domingo, 22 de julio de 2018

VOTAR CON CABEZA O CON CORAZÓN


Él es el héroe que la ciudad se merece, pero no el que necesitamos ahora mismo

Esta mítica frase de El Caballero Oscuro (Christopher Nolan, 2008) es la que han debido de pensar los seguidores de Soraya Sáenz de Santamaría tras su derrota en las primarias del PP. Una política con recorrido, que ha sido Vicepresidenta del Gobierno, Portavoz, Ministra de la Presidencia y Ministra para las Administraciones Territoriales; que ha sido la mano derecha de Rajoy hasta el punto de tener bajo su mando al Centro Nacional de Inteligencia (CNI); que se la toma por persona diligente y capaz; que las encuestas demostraban que un buen porcentaje de la población estaría dispuesta a votarla… pero nada de eso sirvió. Un joven Pablo Casadoconsiguió aunar a su alrededor a todos los que estaban contra ella y sacarle 15 puntos en la votación que eligió al líder del partido.
Un líder con cabeza o un líder con corazón. Esa era la elección. Escoger entre una gestora que administrase el partido como una empresa o un caudillo que enfervorizasea las masas y sacase a la organización del letargo producido por años y años de marianismo. Y los compromisarios votaron con el corazón. Aun sabiendo que Casado no tiene experiencia de gobierno, aun sabiendo que puede vérsele como un clon de Albert Rivera, aun sabiendo que tiene asuntos turbios relacionados con sus titulaciones universitarias. Nada de eso ha parecido importarles a los delegados, que han optado por el que ha despertado en ellos la ilusión de volver a ser lo que fueron en tiempos pasados.
Tras el Congreso partidista de este fin de semana, vendrá ahora para Pablo Casado la segunda parte: la formación de su círculo de confianza, integrar a algunas personas de la facción perdedora e ir dibujando las líneas generales de lo que será su oposición. En sus declaraciones de campaña puede intuirse un giro más a la derecha para el partidopero, si quiere llegar al Palacio de La Moncloa, es en el caladero de votos de Ciudadanos donde tiene que salir de pesca. Y ese banco de electores requiere cierto centrismo.
Si hay algo que no puede reprochársele a Casado es su relación con los medios. Como Vicesecretario de Comunicación que ha sido del Partido Popular en los últimos años, conoce la importancia de atender a los periodistas y contestar a sus preguntas. Si sigue con la política demostrada hasta ahora, se le verá como una persona cercana y puede que consiga el afecto del electorado. En un par de años (aunque esa distancia podría reducirse en cualquier momento) Casado se enfrentará a Sánchez, Rivera e Iglesias en una terna jovencísima (37, 46, 38 y 39 años respectivamente). Esperemos que esa juventud traiga nuevas formas de hacer política y refresque el panorama para atraer al Pueblo a esta casta por la que ahora sólo siente desafección.

Imperator Caesar Cerverius

domingo, 24 de junio de 2018

UN DÍA EN LAS CARRERAS (PP EDITION)


