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lunes, 25 de septiembre de 2017

CIENCIA FICCIÓN VS REALIDAD (Parte III)


Hola de nuevo, flipados de la vida. Hoy os traigo otro post para devanarse los sesos, otro de esos ingredientes que la ciencia ficción ha exprimido hasta la saciedad hasta puntos que rozan y sobrepasan lo absurdo. Se trata del viaje en el tiempo.

Es curioso que siendo algo que apenas conocemos o que nos resulta tan difícil de comprender, se haya empleado tanto en el cine. Desde que Einstein descubrió al mundo que el tiempo era relativo y se podía combar y deformar al igual que el espacio, parece que los viajes en el tiempo despiertan, como ninguna otra cosa, nuestra imaginación. La vida de toda persona se basa en cometer errores y aprender de ellos, quizás por eso nos resulta tan atractivo pensar que algún día pudiéramos rectificar esos errores, de tal manera que nunca hubieran sucedido. La oportunidad perfecta de evitar el sufrimiento, el dolor, la vergüenza, las guerras... Pero, ¿Hasta que punto sería esto posible según las leyes de la física vigentes? Vamos a ver todo esto con ejemplos de películas que recordareis por su maestría controlando el tiempo, o por ser tan mala que nadie sería capaz de borrarla de su mente...


Regreso al Futuro

Bueno, empezamos fuerte con un clásico de los viajes en el tiempo.
Inicialmente la maquina del tiempo en esta película iba a ser una nevera, pero se descartó porque, obviamente, era mucho atractivo para una máquina del tiempo que el protagonista la pudiera llevar
consigo. Recordad que hablamos de viajar en el tiempo, no en el espacio. Viajar por varias épocas acabando cada película en la cocina de los McFly no hubiera tenido tanto gancho...
Lo curioso de Regreso al futuro es que trata el tema de los viajes en el tiempo de distinta manera en cada película.

En la primera película, cuando Marty viaja a 1955, su joven madre de esa época se enamora de él y se produce la famosa "Paradoja del abuelo". Esta paradoja dice que si yo viajase y evitase que mi abuelo conociese a mi abuela, entonces yo nunca nacería y por tanto nunca podría haber viajado en el tiempo para evitar que mis abuelos no se conociesen. Es una paradoja sin sentido que la naturaleza debe resolver de alguna manera. Lo que se les ocurrió a los guionistas de RAF fue que, como es imposible que Marty exista si su madre no se enamora de su padre, Marty desaparece de la existencia, y vemos como el hermano de Marty se va desvaneciendo en una foto que ha traído del futuro y al final el propio Marty se empieza a desvanecer también, como si de un fantasma se tratase. Para el dramatismo del cine está muy bien este recurso, pero lo cierto es que no tiene sentido que alguien empiece a desaparecer poco a poco. Para empezar, la masa ni se crea ni se destruye, por tanto no puedes borrar a alguien de la existencia sin más. Además, si Marty nunca ha existido ¿Por qué demonios no desaparece completamente de golpe y ya esta? ¿O viceversa? No tiene sentido...pero la peli sigue siendo brutal.

En la segunda, en cambio, se modificó el enfoque de la "paradoja del abuelo". En esta segunda parte de las aventuras de Marty y Doc, los cambios que realizan en el pasado generan una linea de tiempo alternativa donde la historia ha seguido otro camino diferente y por tanto las dos lineas de tiempo coexisten sin que nadie desaparezca cruelmente de la existencia.
Esto es una de las teorías que se barajan ahora mismo sobre lo que pasaría realmente en un hipotético viaje en el tiempo real. Se basa en la teoría de las dimensiones paralelas, que básicamente dice que toda decisión que se toma en el universo crea varias dimensiones paralelas, una por cada opción posible que se pueda tomar.
Así pues, habrá una dimensión paralela de un "tú" que ayer puso la alarma del despertador y esta mañana se ha levantado a tomar café antes de ir a trabajar, habrá otro tú que ayer no se acordó de poner el despertador y se ha dormido esta mañana, y habrá otro tú que puso el despertador pero esta mañana le ha costado levantarse y no se ha podido tomar el café. Cada uno de esos "tú" ha creado una dimensión paralela con su decisión, así que hablaríamos de que hay millones de universos paralelos que no podemos percibir ahora mismo. Pero ya nos extenderemos más sobre las diferentes teorías de los universos paralelos en otro post.


