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sábado, 22 de enero de 2022

HESÍODO. LA NUEVA SOCIEDAD EN TRABAJOS Y DÍAS


 A penas poseemos conocimientos sobre la vida de Hesíodo, salvo aquello que aporta él mismo en sus dos obras principales: Teogonía y Trabajos y días.  Era un campesino, hijo de un comerciante de Cime (La Cumas asiática), que, tras verse arruinado, se asentó en Ascra (Trab. 631-640), donde nació y vivió nuestro autor. Ascra fue una pequeña aldea beocia, pobre, pero vecina de Tespias, que era un centro cultural importante a los pies del monte Helicón. Aquí se realizaban importantes certámenes poéticos vinculados al culto de las Musas, a los que asistían cantores de diferentes lugares del mundo conocido hasta ese momento. Hesíodo tenía un hermano, Perses, contra el que entró en litigio por la herencia (tierras) recibida de su padre (Trab. 27-41).  Este hecho será el pretexto del poema Trabajo y días, donde el autor presenta una serie de consejos a su hermano.  En cualquier caso, parece que la posición económica del poeta era lo suficientemente desahoga como para poseer un campo, utensilios de labranza para trabajarlo, el buey, los esclavos; así como para conocer y poder aconsejarle en el poema a su hermano, cual era la mejor estación para navegar con fines comerciales (Trab. 631-640); su hacienda también le permitía mantener un rebaño de ovejas, que pacían en el Monte Helicón, donde, según confiesa al comienzo de la Teogonía (22-26), lo iniciaron las Musas en el arte de la poesía:

“Ellas precisamente enseñaron una vez a Hesíodo un

bello canto mientras apacentaba sus ovejas a los pies del

divino Helicón.  Este mensaje a mí en primer lugar me

dirigió las diosas, las Musas Olímpicas, hijas de

Zeus portador de la égida:”

De su carrera profesional como poeta, sólo sabemos que viajó a Calcis, según el propio Hesíodo la única vez que abandonó Ascra y se atrevió a navegar, para participar en una competición poética[i] celebrada con motivo de los juegos fúnebres en honor de Anfidamante. Se proclamó campeón y el premio que obtuvo fue un trípode, dedicado por él a las diosas del Helicón (Trab. 650-663).

Para A. Pérez Jiménez, a partir de estos datos y de la influencia que tendrán Hesíodo en los principales poetas líricos del siglo VII a.C., como Arquíloco, se ha postulado, que nuestro autor vivió hacia la segunda mitad del Siglo VIII a. C.

Trabajos y Días.

Desde un punto de vista literario, Trabajos y Días se ha considerado siempre el poema más indiscutible de nuestro autor, si bien algunos críticos niegan la autenticidad de determinados pasajes (Días y parte del contenido mágico que aparece)[ii].  Su estructura presenta una perfecta unidad temática basada fundamentalmente en dos importantes ideas: trabajo y justicia.

Zeus es el garante de la justicia; sin embargo, al contemplar la realidad humana, esa concepción de Zeus hace que Hesíodo se planteé la responsabilidad del mal en el mundo. Para poder explicarlo Hesíodo recurre a tres mitos:  El de Prometeo, el de Pandora y el de Las Edades, lo que le hace concluir que es la propia naturaleza humana, la causante de dicho mal, por tanto, a diferencia del mundo divino, el de la humanidad sigue un proceso de degradación que solo finalizara cuando Zeus se decida a poner justicia definitivamente.

Es una situación real del propio poeta, lo que le hace realizarse dichos planteamientos y es: el litigio con su hermano Perses por la herencia de su padre. La manera en que Hesíodo intenta disuadirlo de continuar con éste es la de advertirle de la necesidad de trabajar como único medio legítimo para evitar caer en la pobreza y el hambre.  Este será el tema principal del poema, y Hesíodo ofrece a Perses, una serie de consejos de conducta social y un calendario de trabajos para obtener el máximo rendimiento de la tierra, así como sugerir como complemento a la agricultura, el comercio naval.

La sociedad en la obra de Hesíodo.

Los datos biográficos que disponemos del autor, casan bien con el mundo de cambios y experimentación que se dan en el transito del siglo VIII a.C. al s. VII a.C. de la que Hesíodo no es sino su expresión.

