Mostrando entradas con la etiqueta CUP. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CUP. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de diciembre de 2017

FACE IT: AÑO II


Dicen que lo difícil no es llegar, sino mantenerse.
La gente cambia, adquiere nuevos compromisos, comienza otros proyectos, tiene menos tiempo... Sin embargo, todos los integrantes de Face It hemos luchado y nos hemos esforzado por seguir aquí, informando sobre lo que ocurre en España y en el mundo, contando nuestra opinión de las cosas o recomendando un viaje, un libro o una película. Así es como hemos llegado al año II de nuestro blog.
Los casi 30 artículos publicados en esta segunda temporada nos han hecho superar los 100 posts.
Tras nuestro primer cumpleaños comenzamos hablando del grupo de moda en Japón, Baby Metal; os acercamos a la sabana africana proponiéndoos un safari por el Biopark; fuimos testigos, ya en enero, del pistoletazo de salida en las primarias del Partido Socialista y os contamos, a lo largo de todo el proceso, cómo este partido centenario se desangraba gota a gota.
Nos pusimos serios recordando la etapa convulsa de la transición y el 40 aniversario del atentado de la calle Atocha que terminó con cinco abogados laboralistas muertos. Contemplamos con sorpresa cómo Susana Díaz cruzaba Despeñaperros y se lanzaba a la pugna por la secretaría general del PSOE.
También ha sido un año difícil para Podemos, que tuvo su particular guerra fratricida entre Íñigo Errejón y Pablo Iglesias. Hablamos de Marine Le Pen y su partido de ultraderecha en unas elecciones francesas en las que Macrón salió victorioso.
Asistimos a la tercera (¿será esta vez la última?) dimisión de Esperanza Aguirre. Homenajeamos los 30 años del estreno de Star Wars y dimos un breve repaso a la saga.
Ante todo pronóstico, Pedro Sánchez volvió a ser elegido líder del PSOE.
Los últimos meses nos hemos visto envueltos por el conflicto independentista en Cataluña y aún está por ver cómo va a solucionarse.
De todo esto hemos hablado, en este segundo año de Face It, sobre lo acontecido en el mundo. Pero también hemos tocado temas atemporales como videojuegos de PC, la moda en los años ‘20, podcasts de historia, el sempiterno tema del fútbol o alguna que otra novela. También hemos fantaseado, con ayuda del cine y la televisión, con cómo habría podido ser la historia si algunos hechos hubiesen sido un poco diferentes.
Durante tres entregas (y puede que vengan más) analizamos los prodigios mostrados en las películas de ciencia-ficción y su cercanía, o no, a la realidad.
Durante el próximo año nos gustaría hablar de muchos temas: cine, viajes, literatura, televisión, deporte, música... Nuestro fanatismo por la historia nos hará acercarnos a hechos más o menos conocidos y relatároslos con carácter divulgativo.
Pero nuestra principal fuente de artículos siempre ha sido y será la actualidad. De ella nos serviremos para analizarla y daros nuestra opinión.
Escribir un artículo entraña el gasto de una buena cantidad de tiempo que implica recabar información, seleccionar lo más importante, redactar el texto, repasarlo varias veces para corregir errores y, finalmente, publicarlo. Es una experiencia costosa pero siempre satisfactoria. Cada post es un pedacito de nosotros mismos que compartimos con todos vosotros. Por todo ello, seguiremos trabajando para que Face It siga siendo lo que es: un blog para hablar de todo, con todos y para todos.
Imperator Caesar Cerverius

miércoles, 13 de diciembre de 2017

ESPERANDO EL SORTEO


Ya es diciembre. Luces navideñas en las calles, un frío que se ha hecho esperar y millones de españoles atentos a lo que pasará en el sorteo del próximo 21 de diciembre. 21, sí. Me refiero a las enésimas elecciones autonómicas en Cataluña. Sorteo porque cualquier cosa podría pasar.