La máquina del tiempo

En esta película se abarca otra de las opciones que barajan los científicos sobre como resuelve la naturaleza el dilema de la "Paradoja del abuelo". En esta película, el protagonista ve morir a su prometida en un desgraciado accidente. Tras el suceso, se pone a trabajar día y noche en una máquina del tiempo para volver al pasado con el objetivo de salvar a su amada. Pero cuando consigue que su máquina funcione, se da cuenta de la cruda realidad. Haga lo que haga, su amada acaba muriendo de un modo u otro.
En la película se trata este fenómeno como si existiese un destino marcado, pero nos puede servir de ejemplo para la
ciencia real de los viajes en el tiempo. Y es que hay científicos que creen que la naturaleza evitaría por todos los medios que modificásemos el pasado para evitar las paradojas temporales, o sea, el universo haría que los sucesos se desarrollaran de tal manera que no pudiese existir tal paradoja. Así pues, si yo viajase al pasado para evitar que mi abuelo conociese a mi abuela, siempre ocurriría algo que desembocase en el encuentro de mi abuelo y mi abuela, y por ende, en mi nacimiento futuro.

Otros científicos opinan que es probable que el viaje al pasado sea imposible y solo se pueda viajar al futuro, pero de momento no hay ninguna ley de la física que impida los viajes al pasado.


El sonido del trueno.

Y llegamos a la forma más absurda de tratar los viajes en el tiempo que he visto jamás en mi vida.
Esta película trata sobre un futuro en el que existe el turismo temporal. Los turistas viajan al pasado por diversión, escoltados por unos "soldados" que se encargan de que todo salga bien y no se modifique el pasado. Como habréis adivinado, un despiste hace que maten a una libélula (O una mariposa, no lo recuerdo del todo bien) y esto desemboca en un futuro apocalíptico. Bueno...hasta aquí, uno podría llegar a creerse el guión...pero la cosa empeora por momentos. Los protagonistas comienzan a viajar al pasado para solventar el problema y no hacen más que empeorarlo. Cada vez
que cambian algo en el pasado, una ráfaga de "energía" viaja a través del espacio tiempo transformando a los seres vivos en lo que deberían ser realmente por culpa del cambio en el pasado, pero el cambio se produce en tiempo real ¿Sabéis? O sea, una cosa muy absurda. Además la ráfaga de energía viaja desde hace 65 millones de años en un santiamén pero luego tarda tanto tiempo en alcanzar a los protagonistas que consiguen escapar de ella, como si de una ola de agua se tratase... Total que, al final el mundo se convierte en una selva enorme donde se perciben edificios derruidos (Que nunca debieron existir, pero están ahí mágicamente) y la gente alcanzada por la ráfaga se convierte en una especie de anfibios, provocado por los cambios en el pasado que han impedido nuestra evolución (Pero eso sí, los ordenadores y los edificios no desaparecen, siguen ahí junto con los anfibios subdesarrollados...).
En fin, la podéis ver si queréis un claro ejemplo de paradojas temporales absurdas en cadena.

Lo que está claro es que aún no sabemos como funcionarán exactamente los viajes en el tiempo. Ya sabemos viajar al futuro, lo hacemos todos los días a una velocidad de un minuto por minuto. Pero, ¿Conseguiremos algún día viajar al pasado? Y llegado ese momento, ¿Podremos cambiarlo de algún modo?


miércoles, 20 de septiembre de 2017

CIENCIA FICCIÓN VS REALIDAD (Parte II)



Hola de nuevo, curiosos de la vida. Hoy os traigo la segunda parte sobre lo que podría o no podría hacerse (Según nuestras más recientes teorías y leyes sobre el universo) de todas esas cosas molonas que salen en las pelis de ciencia ficción y aventuras. Si os perdisteis la primera parte, la podéis leer aquí: CIENCIA FICCIÓN VS REALIDAD (Parte I)

Hoy quiero haceros reflexionar sobre lo que podría ser un sueño hecho realidad para algunos de nosotros, el teletransporte, teletransportación o teleportación.

Es, básicamente, moverte de un lugar a otro instantáneamente (Se acabaron los atascos y llegar tarde
a los sitios ;P) En las pelis mola mucho, un tío se mete en una capsula y ya está, a veces salen chispas o hace ruido o te convierte en una mosca mutante, pero eso lo de menos. Lo realmente sorprendente es que las leyes de la física cuántica ya nos demuestran que esto se puede hacer.

Hay un fenómeno que se produce a nivel cuántico llamado "Entrelazamiento" o como lo llamaba Einstein, "Inquietante acción a distancia". Einstein y varios de sus colegas descubrieron que dos partículas podían estar entrelazadas de tal manera que, incluso separándolas a una distancia inimaginable, el hecho de cambiar el estado de una de ellas hacia que la otra cambiara del mismo modo, sin tener ningún tipo de conexión ni señal ni nada entre ellas, como si fuera magia. Sin duda la física cuántica nunca deja de sorprender.