La realidad económica del mundo de Hesíodo, nos muestra una micro-sociedad campesina, cuya estructura familiar y universo cotidiano es el del Oikos: vivir en las aldeas pobres como Ascra, donde el hombre está en continua lucha con el medio para poder sobrevivir, la dificultad de cultivar la tierra, el clima y el indispensable conocimiento del calendario agrícola por estos campesinos, confluye con fuerza en los mitos, consejos y prohibiciones de los Trabajos y Días.

A través de estas dos obras, se nos muestra un mundo cambiante donde convivían por un lado la exaltación de una estructura política piramidal coronada por los aristócratas, basileis, estructura política sancionada por la victoria divina de Zeus, y la proclamación por fin de los derechos del pueblo. Hesíodo pertenece a la clase social, conformada por campesinos con suficiente autonomía, que surge de las nuevas oportunidades propiciadas por el movimiento económico y demográfico de las colonizaciones y por la aparición de la polis griega. Esta estructura política se impondrá a las antiguas instituciones tribales, favorecida por la aparición de estos pequeños campesinos poseedores de sus parcelas de tierra y artesanos o comerciantes con cierto grado de independencia económica.

La libertad y autonomía aseguradas por la propiedad de un terreno de tierra suficiente para vivir y la conciencia de que esa autonomía tiene su futuro en el trabajo personal y de saber cómo y con qué hacerlo productivo, llevó a Hesíodo atreverse a aconsejar a los basileis contra su mala administración. Por encima de la antigua religión familiar, que presidía el jefe de la tribu, ahora está el poder de Zeus. Y por encima de la voluntad de la aristocracia y los jueces, el autor propone que debe haber una moral política a la que estén sujetos (Trab. 249-289):

“¡Oh reyes! Tened en cuenta también vosotros esta

Justicia; pues de cerca metidos entre los hombres, los

Inmortales vigilan a cuantos con torcidos dictámenes

Se devoran entre sí, sin cuidarse de la venganza divina”[iii]

De hecho, el poeta expresa a una vez, el ideal individual del pequeño propietario campesino y la crítica al lejano poder de los basileis en nombre de la justicia. Prefigura la forma que, más tarde, tomará la puesta en cuestión del poder aristocrático: el recurso a la ley escrita y la definición de los derechos del ciudadano.

Hesíodo lo que trata en sus poemas es organizar el modo de vida de sus coetáneos, con la introducción en su Teogonía de un mundo divino más racionalizado y estructurado, que el que nos ofrece Homero; a la vez que introducir la historia y los trabajos cotidianos de los hombres, pero sometiendo su camino a un nuevo concepto tanto social como moral, el de la justicia.  Pero lo más importante del texto será el ideal postulado por Hesíodo: que es el de trabajar la tierra nutricia, por medio de una lucha sin tregua contra el medio, la propia autonomía y, con ella la dignidad. Este ideal refleja fielmente la mentalidad griega, por la cual la agricultura será siempre la actividad noble por excelencia, ya que permite al campesino no depender de nadie salvo de los dioses. [iv]

Bibliografía

HESÍODO. Obras y Fragmentos. Madrid, Gredos Editorial, 2000.

MOSSE, C. “El hombre y la economía”. En: J.P. Vernant (ed.). El hombre Griego. Madrid, Alianza editorial, 1983. Pp. 33-64.

RUZÉ, F y AMOURETTI, M.C. El Mundo Griego Antiguo. Akal, Madrid, 1987. (III Edición año 2000).

 

 



[i] A. Pérez Jimenez, en la introducción de la edición de Gredos de HESÍODO. Obras y Fragmentos. Gredos, Madrid, 2000. P. 11. Nos indica que “[…]la tradición inspiradora de una obra que nos ha conservado ese Certamen tal como quedó redactado en el s. II d.C., lo hace contrincante nada menos que del gran Homero.”

[ii] En la Antigüedad Aristarco atetizaba el Proemio (1-10) y Plutarco sospechaba de 654-662. Hoy en día plantean dudas los versos 504-63 y sobre todo 724-59 y 765-final (Días) que WILLAMOWITZ excluye de su edición. Información en “Introducción. Valor literario de los Trabajos y Días” en HESIODO, (2000). P. 55.