Siete candidatos, como siete horrocruxes tenía Voldemort en la saga Harry Potter. Siete populares con intención de llegar a lo más alto de su partido y del gobierno de la nación. Siete políticos que lucharán en un acontecimiento que nunca se ha dado: las primarias del Partido Popular.
De la noche a la mañana Mariano Rajoy dejó de ser Presidente del Gobierno y, poco después, con la misma celeridad, convocó un Congreso Extraordinario y dejó el liderazgo de su partido. En una decisión sin precedentes, renunció a designar un sucesor y a intervenir de manera alguna en las primarias que están por celebrarse. Serán los militantes en primera vuelta y los compromisarios en segunda los que decidirán quién ocupa el puesto más alto de la calle Génova.
Pablo Casado, Soraya Sáenz de Santamaría, María Dolores de Cospedal, José Manuel García Margallo, José Ramón García Hernández, José Luis Bayo y Elio Cabanes se han lanzado a la carrera y han conseguido reunir los apenas cien avales necesarios para poder presentarse a la competición. No se preocupen si no conocen a los tres últimos. Excepto en su propia casa, nadie les conoce tampoco. Su presencia en esta disputa se limitará a tener su minuto de gloria y, quizás, adquirir un poco de visibilidad que les permita tener algo más de relevancia a nivel nacional a partir de ahora.
Nos centraremos en analizar, pues, a los cuatro con más posibilidades.
José Manuel García Margallo ha sido Ministro de Exteriores en el gobierno de Mariano Rajoy. Es una persona clara que no le importa decir en voz alta lo que piensa. Su mayor hándicap es la edad. Tiene 73 años. Seguramente no sea lo mejor para la renovación profunda que necesita el Partido Popular.
María Dolores de Cospedal ha sido Presidenta de Castilla La Mancha, Ministra de Defensa y Secretaria General del PP. Parece ser que nadie le ha dicho (y ella no ha debido darse cuenta) que es una persona que cae mal. Su alto puesto dentro del partido puede que le hayan otorgado los tentáculos necesarios para dominar el aparato y quién sabe si puede conseguir llegar a sentarse en el sillón de Rajoy, desde el que gobernaría el partido con disciplina y puño de hierro, pero de ahí a ganar la presidencia de la nación ya es otra historia. Aunque logue convencer a los suyos para que la elijan, no creo que despierte la simpatía de los electores para llegar a La Moncloa.
Soraya Sáenz de Santamaría ha sido Vicepresidenta y mano derecha de Mariano Rajoy. Era tal la confianza en ella que el gallego le dotó de poderes enormes entre los que se encuentran el mando sobre el CNI o la cartera de Administraciones Públicas, desde la que ha manejado el conflicto catalán y la aplicación del artículo 155 de la constitución. Al contrario que su compañera en la terna, Sáenz de Santamaría goza de la popularidad del pueblo. Se la tiene por persona capaz, diligente y directa. Pero dentro del PP ya es otra historia. No ha desempeñado ningún puesto orgánico y siempre se ha apartado de la defensa de la organización cuando ésta ha estado en problemas escudándose en su puesto institucional (puesto que no le ha impedido opinar de otros partidos). No obstante, las encuestas le posicionan por delante de su colega.
Pablo Casado lo tiene todo para convertirse en el próximo presidente del PP. Es joven (37 años), es Vicesecretario de Comunicación del partido, tiene contactos con varias familias en la organización y fue, con el 51,5% de los votos, uno de los diputados con mayor respaldo en las últimas elecciones generales (sólo aventajado por su compañero de la ciudad autónoma de Ceuta). Su parte oscura son las investigaciones que hay en curso sobre las irregularidades en la obtención de sus títulos universitarios y que podrían dar al traste con su ambición política. No obstante, tiene una ligera (pero importante) ventaja sobre sus competidoras: si se cuela en segunda vuelta, el odio que se tienen De Cospedal y Sáenz de Santamaría entre ellas podría otorgar a Casado el apoyo necesario para imponerse sobre su rival.
El 5 de Julio votará la militancia y, entre los dos candidatos con más respaldo, el 20 y 21 de Julio los compromisarios decidirán quién se convierte en presidente del Partido Popular.El elegido tendrá por delante la tarea de renovar la organización, desterrar los casos de corrupción y juzgar férreamente a los que pudiesen aparecer, hacer una oposición en el Parlamento que logre convencer a la gente, alzarse con el carisma necesario para restarle protagonismo a Albert Rivera y convencer al electorado que parece estar arrimándose (según las últimas encuestas) a Pedro Sánchez.Si el nuevo líder ofrece la visión de una nueva derecha moderna y del siglo XXI, quizás sea capaz de mantener el partido en lo más alto, pero si mantiene las políticas seguidas hasta ahora y no muestra ningún síntoma de renovación, será engullido por la marea naranja de Ciudadanos.

