partido asolado por los casos de corrupción y un presidente que no reacciona, pero que tiene una mayoría en el Congreso de los Diputados que le permite seguir con su inactividad. Frente a todo esto, un líder político que, aun sabiendo que no le dan los números y que su propuesta va a fracasar, decide decir basta. Ese es el sentido de la moción de censura planteada por Pablo Iglesias. Condenada al fracaso antes, incluso, de presentarse.
El Partido Popular sigue con su estrategia de indiferencia, como si todos los casos de corrupción que salpica a sus dirigentes no fuese con ellos.
Ciudadanos hace mucho tiempo que demostró que aquello del cambio político y echar a los corruptos de las instituciones lo decían con la boca pequeña. Han apoyado incondicionalmente al Partido Popular sin importarle el nido de corruptos en que se ha convertido.
El Partido Socialista lleva meses con sus luchas internas y no ha estado a la altura como principal partido de la oposición. Con su abstención, permitió a Rajoy ser investido presidente, de forma que ellos mismos han sido parte del problema.
Por último, los partidos nacionalistas. Los catalanes sólo tienen una cosa en mente: el referéndum. No hay quien los saque de ese callejón sin salida y poco o nada quieren saber de otros temas. Los vascos y canarios venden su voto por una partida presupuestaria. "Con perras, chufletes", que suele decirse. De esta forma, el gobierno también puede tener esos escaños controlados a golpe de talonario.
Con este panorama, Podemos ha decidido dar un golpe de efecto. Con su moción de censura repite aquello que ya dijo Unamuno: "venceréis, pero no convenceréis". Le dice a la sociedad que ellos no forman parte de ese juego sucio y no se resignan a estar cuatro años haciendo el paripé en el Parlamento. Acosarán al gobierno hasta derribarlo o hasta que, desde su interior, se tomen medidas con los corruptos. Guardar silencio, como hacen otros partidos, es una forma de permitir sus prácticas. De comulgar con ellos. Y eso no es algo a lo que el partido de Pablo Iglesias esté dispuesto.
Ésta ha sido la tercera moción de censura de la democracia. Las otras dos también fracasaron. Una del Partido Socialista a Adolfo Suárez y otra de Alianza Popular a Felipe González. Como la de Podemos, las otras también nacieron ya muertas, pero ambas tenían un objetivo: hacerse ver en el parlamento como alternativa de gobierno.
Lo que en esta ocasión ha sido una derrota, puede convertirse en victoria si Podemos y el PSOE deciden caminar juntos para poner fin al gobierno corrupto del PP.
Soplan nuevos vientos para la socialdemocracia con la victoria de Pedro Sánchez y, quizá, el reloj que mide el tiempo que le queda a Mariano Rajoy en La Moncloa se esté quedando sin arena.
Pablo Iglesias no ha conseguido ser presidente. Puede que nunca lo sea. Lo que no puede negársele es que ha traído la renovación a la anquilosada democracia española y no parece tener intención de parar esa renovación hasta que ésta llegue a todos los estratos institucionales del país.

Imperator Caesar Cerverius

domingo, 11 de junio de 2017

PEDRO I, EL RENACIDO


Pedro, de la Casa Socialista, llamado "El renacido". El primero de su nombre en ocupar la secretaría general, el vigésimo que lidera el partido, el primero que es elegido directamente por los militantes. No una, sino dos elecciones primarias ganó, el mismo número de elecciones generales que perdió. Pero eso quizá fue porque llevaba el programa de otros, en vez del suyo propio. Le trataron como a un títere, le maniataron a la hora de forjar alianzas y le quisieron obligar a dar su voto a un gobierno de derechas. Esto último no lo consiguieron, pues él prefirió dimitir que renunciar al ya famoso "no es no". Ahora vuelve, con energías renovadas y con un mandato legitimado para hacer y deshacer. Y no está dispuesto a repetir los errores del pasado.
Renuncia a tutelajes, dejando a los barones territoriales fuera de la ejecutiva federal. Busca conciliación y armonía, poniendo (así se prevee) a un hombre honesto y educado al frente de la secretaría de organización. José Luis Ávalos es una persona que habla sin pelos en la lengua, haciendo autocrítica por lo que ha hecho mal el partido, y que buscará la sintonía con los secretarios regionales a través del acuerdo, no por la fuerza como su antecesor César Luena.
Por último, Sánchez busca devolver al Partido Socialista al lugar que ideológicamente le pertenece, la izquierda. Y con ese lema irá al Congreso Federal del PSOE de los próximos 16 y 17 de junio: "Somos la izquierda". Vuelta a la socialdemocracia, vuelta a conectar con la gente, vuelta a pescar votos a sus rivales políticos. Esta vez el caladero es de color morado, el morado de Podemos, con el que también se tendrán que entender si quieren expulsar al gobierno corrupto de Mariano Rajoy, pues el bipartidismo ya está enterrado (esperemos que) para siempre. Sánchez e Iglesias tendrán que ir de la mano para devolver la dignidad y la confianza a una clase política con la que hace mucho tiempo que no se ven representados los ciudadanos.
Y Sánchez mira más allá del Canal de la Mancha para mirarse en el espejo. Un espejo que muestra a otro izquierdista, el laborista británico Jeremy Corbyn. Corbin también tuvo que enfrentarse a dos elecciones primarias y, al igual que Sánchez, las dos las ganó sobradamente. Ahora, tras reducir distancias con la conservadora Theresa May, el laborista promete también devolver al partido a su lugar. Habrá que estar con la vista fija sobre el país de la Unión Jack porque, quizá, para ver el futuro de nuestro país, haya que mirar hacia la ciudad del Támesis.