Esto, obviamente, a Einstein (Para quién la velocidad de la luz era lo más rápido del universo) le parecía algo imposible, algo digno de la ciencia ficción. El bueno de Einstein jamás consiguió entender este fenómeno y pronunció hasta la saciedad su famosa frase: "Dios no juega a los dados con el universo", dejando clara su creencia en que todo lo que existía en el universo tiene un sentido lógico y, por tanto, no podía existir una especie de cordón mágico invisible que conectase dos partículas en galaxias diferentes.

Pero lo cierto, es que ocurre, y en esto se basan actualmente las investigaciones para la teletransportación. La idea sería entrelazar todas las partículas de una manzana (Por ejemplo) y "copiar" sus propiedades en el mismo número de partículas a años luz de distancia. La "inquietante acción a distancia" haría que tuviéramos exactamente la misma manzana en otra galaxia al instante. Eso sí, se necesitarían varias habitaciones de ordenadores para copiar la información de los millones de partículas que forman la manzana, además deberíamos reorganizar esos millones de partículas tal y como estaban en su estado inicial, de lo contrario solo conseguiríamos compota de manzana... No es fácil pero, con algo de fe, podemos esperar que esto sea realizable dentro de varios siglos...

Lo realmente chungo viene cuando queremos teletransportar a una persona. Aquí ya entran temas muy profundos...como por ejemplo: ¿Cómo copiaríamos nuestros recuerdos en ese cuerpo que se encuentra en otra galaxia? ¿Cómo copiaríamos los sentimientos? ¿Seguiríamos siendo nosotros? ¿Copiar todas las células y fluidos supondría que se copien nuestros sentimientos y recuerdos o hay algo espiritual en todo esto? ¿Ese cuerpo tendría alma? O_o Si habéis empezado a hiperventilar no os preocupéis, quiere decir que seguís cuerdos, pero siento deciros que no hay una respuesta para esto... todavía.

¡Hasta el próximo post de Ciencia Ficción VS Realidad!







sábado, 24 de junio de 2017

CIENCIA FICCIÓN VS REALIDAD (Parte I)



Todos hemos visto alguna vez una de esas películas en las que una nave viaja por el espacio a la velocidad de la luz, o donde se tele-transporta a sus tripulantes de un planeta a otro mágicamente.  Y por supuesto, el famoso y recurrente rayo láser que sale disparado de naves y pistolas con ese ruido tan característico. Pero, ¿Cuánto de verdad hay en todo esto? ¿Seguro que estos artefactos se comportarían así en un futuro real?

Por desgracia, aunque muchos elementos de la ciencia ficción son factibles e incluso se han hecho realidad ya en el mundo real, otros muchos violan totalmente las leyes de la física de nuestro universo conocido.

En esta primera parte vamos a ver una de las cosas con las que todo fan de la ciencia ficción ha soñado alguna vez:


HIPERVELOCIDAD

Este es un tema muy recurrente en las películas del espacio y de los viajes interestelares. Se ha llamado de muchas formas a lo largo de la historia de cine: Hiperespacio, Hipervelocidad, Impulso de curvatura, velocidad superlumínica…y todas aquellas palabras molonas que se nos puedan ocurrir…

Lo cierto es que, como dijo Albert Einstein, nada puede viajar más rápido que la luz. 300.000 km/s es el límite universal de velocidad para cualquier nave que se preste. A esa velocidad daríamos la vuelta a la Tierra 7 veces en un solo segundo, llegaríamos a la Luna en poco más de 1 segundo y al Sol en tan solo 8 minutos. Parece una velocidad increíble y aun así el universo es tan enormemente gigante que la luz tarda 100.000 años en llegar de un extremo a otro de nuestra vía láctea, tarda 5 años en llegarnos desde la estrella más cercana a nuestro planeta y varios millones de años en llegarnos desde la galaxia más cercana. La luz tarda tanto en viajar por el universo que en alguna galaxia estarán contemplando ahora mismo cómo se formó la Tierra hace 5.000 millones de años.

Por eso, el capitán Kirk (Star Trek), Cooper (interstellar) y Han Solo (Star Wars) tienen que ingeniárselas para poder viajar de un lado a otro de la galaxia en mucho menos del tiempo que transcurre una vida humana. Pero usan métodos muy diferentes:



Star Wars y la hipervelocidad.