Imperator Caesar Cerverius 


miércoles, 13 de junio de 2018

EL GOBIERNO DE LAS ESTRELLAS


El Gobierno de los mejores. Ésa es la máxima que debía tener en la cabeza Pedro Sánchez desde hace tiempo para la hipotética posibilidad de llegar a La Moncloa. 17 personas, expertas en sus campos, con un objetivo claro: ganarse la confianza de los españoles en muy poco tiempo. El nuevo equipo de gobierno no tendrá una legislatura entera para llevar a cabo sus proyectos. Entra al campo a mitad de partido y, si Pedro Sánchez es fiel a su discurso en la moción de censura, consensuará con el resto de grupos políticos la fecha de unas elecciones anticipadas. Pero, hasta que ese día llegue, tiene un trampolín perfecto desde el que hacer campaña.
El PSOE tiene mucho que remontar si quiere volver a ser el partido más votado pero, de momento, ha empezado con buen pie. Su nuevo Consejo de Ministras y Ministros tiene un marcado carácter técnico que acallará cualquier acusación de deslegitimidad; exhala un hálito europeísta cuyo objetivo es volver a colocarnos en la toma de decisiones de la UE; posee una proyección profesional que tranquiliza a las instituciones de Bruselas y a los mercados; y cuenta con una serie de “fichajes estrella” que dota de ilusión a los ciudadanos, deseosos de creer de nuevo en su país.
Renovar RTVE para que vuelva a ser un organismo independiente y creíble, revertir algunas de las políticas más reaccionarias del Partido Popular, apostar por las energías renovables, acabar con el copago farmacéutico, dotar a la educación y a la investigación del presupuesto necesario para salir de los últimos puestos internacionales, enderezar el torcido rumbo que lleva el conflicto catalán... Mucho trabajo para muy poco tiempo. Las personas encargadas para ello son profesionales que saben que su tiempo es limitado y que en cualquier momento se puede acabar. Por ello tendrán que trabajar diligentemente para que ésta vuelva a ser la nación que se merecen los ciudadanos. Pero no solamente requerirá diligencia, sino también diálogo. Cuenta Pedro Duque, nuevo Ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, que, cuando le llamó el Presidente, le dio carta blanca para llevar a cabo sus ideas en la materia pero también le emplazó a hacerlo con el consenso necesario para que dichas ideas no sean temporales, sino que fragüen en el sistema y sean permanentes. Y es que, a parte de que la minoría de 84 diputados socialistas requerirá dialogo para sacar adelante sus políticas, los partidos tienen la obligación de empezar a alcanzar ciertos pactos que no echen abajo lo construido cada vez que La Moncloa cambie de inquilino.
La Ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha expresado su deseo de trabajar desde el día 1 en los próximos Presupuestos Generales del Estado, así que podría intuirse que la idea de Sánchez es permanecer en el puesto al menos un año y convocar elecciones con las cuentas aprobadas.
Éste será un año de duros debates en el Congreso para todos los partidos. El PP está buscando un nuevo líder que deberá hacer autocrítica y modernizar el partido si no quiere perder su electorado en favor de Ciudadanos. Ciudadanos tendrá que encontrar la manera de quitarse el estigma de haberse negado a echar a Mariano Rajoy. El camino de Podemos pasará por “desenrabietarse” por no haber podido entrar en el Gobierno y deberá hacer una oposición constructiva en la que ir aportando sus ideas en las reformas que se vayan aprobando. De esta forma, con el resto de grupos parlamentarios buscando su sitio en la nueva situación, Pedro Sánchez tiene una oportunidad única para lucirse y dejar que se luzca este Gobierno de las estrellas.