[iii] Trabajos y días 249-252.

[iv] A. PÉREZ JIMENEZ., “Introducción” en HESÍODO. (2000) Pp. 9-14 y RUZÉ, F y AMOURETTI, M.C. El Mundo Griego Antiguo. Akal, Madrid, 1987. (III Edición año 2000). P 60.


Miss Rocher de la Tormenta

Enero 2022


 

miércoles, 15 de diciembre de 2021

EL ESPLENDOR DE ATENAS EN EL PERICLES DE PLUTARCO


El año pasado (2020), preparé esta entrada de blog como práctica en el máster que estaba realizando, la verdad, que fue un trabajo que disfruté mucho preparando en su momento, por eso, he pensado, ¡voy a compartirlo! Así que, aquí os paso la primera de las entradas que preparé para esa práctica.

Si os gusta la historia, los autores clásicos, la Grecia antigua y un breve debate historiográfico, este es vuestro post 😉

¡Espero qué lo disfrutéis!

El esplendor de Atenas en el Pericles de Plutarco.

Atenas dominó el mundo griego en la segunda mitad del siglo V a.C. Es lo que se vino a denominar por muchos autores como “el siglo de Pericles”. El propio Pericles proclamaba que su ciudad era “la escuela de Grecia”. Esta prosperidad se basó en la formación de un verdadero imperio, que comenzó a perfilarse con la creación de la Liga de Delos en el 478 a.C., tras el fin del conflicto te las Guerras Médicas; lo que permitió la expansión del régimen democrático elaborado por Clístenes y sin lugar a dudas halló su expresión en el brillo artístico e intelectual de la ciudad.

Si hubo una figura que encarnó en su carrera política y en sus diferentes mandatos, la realidad de la democracia ateniense en esta época de esplendor fue la de Pericles. Nacido hacia el 490 a.C., pertenecía a la gens aristocrática de los Buzygios por parte de padre y a la de los Alcmeónidas por parte de madre. Hijo de Jantipo[i] y sobrino nieto de Clístenes, Pericles se preparó desde niño para vida política.  Fue admirador de Temístocles, vencedor de Salamina. Tanto los autores clásicos Aristóteles como Plutarco, afirman que fue enemigo político de Cimón, y, desde el 461 a.C., dirigente del partido demócrata. Sin embargo, su nombre aparece con más habitualidad en los decretos a partir del 450 a.C.; será entre los años 443 y 431, cuando salga continuamente elegido estratego de la ciudad. [ii]

Son diversos los autores clásicos que trataron su figura. Sin embargo, nos centraremos en la visión que de Pericles tuvo Plutarco en su Vidas Paralelas.

Plutarco

El griego Plutarco nació en la ciudad de Queronea (Beocia) alrededor del año 45 d.C., miembro de una familia acomodada, desde pequeño recibió una esmerada educación. En palabras de A. Guzmán Guerra, “fue un hombre de espíritu elegante y de muy prodigiosa memoria”.  Siendo muy joven fue discípulo del filósofo egipcio platónico Amonio en la ciudad de Atenas, al único que Plutarco denominará “maestro”; serán Amonio y Platón, como nos indica M. García Valdés, los que especialmente constituyan la base de su concepción del hombre y el mundo. A pronta edad viajó a la ciudad de Alejandría y a Asia Menor, posiblemente a Esmirna, donde se encontraba el primer centro del movimiento retórico, que será la esencia de lo que se llamará la Segunda Sofística. En estos viajes se granjearía una red de amigos que iban a contribuir enormemente a su formación tanto intelectual como humana.

Frecuentó la ciudad de Roma, donde hizo amistades entre las personalidades más ilustres e influyentes en el mundo de la política y el arte. En este tiempo, impartió clases de filosofía; A. Guzmán indica que tuvo acceso a la corte imperial de Adriano, donde se cree que fue preceptor de Trajano. Pero, otros autores como J. del Moral Ruiz, afirman que fue preceptor de Adriano. Entre las amistades romanas, siendo muchas como demuestran sus escritos, deberíamos destacar dos: L. Mestrio Floro[iii] y  Sosio Seneción[iv]. Estos contactos con la clase dirigente romana hicieron que éste, desarrollase una especial sensibilidad hacia la política imperial en relación con Grecia, lo que lo llevó a ejercer como valedor de Roma antes sus compatriotas.