Los sondeos apuntan a un triple empate entre ERC, C’s y Junts Per Catalunya.
Los republicanos, que llevan la delantera, están haciendo la campaña con su jefe de filas entre rejas. Oriol Junqueras, a diferencia de otros ex-consellers permanece en la cárcel por la Declaración Unilateral de Independencia. Su socio en el gobierno y número uno de la candidatura Junts Per Catalunya, Carles Puigdemont, tampoco está en España para la campaña, sino que sigue fugado en Bélgica. El molt honorable encabeza una lista en la que se diluye el Partit Demócrata De Catalunya (antes Convergencia), quizá para disimular la caída desde el pedestal de president.

Entre ellos dos se encuentra, en los sondeos, Inés Arrimadas. La líder de Ciudadanos en el parlament ya ha pasado esta (corta) legislatura como jefa de la oposición y ahora aspira a ser la primera mujer en convertirse en presidenta de la Generalitat.

Miquel Iceta, el bailarín, llega como cuarta fuerza política, al frente del PSC, ofreciéndose como un moderado capaz de aunar a todas las sensibilidades. De momento ya ha metido en su lista al ex-secretario general de Unió, Ramón Espadaler.

La conjunción de Pablo Iglesias y Ada Colau viene personificada por Xavier Domenech. Podemos no ha sabido (o no ha querido) explicar bien su posición con respecto al referéndum, la DUI y la aplicación del 155 y eso podría costarle votos tanto en Cataluña como en España. No obstante, su situación fuera de los dos grandes bloques (constitucionalistas e independentistas) podría convertirles en bisagra.

El PP de Xavier García Albiol poco tiene que hacer para superar sus penosos últimos resultados. Parece que su postura de fuerza frente al conflicto ha encontrado sus seguidores y podría mejorar su representación.

Y, por último, la CUP. Verdaderos garantes de la búsqueda de la independencia, parece que podrían ser los más perjudicados de todo lo ocurrido y perder hasta la mitad de sus escaños.

Una vez más, como en las últimas elecciones, el equilibrio de fuerzas estará muy ajustado. Los autodenominados “constitucionalistas” (C’s, PSC y PP) podrían dar el sorpasso al bloque independentista (ERC, Junts Per Cat. y CUP).

Las constantes incertidumbres en la antigua coalición a la hora de declarar la DUI, convocar elecciones, acatar el 155, etc. han hecho mella en la confianza de los socios. Y el hecho de que unos se pudran en la cárcel mientras otros se llenan la boca con chocolate belga, no lo mejora.

Pero, salga lo que salga de las urnas, no tendremos un panorama muy diferente al de hace seis meses. Además, una buena parte de la población ha sido convencida de que la independencia es posible y no se les puede ignorar.
Obviamente, no se les va a conceder la independencia, pero habrá que negociar otras formas de compensación para que podamos vivir en paz todos como buenos españoles.
La solución no es fácil.

El PSOE propone caminar hacia un estado federal pero, aunque no lo llamemos así, el estado de las autonomías ya lo es de facto. Sólo quedaría resolver un sistema de financiación que contentase a Cataluña, pero también al resto de CCAA. Por lo demás, pocas competencias se pueden ya transferir.

Un paso más agresivo sería caminar hacia un sistema confederal de estados mucho más independientes y unidos por un paraguas común español. Pero tal acción no es contemplada ni deseada por la inmensa mayoría de los españoles.

A los que coquetearon con la secesión les tocará, pues, aceptar permanecer en el Reino de España. Los que colgaron banderas en su balcón tendrán que perdonar y hacer cesiones para dar el procés por cerrado. Sólo de esta forma, con el común acuerdo de ambas partes, podremos convivir en paz y armonía otros tantos siglos como los que llevamos a nuestras espaldas.