Imperator Caesar Cerverius



martes, 5 de junio de 2018

CÓMO ASCENDER EN LA VIDA: DEL INFIERNO AL CIELO CON PEDRO


Te quedas en coma la noche del 1 de octubre de 2016, y pasa esto: en un caótico y tenso congreso, Pedro Sánchez dimitía de su cargo de Secretario General del PSOE en uno de los momentos más convulsos de la historia de este partido, azotado por una profunda división interna entre “oficialistas” y “susanistas” y con una crisis de resultados electorales sin precedentes.
Te despiertas en la cama de un hospital -público por supuesto a menos que seas lacayo y súbdito de Esperanza “Carmaggedon” Aguirre- y pasa esto: El 1 de junio de 2018, en un tenso debate parlamentario enmarcado en una moción de censura contra M. Rajoy, Pedro Sánchezobtiene 180 votos favorables y se convierte en el séptimo Presidente del Gobierno de la democracia española
JOOODER. Tras el impacto inicial y no ahorcarte con el gotero, te preguntas qué ha pasado con España. 
Veamos.
Los dantescos personajes, el funcionario berberechil M. Rajoy, la abobada María Soraya Sáenz de Santamaría Antón y el chupasangre Cristóbal María Montoro han sido las tres cabezas más visibles y destacadas de un Partido Popular azotado por la corrupción sistémica e interna del partido -desde 1989-, por una crisis de confianza de la opinión pública y de sus votantes, por el sainete que han hecho frente al problema catalán (Puigdemont y colaboradores huidos al extranjero) y el PP atrincherado tras las togas de los jueces, manifestando su incompetencia. Demasiadas gotas han acabado derramando el vaso. Y parece que la correlación de fuerzas en la derecha española va a pasar del vino a la Fanta de naranja. 
Ahora se abre una etapa muy curiosa: hay un Presidente del Gobierno en la Moncloa sin haber pasado por las urnas -saludos desde este modesto blog a Susana Díaz- y que gobierna con apoyo de Podemos -reclamando su parte del pastel: dame un ministerio o te saco la navajilla de Vallecas, perdón Galapágar- y nacionalistas (anda mira, como Aznar en el 96 con Pujol y Arzallus). Ciudadanos, los hijos de las encuestas, se han quedado en shock ya que cuando parecía que iban a arrebatar el poder al PP, viene el PSOE y les adelanta por la izquierda. 
Toca recomponerse porque el discurso va a cambiar. Al 3 veces muerto y 4 veces resucitado Pedro Sánchez los nacionalismos periféricos le van a pedir cuentas por apoyarle. Quid pro quo. Y esas cuentas exigen negociaciones y tender unos puentes volados entre España y Cataluña. Podemos tratará de hacerse con un ministerio pero puede que consigan un cargo más bajo: ojalá se hagan con el control de RTVE, suspendan el programa de Cárdenas y pongan “La Tuerka” para que sea vista por fin por más de tres personas. Por su parte, Ciudadanos está en fuera de juego discursivamente hablando, porque su oposición blanda era contra el PP, no contra el PSOE y creían que Rivera iba a suceder a Rajoy en La Moncloa. Con Felisuco y Cantó de ministros y el perturbado de Girauta reencarnado en Goebbels. Ahora toca reformar su política y bramar por unas elecciones que les haga soñar.
¿Y el PP? Bueno, se abre un periodo muy interesante a ojos del ciudadano. Tras llevar a cabo una legislatura basada actuar como un funcionario que huye ante los problemas o espera a que escampen con otro problema mayor, el caducifolio M. Rajoy debe afrontar que su tiempo ha pasado y que es necesaria la regeneración dentro de su partido -tal y como piden sus bases de forma explícita JA JA JA- Esto puede llevar a una lucha interna entre algunos candidatos: el narcocolega Feijóo, Pastor, “másteres en Derecho” Casado o “la militara en diferido” Cospedal. Si antes Soraya con cadáveres en el armario (Soria, Margallo, Cifuentes…) no se los carga antes con unos másteres falsos, cursos ficticios o vídeoscleptómanos… Eso sí, en términos discursivos no han perdido las viejas maneras al desempolvar la retórica revanchista y utilizar al terrorismo como arma arrojadiza. Como en 2004 con infausto recuerdo, puesto que es una forma de no reconocer los errores internos. 