Serán las ciudades de Queronea y Delfos, las que sean el centro de su vida.  Siguiendo la antigua tradición cívica aceptó diversos cargos municipales con la idea de ser útil a su patria, siendo arconte epónimo y poniéndose al frente de construcciones públicas. Sin embargo, todos estos nombramientos con un año de durabilidad debieron suponer para él pequeñas tareas, si lo comparamos con el interés y relación con el gran santuario Pítico de Delfos, donde fue nombrado como uno de los dos sacerdotes permanentes del recinto sagrado. La religión iba a marcar su vida y su faceta como escritor. Como nos explica A. Guzmán Guerra, por su formación anterior Plutarco se sentía cercano a las doctrinas de los estoicos y se mostraba incompatible con la ética defendida por la escuela de los epicúreos.  Como los estoicos, admitía la existencia de una Providencia que actúa sobre el destino de los hombres, pero lo hace sin llegar anular la libertad del individuo. Como filósofo y moralista, Plutarco era un convencido de que la educación era primordial para la vida del ser humano, considerándola como la forma más segura de conseguir la felicidad. Será a esta función didacta, y esto no debemos perderlo de vista, a la que el autor dedique prácticamente la mayoría de sus obras literarias. Sus ideales éticos y morales son plasmado a nivel teórico en sus Moralia y a nivel práctico dichos ideales los encontramos en la colección de Vidas Paralelas.

Las Vidas Paralelas.

El conjunto de relatos denominado Vidas Paralelas, abarca las biografías de diferentes políticos y personajes greco-romanos.[v] La estructura es simple. Plutarco realiza una presentación biográfica de cada personaje por separado y cierra la composición con la comparación de ambas figuras[vi], siguiendo con ello, como nos indica A. Guzmán Guerra, una cierta tradición anterior de la que tenemos muestras en el Agón de Homero y Hesíodo. 

¿Cómo entiende, y, por tanto, escribe la Historia en sus Vidas Paralelas? Para J. del Moral Ruíz, Plutarco creía en el individualismo histórico, la posibilidad de a través de un determinado individuo poder representar una época, a diferencia de Tucídides, que consideraba que el proceso histórico es el de muchos factores siempre modificables y en evolución. Para nuestro autor, lo importante es la biografía, el carácter, la ética del individuo biografiado, por tanto, su narración histórica se basa en la relación ética y caracterológica de las acciones de un determinado personaje, y su influjo en la época en la cual transcurre su existencia. El resto de los acontecimientos quedan diluidos en anécdotas o en referencias a dichos hechos desencadenados como la respuesta que la sociedad de su héroe o personaje da a la incitación personal que éste les proporciona, y no como expresión problemática de un proceso histórico determinado. Desde el mismo momento de la selección del material podemos comprender un claro propósito didáctico, moralizante y ejemplarizador. Al emparejar a sus personajes, todo ellos masculinos, Plutarco quiere buscar, en palabras de A. Guzmán Guerra, “la quintaesencia de las virtudes prácticas que estos grandes hombres o héroes representan como arquetipos de las dos culturas predominantes de su momento histórico.” Todo ello lo hace con la intención de que los jóvenes conozcan e imiten las mejores cualidades de los personajes biografiados. Además, es interesante que el hecho de relacionar a dos personajes, uno griego y otro romano, nuestro autor, nos está representando en aparente igualdad al pueblo romano con la grandeza pretérita de los griegos.

El Pericles de Plutarco.