                                                                                                                                    Imperator Caesar Cerverius

lunes, 11 de enero de 2016

ACUERDO A LA RUSA


Hace unos años, el presidente ruso, Vladimir Putin, encontró la forma de burlar la constitución soviética y perpetuarse en el poder. La carta magna impide ser elegido presidente por tercera vez consecutiva, así que Putin se las apañó para promocionar a su delfín, Dmitri Medvédev, para el puesto y reservarse para él mismo el cargo de primer ministro. Un intercambio de sillones que se restituyó cuatro años después.
Hoy, Cataluña hace un brindis al sol, en su búsqueda de la independencia. Brindis que el president Mas quiso hacer con vodka. El ya ex-president se las ha apañado para torear los impedimentos que, en este caso, planteaba sus necesarios socios de investidura, la CUP.
Durante meses hemos visto un tira y afloja entre la formación mayoritaria en el parlament (los independentistas de Junts Pel Si) y los anticapitalistas de la CUP (grupo con menor representación de la cámara).
La única misiva que han repetido los de Antonio Baños ha sido que no iban a investir a Mas como president. Tras varias asambleas, en las que la militancia ratificó esa negativa, todo parecía abocado a unas nuevas elecciones. Pero en el último momento, cuando sólo quedaba un día para agotar el plazo oficial para la elección del cargo, hubo acuerdo. Y es que no hay nada como encontrarse entre la espada y la pared. La espada, aportada por los anticapitalistas; la pared, mantenida por un Oriol Junqueras que no veía con muy buenos ojos la reedición de Junts Pel Si en una hipotética repetición de elecciones (o, al menos, en los mismos términos que las pasadas. O sea, con Mas como president).
De esta forma, ante la perspectiva de derrota y fraccionamiento, el molt honorable se acordó de su homólogo ruso (salvando las distancias). Y es que Moscú ya puede estar a 3.600 kilómetros de Barcelona, que la política es igualmente corrompible en todos los sitios. Tras asumir Artur Mas que no sería president, quiso reservarse para sí el puesto de conseller en cap, un cargo de naturaleza catalana (literalmente, "consejero en jefe") que viene a ser algo así como un primer ministro. Eso le permitiría seguir en un puesto privilegiado del nuevo gobierno y tirar de los hilos a su antojo.
Menos de 24 horas tras el anuncio de esa noticia, salió Mas a dar una rueda de prensa en la que anunció que renunciaba a cualquier cargo (excepto el de diputado del Parlament).
No se sabe qué ocurrió en ese periodo para un cambio de tal envergadura. Quizá la CUP amenazó con tirar por tierra el acuerdo si el ex-president no se retiraba completamente de la primera línea. Puede que Oriol Junqueras presionase para ser él el hombre fuerte del nuevo Govern (lo será en el puesto de Vicepresidente Económico). O tal vez, Artur Mas tuvo un momento de lucidez y pensó que, tras ser el Molt Honorable President de la Generalitat de Catalunya, cualquier otro cargo se le quedaba corto.
Sea como fuere, Mas da "un paso a un lado" para salvar el escollo de la investidura. Dentro de 18 meses (tiempo establecido para la "desconexión con España" y que haya nuevos comicios) ya será otra historia. Entonces podrá elegir presentarse o no.
Tal y como pinta la cosa se podría pensar que los de la CUP han logrado un gran éxito. Nada más lejos de la realidad. Este acuerdo les pasará factura. El pacto no ha sido ratificado por la militancia. Además, los anticapitalistas tienen el compromiso de no votar, junto a otros grupos, iniciativas que puedan "entorpecer" el proceso. Por último, dos diputados de la formación se integrarán en la dinámica de Junts Pel Si y votarán en el sentido que el grupo determine. Incluso, si resulta necesario, la CUP plantea renovar parte de sus representantes más "incómodos" para la coalición.
Así es como Convergencia logra la mayoría parlamentaria necesaria para su experimento independentista. Ellos mantienen el poder poniendo a un afín en el puesto de president, que será el que se lleve los palos de la imagen pública y mantendrá el sillón caliente para una eventual vuelta de Artur Mas.
El tiempo dirá si Carles Puigdemont, hasta ahora Alcalde de Girona, es un presidente títere o consigue imponer en el gobierno su propio carácter.