Este método es tan simple como impulsar la nave con sus potentes motores hasta alcanzar la velocidad de la luz, igual que hacemos con un coche o un avión, pero a lo bestia. Bueno… esto en realidad no es tan sencillo. Según Einstein y su famosa formula E=MC2 , cuanto más aceleramos más aumenta nuestra masa, de tal manera que si llegamos a la velocidad de la luz seríamos tan masivos que necesitaríamos una cantidad de energía casi infinita para poder seguir moviendo la nave.  Simplemente no se puede hacer. Podríamos viajar a una parte de la velocidad de la luz, que ya sería mucho, pero aun así debemos contar con la fricción de micrometeoroides, polvo estelar y partículas cargadas que golpearían nuestra nave a tal velocidad y con tanta energía que acabaríamos desintegrados tan rápido que apenas nos daríamos cuenta. ¡Ah! Y tampoco veríamos esa estela de estrellas pasando a toda velocidad frente a nosotros, las estrellas están tan lejos que apenas las veríamos moverse, así que el viaje tampoco sería trepidante como en el halcón milenario.


Star Trek y el motor de curvatura.

Como dijo Jeff Goldblum en Independence Day, “Si no podemos atravesar sus defensas, tendremos que rodearlas”, o sea, si no podemos superar el límite de velocidad podemos intentar buscar un punto débil en las leyes de la física que nos permita alcanzar nuestro objetivo. Un físico llamado Miguel Alcubierre ideó hace unos años una teoría que podría permitirnos viajar a la velocidad de la luz o incluso más rápido, pero sin movernos y sin violar las leyes de la física, es el llamado motor Warp o motor de curvatura.


Esquema del funcionamiento del motor WARP imaginado por Alcubierre.
El sistema consiste en curvar el espacio que se encuentra alrededor de nuestra nave, de tal manera que estiramos el espacio detrás de nosotros y lo contraemos delante, en realidad lo que estaríamos moviendo es el propio espacio.

Es como si tuviéramos un juguete encima de una alfombra y tirásemos de la alfombra que acercarnos el juguete, en realidad el juguete sigue en el mismo sitio de la alfombra, pero se ha movido hacia nosotros. Nuestra nave surfearía en una ola de espacio tiempo, pero sin moverse dentro de su burbuja de espacio. Por tanto, podríamos viajar a la velocidad de la luz o incluso cientos de veces más rápido que la velocidad de la luz, pero sin infringir el límite de velocidad de Einstein, puesto que, dentro de nuestra burbuja de espacio no nos estamos moviendo para nada.


En esto se basó Star Trek para viajar a través del espacio con su nave Enterprise. El problema sigue siendo que se necesitaría una cantidad ingente de energía para curvar el espacio tiempo de semejante manera, pero esto podría solucionarse con un motor de anti-materia, que están aún lejos de existir. La anti-materia es lo opuesto a la materia, en contacto la una con la otra se convierten en pura energía, pero se necesitaría toda la economía de una superpotencia para generar un gramo de anti-materia y además es peligroso, ya que, si fallase la levitación magnética, la anti-materia entraría en contacto con la materia normal del interior del motor y la nave entera se desintegraría por completo.


Interstellar y los agujeros de gusano.

Si no podemos viajar a la velocidad de la luz para llegar a nuestro destino, ¿Por qué no coger un atajo? De nuevo, el bueno de Albert dijo que el espacio se podía curvar y estirar como si fuera una tela o un tejido, y más tarde ideo una teoría con su colega Nathan Rosen que predecía que también se podrían hacer agujeros de gusano (O puentes Einstein-Rosen) que nos permitiesen llegar de un lugar a otro de la galaxia sin tener que viajar todo el camino hasta allí, igual que un gusano atraviesa una manzana por en medio sin tener que rodearla completamente.

En esto se basa el viaje que realiza Cooper en Interstellar para llegar a una galaxia lejana en poco tiempo.


De nuevo nos surgen problemas de energía. Los agujeros de gusano son muy inestables, y explotarían al entrar, igual que explota una pompa de jabón cuando intentamos meter el dedo dentro. Por tanto, necesitaríamos una energía exótica llamada Energía negativa, algo que aún no entendemos del todo, ni sabemos cómo utilizar o canalizar de alguna manera.


Así que, como veis, no es tan fácil viajar por el espacio como lo hace el Halcón Milenario, tirando simplemente de una palanca. Pero quién sabe, quizás dentro de unos siglos nuestra visión de las leyes de la física cambie por completo y podamos viajar hasta donde nos lleve nuestra imaginación con solo pensarlo.