Teniendo en cuenta todo lo expuesto, podríamos afirmar, que desde la óptica de Plutarco nos encontramos ante un ciudadano ejemplar, como él mismo nos indica a lo largo de todo el décimo libro relativo a las Vidas, y como vemos al inicio al referirse a éste y a Fabio Máximo, con el que lo compara (Pericles, II):

“[…]Varones parecidos entre sí en otras virtudes, pero muy especialmente en la mansedumbre y la justicia, y en haber sido ambos muy útiles a sus patrias con saber llevar las injusticias de los pueblos y de sus colegas. […]”

Es importante que tengamos en cuenta, el parecido en el desarrollo de algunos de los aspectos de la vida de nuestro autor y su biografiado, lo cual pudo llevar a Plutarco a sentirse identificado con el propio Pericles, como así nos muestra en los móviles y las actividades de éste en el momento de la formación de los dos partidos (oligárquico y plebe) que lucharán por el poder, una vez convertida Atenas en la primera potencia económica de la Grecia continental, gracias a su desarrollo imperialista tras la fundación de la Liga de Delos (477 a.C.). En esta lucha terminará triunfando en gran medida el partido democrático o de la plebe, el de Pericles quien consigue en 462 a.C., quitar al Aerópago la mayoría de su poder e influjo en la marcha de la comunidad ateniense.

“[…]Se fue, aproximando al pueblo, con tal arte, que tomó la causa de la muchedumbre y de los pobres, en vez de la de los pocos y los ricos, no obstante que su carácter nada tenía de popular, sino que temeroso, a lo que parece, de caer en la sospecha de la tiranía, y observando que Cimón era aristocrático, y aliado a los más distinguidos de la ciudad, se puso del lado de los muchos, tanto para labrase su seguridad propia, como para formar contra éste un partido poderoso.” Pericles VII.  Como vemos en este texto, de nuevo Plutarco nos alecciona ante la efectividad del moralismo práctico, político, de táctica, más que de las verdaderas razones que pudo tener Pericles para su adhesión a la Plebe y su ideología antiaristocrática. De hecho, para J. del Moral Ruiz, no falta la nota personalista de su acercamiento a la Plebe, y es la emulación hacia la persona de Cimón. Observamos también que nuestro autor hace referencia al carácter de Pericles como “nada popular”, y, por esto, al juzgar su mandato, subraya que su régimen fue aristocrático en varios pasajes como, por ejemplo, el nueve y el quince (Pericles IX): “Tucídides nota de aristocrático el gobierno de Pericles, diciendo que, aunque  en las palabras era democrático, en la realidad era mando de uno solo;  y otros muchos han escrito que bajo él fue por la primera vez seducida la plebe con repartimientos y con pagarle con espectáculos y darle jornal; con las cuales disposiciones se la acostumbró mal, y se hizo pródiga e indócil, de templada y laboriosa que antes era: veamos, pues, por los hechos mismos cuál fue la causa de esta mudanza. […].” Para J. del Moral Ruíz, estas medidas adoptadas por Pericles respondían a la expansión del Imperio ateniense y a la cantidad de población excedente en un territorio pequeño con un sistema económico cada vez más asentado en el comercio ultramarino; de ahí la consecuencia de emplear mano de obra sobrante en la urbanización y embellecimiento de Atenas, con la construcción de diversas obras públicas. Estas actividades estaban necesitadas de arquitectos, artesanos y obreros. Empleando a los ciudadanos más pobres, a la vez que, metecos y esclavos, Pericles se aseguró el apoyo del demos y una buena relación con el resto de la población residente en la ciudad de Atenas, logrando así, y como remarca Plutarco sin beneficios de carácter personal para el héroe (Pericles XIV, XV, XVI y XXXIX), la mayor prosperidad para su población y la grandeza de su ciudad, de los años que vendrían a denominarse, El Siglo de Pericles. Para conseguirlo, Pericles se rodeó de un nutrido grupo de intelectuales y artistas, como Fidias, arquitecto y urbanizador; los escultores Clícratese e Ictino, Anaxágoras el filósofo o su amante Aspasia de Mileto, con la que Plutarco afirma que se casó en segundas nupcias, a pesar de no estar a la altura de su linaje y el achaque por parte de los enemigos de Pericles de una reputación más que dudable. 