Polvo, sudor y hierro, Pedro I cabalga.




sábado, 26 de mayo de 2018

CHALETS, ENCUESTAS Y MOCIONES DE CENSURA


Parece mentira cómo pueden cambiar las cosas en una semana. La actividad política española hace siete días estaba anestesiada. Tan solo los coletazos del nuevo President catalánQuim Torra, asomaban en los titulares informativos. El Partido Popular satisfecho al ver que los Presupuestos Generales del Estado iban a salir adelante; el Partido socialista desaparecido desde hace tiempo; Podemos en horas bajas sin terminar de encontrar todo el respaldo electoral que pretenden; y Ciudadanos, envueltos en la bandera de España y su discurso nacionalista, observando cómo no hacen más que subir y subir en las encuestas.
El primer movimiento sísmico se localizó en el partido morado. Las informaciones de que la pareja Iglesias-Montero había comprado un chalet de 600.000 €, a las afueras de Madrid, sacudió la calma y arreciaron las críticas desde todos los lados. Y es que hace 6 años Iglesias había criticado al Ministro de Economía, Luis de Guindos, por gastar esa suma en una compra similar. La falta de coherencia del secretario general podemita ha sido lo más atacado. ¿Acaso una compra es criticable y la otra no? Está claro que Iglesias y Montero pueden gastar su dinero en lo que quieran y que deseen lo mejor para ellos mismos y para los hijos que está en camino pero, ¿era necesario un chalet de 600.000 € y exponerse de esta manera? Se pueden intuir tres opciones:
- No vieron venir este aluvión de críticas.
- Sabían que serían criticados pero no pensaron que se hiciese tan grande la bola.
- Sabían que serían criticados pero les dio igual.
Cualquiera de las tres opciones no está a la altura de los líderes políticos que pretenden ser. Son representantes de un partido de izquierda y que, como nueva política, se regodean de empatizar con sus votantes. No hace falta que vivan en una chabola, pero de ahí a un chalet en las afueras hay una distancia muy grande. Si aun así no querían renunciar a vivir en la casa de sus sueños, quizá éste no era el mejor momento (a un año de elecciones y con Podemos no precisamente con los mejores resultados en las encuestas).
El asunto no sólo ha traído críticas de sus rivales políticos (algo que podría esperarse) sino también de sus afines, que han visto este movimiento como un error que les hará perder votos y cercanía con la gente. Sea como fuere, Pablo Iglesias Irene Montero han decidido zanjar el asunto con una consulta a los militantes. El próximo domingo se sabrá si no sólo dejan su piso de Vallecas, sino también sus actas de diputados y cargos políticos en el partido.
Si parecía que con esto íbamos a tener para unas cuantas semanas, nada más lejos de la realidad. La sentencia del juicio sobre la Trama rtel ha condenado al Partido Popular como partícipe a título lucrativo y ha determinado que tuvo una caja B desde 1989. El Partido Socialista ha salido de su letargo y ha presentado una moción de censura que desaloje a MarianoRajoy y al corrupto (ya no supuesto, sino confirmado) Partido Popular de La Moncloa. Ciudadanos, como de costumbre, no se muestra inclinado a echar al PP del gobierno, pero el apoyo de Podemos está garantizado. Con unos pocos diputados más (algo no demasiado difícil después de la sentencia), la moción podría prosperar.
Con todas las pelotas de partido que ha salvado Rajoy, ésta podría ser la definitiva. Pedro Sánchez, aun sin tener acta de diputado, se convertiría en el séptimo presidente de la democracia reciente. Si Albert Rivera se decide a apoyarle, sería para que convocase inmediatamente elecciones, pero si termina no necesitando sus votos, Sánchez podría acabar la legislatura con un gobierno monocolor.
La incertidumbre se abre sobre el futuro de la política española. Pudiera ser que nada cambiase, no saliese adelante la moción de censura, Rajoy siguiese siendo presidente, Sánchez volviese a su hibernación, Iglesias saliese reforzado de su consulta y Rivera continuase dando discursos más propios del NO-DO que del siglo XXI. Pero también podría darse el otro extremo en el que Rajoy abandone el cargo, volvamoa tener un presidente socialista, Rivera continúe con el himno de España como politono en el móvil (hay cosas que no cambiarán jamás) y Pablo Iglesias pierda su consulta y se tenga que retirar a la Sierra de Guadarrama (donde se sitúa el chalet en cuestión). ¿Quién sustituiría al carismático líder con coleta? ¿Será la hora de Íñigo Errejón? ¿El partido tendrá a un científico en el puesto más alto desde la silla de PabloEchenique? ¿Se buscará a un líder de tendencia parecida a Iglesias en la figura de Ramón Espinar? ¿Llegará la hora de alguna mujer como la andaluza Teresa Rodríguez?
Muchas preguntas, demasiadas, que distraerán durante un tiempo a los representantes de la nación de su obligación: velar por el bienestar de sus representados.