Imperator Caesar Cerverius

lunes, 28 de diciembre de 2015

TODOS QUIEREN PACTAR (PERO NO CON EL MISMO)


Los titulares se desbordan: Podemos llega a un acuerdo de gobierno con el PP; Artur Mas se rinde y ofrece la presidencia de la Generalitat a Antonio Baños, de la CUP; Susana Díaz declara su absoluto apoyo a Pedro Sánchez y asegura que no se presentará como candidata a la Secretaría General del PSOE...
Efectivamente, si han encontrado alguna de esas noticias en algún medio de comunicación, han sido víctima de una inocentada.
En este 28 de diciembre, día de Los Santos Inocentes, se ha producido el Comité Federal del PSOE y las reuniones (por separado) de Pablo Iglesias y Albert Rivera con Mariano Rajoy. Y es que ha pasado una semana desde la celebración de las elecciones generales y todo sigue igual... o casi.
En estos 8 días hemos visto al Partido Popular invocar su máxima de "que gobierne la lista más votada" (casualidades de la vida, los más votados son ellos). También hemos visto al presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, salir rápidamente a la palestra y conminar a Pedro Sánchez a que permitiese la investidura de Mariano Rajoy. La última aventura ha sido proponer una gran coalición PP-PSOE-C's. Una coalición en la que, aritméticamente, los 40 escaños de ciudadanos no serían necesarios.
El secretario general del PSOE también salió, con menos prisa, tres días después del 20D y tras reunirse en La Moncloa con el presidente en funciones, para dar sus explicaciones y analizar los resultados electorales. En ese "irse por las ramas" que tienen muchos políticos, Pedro Sánchez vino a decir que había que respetar los tiempos y esperar a que la investidura de Rajoy fracasase, y que, de ser así, él actuaría como el estadista que es (o se cree) y buscaría un pacto de fuerzas progresistas que diese estabilidad a la nación.
Podemos es otro que salió rápidamente, como Rivera (será que los partidos emergentes vienen con ganas y sin tiempo que perder), a describir sus "líneas rojas" para pactar con el PSOE. Todas de, más o menos, fácil cumplimiento, pero una que resulta un auténtico escollo: un referéndum para Cataluña.
Por periódicos, blogs y televisiones se pasearon diversos dirigentes nacionales y autonómicos del Partido Socialista para dejar una cosa clara: el referéndum ni mentarlo. En medio de acusaciones de rupturistas y antipatriotas, Podemos propuso, a mitad de semana, un Presidente Independiente, de consenso y prestigio. Si era una propuesta en serio o sólo un método para desquiciar a adversarios, solo en la dirección de la formación morada lo saben. Y es que, si bien cualquiera podría estar de acuerdo en fichajes  independientes para ciertos ministerios, en los que aportarían renovación y experiencia, sería difícil hacer tragar a los ciudadanos españoles con un presidente que ellos no hubiesen votado.
Mariano Rajoy y Pedro Sánchez tienen una cosa en común: el que no sea presidente, tendrá que irse a casa. Bastantes revueltas acalladas ha tenido el PP como para perder la presidencia y que todo siga igual. La ansiada renovación, que les piden propios y extraños, tendrá que llegar.
Pedro Sánchez también tiene fecha de caducidad. Por mucho que ha intentado retrasarlo (para darle oxígeno a tomarse tiempo con la búsqueda de alianzas y frente a una posible repetición de elecciones), en febrero tendrá que enfrentarse a un Congreso Federal del PSOE. Susana Díaz ya está metiendo presión y aunando apoyos entre los barones autonómicos. "La Reina del Sur" (como la llaman algunos) no dejará escapar esta vez el tren que perdió en la última elección a secretario general.
Al final, ya sea por el aletargamiento navideño, por las pocas prisas de los partidos, o porque todos están a la espera de movimientos de los rivales, estamos como ya cantó Julio Iglesias... La vida sigue igual...

Imperator Caesar Cerverius