Por último, Plutarco pone de relieve un importante aspecto, el del patriotismo, entendido en sus personajes como, una manera de destino manifestó de sus héroes, encarnando éstos lo que en un momento dado necesitan sus naciones, destino que cumple inexorablemente y que, luego, de cuyos beneficios el pueblo suele terminar olvidándose. Así, Plutarco se expresa con despecho ante la ingratitud de los ciudadanos atenienses, al final del relato, al hacer balance de la época de Pericles, acusado de haber malgastado los fondos del phoros, refiriéndose así a lo que había de venir, (Pericles, XXXIX):

“[…] Por lo que hace a Pericles, los sucesos mismos hicieron muy luego conocer a los atenienses su falta y echarle menos, […]; y se echó de ver que aquella autoridad, un poco incómoda, a la que antes daban los nombres de monarquía y tiranía, había venido a ser la salvaguardia del gobierno: ¡tanta fue la corrupción y perversidad que se advirtió después en los negocios!, la cual él había debilitado y apocado, no dejándola comparecer, y menos que se hiciera insufrible por su insolencia.”

La ciudadanía en Pericles.

Como hemos indicado Plutarco no busca ni dar una lección de historia, ni de los procesos que se dan en esta, sino que el autor, busca moralizar y ejemplificar, a través de las motivaciones éticas individualistas del protagonista, que ha hecho que su retrato no sea convincente para historiadores contemporáneos, como Ruzé y Amouretti.

Sin embargo, sí que podemos extraer de su escrito una serie de reformas políticas entre los años 462 a.C. y 443 a.C., que iban a repercutir directamente sobre la ciudadanía y la democracia:

La reforma del Areópago, por la cual, se le privó a éste de una parte de sus prerrogativas judiciales y se transfirieron a la Bulé de los Quinientos y al tribunal de la Heliea. Esta reforma, suponía también reformar el arcontado; por tanto, desde el 457-6 a.C., pudieron acceder a éste los zeugitas. Los candidatos dejaban de ser designados por los demos, que ahora era tarea del conjunto de las tribus. De esta forma, y como bien se refleja en el texto, las oligarquías perdieron poder dentro, del régimen democrático.

Hacia mitad de siglo se instituyó la mistoforía, que también aparece en el texto, la cual era una retribución de las funciones públicas, destinada a compensar la pérdida de una jornada de trabajo.

También se hace eco en la obra, del decreto pericleo del 451 a.C., por el cual se endurecían el acceso a la ciudadanía, limitando el derecho ciudadano a los hijos de padre y madre atenienses, cuando, hasta ese momento, con la ciudadanía paterna era suficiente.

En esta época, es también, el establecimiento de la periodicidad en la que se reúne la Asamblea y el riguroso procedimiento dokimasia, por el cual se comprobaba que un candidato a una magistratura cumpliera una serie de requisitos. Así como la grafé para nomon, para evitar que la Asamblea tomara decisiones de forma precipitada.

Además de estas medidas políticas, debemos ser conscientes, y esto queda claro en el Pericles de Plutarco, que, el Imperio ateniense nutría a la democracia. Muchos eran los que vivían directamente de este: funcionarios del Estado; todos aquellos que cobraban un salario público como soldados, marineros, clerucos, etc.; también había un amplio número de talleres artesanales, tanto locales, como extranjeros, que, localizados en el Pireo y Atenas, vivían de forma indirecta de la maquinaria del Imperio. Y, como bien sabemos, el phoros fue utilizado por Atenas para costear los planes de obras públicas, que transformaron la ciudad. Obras como la del Acrópolis, donde trabajaban codo con codo ciudadanos, extranjeros y esclavos. Por tanto, esta riqueza que derivaba del Imperio, facilito una cierta estabilidad social, con ascenso de los miembros más pobres de la ciudadanía, como bien se muestra a través de la biografía en estudio.

Es en este contexto, en el que se desarrolla la carrera política y la vida de Pericles, que en palabras de Ruzé y Amouretti, será un personaje que encarnará con fidelidad las ambigüedades de esta democracia y de su ciudadanía. En el relato de Plutarco observamos que Pericles fue un hombre que dominó por su inteligencia, en un momento de transformación, sus políticas se correspondían con el punto más álgido de la dominación ateniense, y su personalidad con el surgimiento de una democracia, en la que el demos comenzaba a controlar de forma institucional a sus dirigentes.