Imperator Caesar Cerverius


lunes, 7 de mayo de 2018

VENGADORES: INFINITY WAR


La primera parte de este post no contiene spoilers.

1000 millones de dólares de recaudación en 10 días. Record en el estreno de 258 millones sólo en Estados Unidos. Casi 400 millones de dólares en presupuesto. Estas son las cifras de Vengadores: Infinity War, la última película de Marvel.
Las perspectivas antes de su estreno eran buenas, pero el resultado ha terminado siendo mucho mejor.
La película de los hermanos Russo (Anthony y Joe) cuida hasta el más mínimo detalle y ofrece un ritmo que casi te deja sin aliento. Ya desde el principio, al aparecer el logo de MARVEL STUDIOS modificado a MARVEL STUD10S, anticipa que vas a ver algo especial. Y es que Marvel ha estado fraguando esta cinta durante 10 años, desde aquella primera película realizada de forma independiente por el estudio, Iron Man (2008).
Durante 18 películas, el Universo Cinematográfico Marvel ha estado tejiendo una tela de araña de interconexiones entre superhéroes que ha terminado cristalizando en esta decimonovena. Con ese ritmo, sin pausa pero sin prisa, el espectador ha llegado a conocer a cada personaje hasta el punto de que este Vengadores 3 no necesite la presentación de los protagonistas y se permita comenzar desde el minuto uno con la acción.
Inspirado en el cómic “El guantelete del infinito”, Infinity War nos muestra el empeño del villano Thanos en su búsqueda de las gemas del infinito.
Ya seas fan de los cómics, conocedor de la franquicia cinematográfica o un espectador sin información previa, esta nueva película de los vengadores no te dejará insatisfecho.

¡¡OJO, ALERTA SPOILER!!
Si aún no has visto la película, no sigas leyendo (o hazlo bajo tu propia responsabilidad).

La película comienza inmediatamente después de la escena post-créditos de Thor Ragnarok. Ya desde el principio podemos ver que Thanos no es el típico villano estándar. Es un personaje inteligente, profundo y capaz de atrapar la atención del espectador. La captura de movimiento realizada por el actor Josh Brolin ofrece una interpretación muy rica en expresiones que ayuda a creerte 100% al villano. El coro de protagonistas muestra la evolución lógica del recorrido llevado en las películas anteriores. Así, podemos ver un Thor más maduro tras perder a su familia y a su pueblo, un Capitán América aquejado por la vida en la clandestinidad, un Iron Man… Bueno, Iron Man no cambia. Siempre es un Tony Stark pleno.
Los chistes en el film corren a cargo de los Guardianes de la Galaxia, que se compenetran perfectamente con el nuevo grupo de compañeros. El humor está cuidadosamente escogido para que no se haga pesado y sirva de descargo en determinados momentos de tensión.
La música exquisita de Alan Silvestri refuerza el poder del guión y potencia la emoción de la película.
Pero vayamos directamente al gran spoiler de la película: el chasquido de dedos y el exterminio de la mitad de la población (y de buena parte de los protagonistas). El final no podía ser menos épico que el resto de la cinta y te deja con la boca abierta cuando, después de ver desaparecer a tus personajes favoritos, ocurre el fundido a negro y el “DIRECTED BY ANTHONY AND JOE RUSSO”.
¿Cómo lo dejan así? ¿Van a revivir? ¿Qué pasa ahora? Multitud de preguntas se cruzan por la cabeza del espectador durante los créditos esperando a que la escena final dé alguna pista y descubrir que (a parte de cargarse a otros dos personajes) la Capitana Marvel tendrá algo que decir en todo esto.
Habrá que esperar hasta el año que viene para saber cómo termina la historia en Vengadores 4. Lo que pasará después es una incógnita. Seguramente varios actores se bajará de este barco en el que han estado montados 10 años. Suenan como posibles abandonos los de Chris Hemsworth (Thor), Chris Evans (Capitán América) y Robert Downey Jr. (Iron Man). La Fase 3 del Universo Cinematográfico Marvel terminará con esa película, pero ya está proyectada la Fase 4 que se prolongará hasta 2021. Además, en declaraciones de Kevin Feige (Presidente de Marvel Studios), de momento hay planeadas películas hasta 2025.
De esta forma, ya sea por resurrección de los personajes conocidos o por su relevo con personajes nuevos, la gallina de los huevos de oro seguirá produciendo películas que nos arrastrarán hasta las salas de cine.
Si no podemos recuperar a nuestros superhéroes favoritos, al menos… ¡¡los vengaremos!!