Imperator Caesar Cerverius


jueves, 25 de mayo de 2017

HACE MUCHO TIEMPO, EN UNA GALAXIA MUY MUY LEJANA...



Unos focos iluminando el cielo nocturno, unas letras que brillan (aunque originalmente fueron verdes) y unos redobles de tambor y trompeta que te empiezan a poner la carne de gallina. Silencio total y, sobre fondo negro, unas letras azules que rezan "Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana..." De repente... ¡¡¡Boom!!! Una verdadera explosión de sentidos: Una orquesta atronadora, un rótulo brillante, con letras nunca vistas, en las que se entiende STAR WARS, una parrafada que no alcanzas a leer del todo por la rapidez de paso y una pequeña lanzadera a la que le sigue y sigue y sigue una monstruosamente grande nave espacial. De pronto te das cuenta de que estás agarrando con las uñas tu butaca. Has quedado atrapado y nunca podrás liberarte. 




Así es el escenario creado por George Lucas. Novedoso para su tiempo (nadie había visto nada igual y nadie creía en ello), personajes claves con los que empatizar (el joven granjero, el carismático granuja, la doncella, el sabio) y todos los elementos que, según Joseph Campbell, tiene que tener una buena historia.

Mucho tuvo que luchar Lucas para llevar a cabo esta ópera espacial que le cambiaría la vida: Peleas económicas con el estudio, discusiones con un equipo técnico que no creía en el proyecto, paciencia con unos actores que se tomaban el rodaje a broma, un ataque al corazón, incluso un divorcio. Pero todas esas complicaciones se terminaron plasmando, el 25 de mayo de 1977 en una película que revolucionaría el panorama cinematográfico y que forjaría un imperio valorado en 4.050 millones de dólares (importe por el que vendió Lucasfilms a Disney).

Películas, series de televisión, novelas, cómics, juguetes, camisetas y merchandising en general...
Este desconocido director, nacido en un pequeño pueblo de California (Modesto), supo rentabilizar al máximo su obra. Star Wars creó una legión de fans que no sólo consumían todo producto relacionado con la franquicia, sino que demandaban más material, más historias, más películas. Los fantásticos efectos especiales convirtieron a la (inicialmente) trilogía en una saga que aguantaba perfectamente el paso del tiempo, lo que permitió su alcance a un público joven que no le importó sumarse al tren de fans.


Steven Spielberg a la izquierda y su amigo George Lucas a la derecha.




Escenas del especial de 1978
Escena del especial de 1978

Pero no todo fueron risas y ron...bueno, risas igual sí. 
La franquicia llegó a un punto que parecía aguantarlo todo y ese exceso de confianza acabó en algunas meteduras de pata. Como el especial navideño de Star Wars de 1978, que te hace pensar inmediatamente: "Tengo un mal presentimiento", el propio George Lucas aún intenta deshacerse de esa "Comedia" desde aquellas navidades. Otro ejemplo es la película "La aventura de los Ewoks" que llegó incluso a dividir a los fervientes fans en lovers y haters de estas diminutas criaturas que juegan un papel crucial en "El Retorno del Jedi", película que a punto estuvo de llamarse "La venganza del Jedi", si no fuera porque a George le vino a la mente la idea de que un Jedi no debería vengarse. 


Póster promocional antes de cambiar el título de la película
al definitivo: Return of the Jedi.

Pósters y material de marketing de aquel Luke vengativo todavía se cotizan al alza, albergando la pequeña esperanza, de algún fan que otro, de que un día Luke visite de lleno el lado oscuro, al igual que hizo su padre. Así se forja una leyenda, poniendo matices aquí y allá al gigante universo ya creado.





Imagen de Fotogramas.es

Y el estreno de un nuevo episodio, 22 años después del lanzamiento del original, hizo que la historia llegase a una nueva generación. Y con ello también llegó la polémica de Hayden Christensen y su interpretación robótica, o la famosa relación, falta de toda química, entre Anakin (Hayden Christensen) y Padme (Natalie Portman) en "Episodio II: El ataque de los clones". 




Pero todo esto es totalmente perdonable a cambio de todo lo demás, toda esa lejana galaxia que, hace hoy 40 años, cambió el universo del cine y la ciencia ficción para siempre.