Miss Rocher de la Tormenta


Bibliografía

CANFORA, L. "El ciudadano". En: J.P. Vernant (ed.). El hombre Griego. Madrid, Alianza editorial, 1983. Pp. 139-164.

DEL MORAL RUÍZ, J. “Prólogo” en PLUTARCO. Vidas Paralelas. Perícles- Fabio Máximo. Madrid, Club Internacional del Libro. 1994. Pp. 5-10.

GARCÍA VALDÉS M. (Ed.). PLUTARCO. Obras morales y de costumbres. Madrid, Akal/Clásica. 1987. Pp. 7-31.

GUZMAN GUERRA, A. “Introducción” en PLUTARCO. Vidas Paralelas. Madrid, Alianza Editorial, 2008. Pp. 7-24.

RUZÉ, F y AMOURETTI, M.C. El Mundo Griego Antiguo. Akal, Madrid, 1987. (III Edición año 2000).

PLUTARCO. Vidas Paralelas. Perícles- Fabio Máximo. Madrid, Club Internacional del Libro. 1994.


[i] Jantipo ostratizado en 485-484 y vencedor a posteriori en la Cabo Mícale. En RUZÉ, F y AMOURETTI, M.C. El Mundo Griego Antiguo. Akal, Madrid, 1987. (III Edición año 2000). P.137.

[ii] RUZÉ, F y AMOURETTI, M.C. (2000). Pp 136-138.

[iii] Lucio Mestrio Floro amigo también del emperador Vespasiano, quién fue su patrocinador para conseguir la ciudadanía romana, que terminarían otorgándole bajo el nombre de Lucio Mestro Plutarco.

[iv] Importante fue también su relación con Sosio Seneción, miembro de la corte de Trajano y amante de la filosofía y cultura griegas, a quién Plutarco, dedicó Cuestiones Simposíacas, varios Vidas Paralelas y el tratado Sobre los progresos en la virtud.

[v] Vidas Paralelas está compuesta por las siguientes biografías: Teseo y Rómulo, Licurgo y Numa, Solón y Publícola, Temístocles y Camilo, Pericles y Fabio Máximo, Alcibíades y Coriolano, Timoleón y Paulo Emilio, Pelópidas y Maracelo, Arístides y Catón el Viejo, Filopemén y Flaminino, Pirro y Mario, Lisandro y Sila, Cimón y Lúculo, Nicias y Craso, Sertorio y Eumenes, Agesilao y Pompeyo, Alejandro y César, Foción y Catón el Joven, Agis y Cleomenes, Los Gracos Demóstenes y Cicerón, Demetrio y Antonio, Dión y Bruto, Artajerjes y Arato, a los que hay que añadir también las vidas de los emperadores romanos Galba y Otón.

[vi] Hay cuatro parejas biografiadas que carecen de confrontación: Alejandro y César, Foción y Catón el Joven, Pirro y Mario y en las de Temístocles y Camilo.

viernes, 12 de febrero de 2021

DÍA DE LA MUJER CIENTÍFICA. HABLEMOS DE HEDY LAMARR

 

Ayer fue el día de la mujer y la niña científicas, pese a que estaba preparando otro post diferente, pensé que, esta semana es el mejor momento para acercaros la figura de una mujer, que admiro enormemente: la inventora y actriz austríaca Hedy Lamarr. Pero antes de adentrarnos en la vida de Hedy, aprovechando que ayer se celebró el día de las científicas, quiero exponeros unos cuantos datos estadísticos al respecto de mujer y ciencia:

Solo el 3% de los premios Nobel de ciencias se han concedido a mujeres.[i]

Solo el 18% de los galardones de ciencia en España recaen en mujeres.[ii]

El 63% de los españoles cree que las mujeres no están cualificadas para ser científicas de alto nivel.[iii]

Solo el 25% del profesorado de investigación en España son mujeres.[iv]

El 61% de los estudiantes de carreras de arte y humanidades en España son mujeres, pero en las carreras de ingenierías solo representan el 26%.[v]

Las niñas sacan mejores notas que los niños en la mayoría de las asignaturas, incluidas matemáticas y ciencias, pero creen que sus resultados son peores.[vi]

Hedy Lamarr, la inventora del wifi.