Imperator Caesar Cerverius





domingo, 22 de abril de 2018

ATRÉVETE A VIAJAR... ALEMANIA


Desde Face It, os proponemos en esta a ocasión un viaje por Alemania. Desde Düsseldorf, bordeando la Selva Negra, hasta Múnich.
Llegaremos a Alemania en avión, desde Barcelona (en nuestro caso), con una compañía de bajo coste que nos dejará en Düsseldorf. En el aeropuerto podremos adquirir un coche de alquiler con el que movernos por el país. Lo mejor es llevarlo ya reservado por internet desde casa. Así, podremos conseguir el mejor precio comparando varias compañías. El alquiler de coches suele venir con un seguro “a terceros” pero, si nos interesa un seguro a todo riesgo (100% recomendable si queremos evitar sorpresas) podremos ampliarlo. Aunque en la misma página web nos ofrecerán uno, conviene contratar el seguro en el mismo punto donde recogemos el vehículo ya que, a veces, los seguros ofrecidos en la web son insuficientes.
Una vez montados en nuestro nuevo coche, podremos utilizar las cómodas autopistas germanas. Desterraremos el tópico de la eficiencia alemana cuando nos encontremos con retenciones por algún accidente u obra pública. Si utilizamos un GPS, no está de más corroborar el trayecto con Google Maps, que nos informará de la concurrencia de la ruta elegida.
Actualmente, la mayoría de las compañías telefónicas incluyen llamadas y el uso de datos desde la UE, por lo que podremos gozar de conexión a internet sin miedo a una tarifa desorbitada. Lo mejor es llamar unos días antes, desde España, y que el servicio de atención al cliente nos aclare el paquete que tenemos contratado.
Desde Düsseldorf viajaremos hasta Colonia, nuestra primera parada. Los hoteles en la periferia nos ofrecerán un mejor precio y el aparcamiento en el centro es relativamente fácil de encontrar. En el casco histórico de la ciudad hallaremos una hermosa catedral y podremos dar un placentero paseo cruzando alguno de los puentes sobre el Rhin y caminando por su ribera. Desde el otro lado del río podremos inmortalizar la silueta de la ciudad y admirar una preciosa puesta de sol.
Con poco más que rascar en esta ciudad, haremos noche y madrugaremos al día siguiente para ir a Phantasialand, un maravilloso parque temático que gustará a niños y adultos y que se encuentra a unos 30 minutos en coche. Si detestamos las largas filas de más de una hora de algún parque de la costa de Tarragona, descubriremos que en los parques alemanes no se guardará una espera de más de 20 ó 30 minutos. Además, los espectáculos que ofrece son increíbles.
Podemos buscar un hotel cercano al parque donde descansar después de un ajetreado día.
Por lo general, los hoteles en Alemania no son caros, rondando los 70 u 80 euros por habitación doble, a excepción de algunas zonas, como la del Lago Constanza, donde la tarifa puede duplicarse.
A grandes rasgos, los precios de comida, ocio y servicios son muy parecidos a los de España o un poco superiores.
Al día siguiente, de camino a Frankfurt, haremos un alto para visitar el castillo de Eltz. Un palacio del siglo XII que, a día de hoy, sigue perteneciendo a la misma familia.


Ya en Frankfurt, podremos pasar el resto de la jornada conociendo esta interesante urbe. La subida a lo alto de la Maintower nos ofrecerá una vista panorámica de toda la ciudad. El edificio de la ópera es muy bello de observar y, si la caminata nos cansa, podremos sentarnos a reposar en una de las terrazas de la plaza del ayuntamiento donde, a parte de servir unos deliciosos helados, suele haber algún músico tocando.
Despertaremos en Frankfurt, pasada la noche, y nos prepararemos para un largo viaje hasta Baden-Baden, ciudad famosa por sus balnearios. Si el precio de sus hoteles nos parece elevado, podremos alojarnos en algún poblado cercano. El paseo por sus parques y por la ribera del río nos acercará a la naturaleza de la selva negra. En el trayecto a Baden-Baden podemos hacer una parada en Heildelberg y descubrir su gran castillo de origen medieval.
La cercanía de la frontera con Francia nos permite, en otra jornada automovilística, visitar Estrasburgo, sede del Parlamento Europeo, con una hermosa catedral en su casco antiguo y, algo más al sur, la ciudad de Colmar. En la preciosa Colmar creeremos habernos adentrado en uno de los cuentos de los hermanos Grimm. Sus fachadas coloreadas parecen de golosina. Una visita imprescindible.


Volviendo a Alemania, tomaremos un hotel cercano al evento del día siguiente: Europa Park. Un gran parque temático lleno de atracciones inspiradas en los diferentes países de Europa. Suiza, Italia, Reino Unido, Grecia, incluso España tiene su zona (algo cargada de topicazos).


Continuaremos al día siguiente hasta el Lago Constanza, donde las vistas son increíbles. El reflejo del sol en sus cristalinas aguas son una visión para recordar. Cómo ya hemos dicho, el precio del hotel de esta noche puede subir bastante, pero la ruta sin parar a descansar sería excesiva.
Finalmente, viajaremos hasta Múnich, no sin antes pasar por el castillo del Rey Loco (Neuschwanstein). Un fabuloso palacio en el que se inspiró Walt Disney para la creación del castillo de La Bella Durmiente. Es muy recomendable (por no decir imprescindible) llevar las entradas ya reservadas. Las visitas son guiadas y, si acudimos sin reserva, podemos encontrar una fila interminable para que nos den cita varias horas después. Lo mejor es, aun con reserva, llegar pronto, retirar los tickets y dar un paseo por la orilla de su hermoso lago. Los restaurantes de alrededor dan buena comida bávara sin pasarse con el precio. Podremos acceder a dos castillos, uno más sobrio (Hohenschwangau) y otro de fantasía (Neuschwanstein). Existe un mirador (no exento de guardar una buena fila) en el que podremos hacer la típica fotografía del paisaje. En su interior, el castillo es increíblemente bonito y, las historias que cuenta el guía son interesantísimas.


Al llegar a Múnich, nos tomaremos nuestro tiempo en conocer el típico casco antiguo pero, si nos interesa la historia, podemos visitar a pocos kilómetros el campo de concentración de Dachau. Ya sea con guía o con audioguía, despejad 3 ó 4 horas para explorarlo. Una verdadera joya donde se vivió un auténtico horror.

Ya mentalizaros en la vuelta, podremos devolver el coche en el aeropuerto de Múnich (siguiendo fácilmente los carteles indicativos) y volver a nuestra casa con el buen sabor de boca de haber hecho un viaje inolvidable.
Imperator Caesar Cerverius