Si hablamos de Hedy Lamarr, la mayoría recordarán a la bellísima actriz austriaca de la época dorada Hollywood; se la apodaba como “la mujer más hermosa de la historia del cine”, protagonizó películas junto a Clark Gable, Jimmy Stewart o Spencer Tracy, y por supuesto, tiene su estrella en el paseo de la fama de Hollywood. Sin embargo, no es el único reconocimiento que recibió, resulta ser, que Hedy, también está en el salón de la fama de la Asociación Nacional de Inventores de Estados Unidos. Esto es, porque además de actriz, Hedy fue una brillante inventora.

Hedy Lamarr.

Su nombre original era Hedwig Eva María Kiesler, nació en Viena en el año 1914.  Considerada superdotada, empezó estudios de ingeniería, pero los abandonó para seguir su sueño de ser actriz, cosa que sin duda consiguió.  Sin embargo, la película que la llevó al estrellato en 1932, la polémica, Éxtasis[vii], sería la razón por la que, sus padres la obligarían a casarse con un empresario armamentístico de ideología fascista, Fritz Mandl.

Este matrimonio le reportó pocas alegrías a nuestra protagonista, su marido era enormemente celoso, por tanto, la maltrataba y controlaba todos los aspectos de su vida. Le obligaba a acompañarle a todos los actos y cenas, ya fueran sociales o de negocios, la convirtió en un trofeo de exhibición, algo que ella siempre había odiado. La vigilancia de Fritz sobre Hedwig, llegó a tal punto, que únicamente dejaba que se desnudase y bañase si él estaba presente.

Esos años de matrimonio retomó la carrera de ingeniería. Obligada como estaba acompañarlo a todas partes, aprovechaba las cenas de negocios, para recabar información y aprender sobre las características de la armamentística y tecnologías nazis.

En uno de los viajes de negocios en los que había acompañado a Fritz, Hedwig escapó de un restaurante, saltando por la ventana del baño. Huyó con lo puesto y sus joyas en coche hasta París y de allí a Londres, durante días la persiguieron los guardaespaldas de su marido. Una vez en Londres consiguió embarcarse en el Normandie con destino a Estados Unidos. En el transatlántico conoció al exitoso productor de la Metro Golwyn Mayer, Louis B. Mayer. Éste le ofreció, en el transcurso del viaje, un contrato como actriz para la MGM, con una única condición, Hedwig debía cambiar su nombre, con el propósito de desvincularla de Éxtasis, esta por supuesto acepto. Antes de llegar a puerto, sobre las aguas del Atlántico nació Hedy Lamarr.

Con este nuevo nombre, Hedy quería rendir tributo a la actriz de cine mudo Bárbara La Marr. Se instaló en Hollywood, protagonizó una treintena de películas como Cenizas de amor, Pasión en redime o Sansón y Dalila. Sin embargo, rechazo grandes películas como Luz de Gas o Casablanca, y estuvo a punto de interpretar a Escarlata O´hara en Lo que el viento se llevó, pese a estos desaciertos, su imagen la catapulto a la fama, como una de las grandes estrellas de la época dorada de Hollywood.

La Segunda Guerra Mundial había dado comienzo, la Alemania nazi había invadido el continente europeo y amenazaba con tomar Reino Unido. En 1941, Hedy decidió aportar su grano de arena, colaboró con el gobierno para desmantelar el régimen nazi con la información y secretos comerciales, que había robado de su marido. Ofreció su trabajo y su preparación como ingeniera, cuando el Consejo Nacional de Inventores, solicitó ayuda a los civiles. Sin embargo, rechazaron su oferta y las autoridades le solicitaron que utilizase su fama para promover la venta de bonos de guerra.

Hedy ideó junto con su representante artístico, una campaña con la que recaudó millones de dólares; cualquiera que adquiriese 25.000$ o más en bonos, recibiría a cambio un beso de la actriz.

Pese a esto, Hedy, no dejó de trabajar en el campo de la ingeniería y el área de las comunicaciones, tratando de ayudar con mejoras e innovaciones a los ejércitos aliados. Identificó un problema en el uso de las señales radioeléctricas, que guiaban por radio a los torpedos de la Armada de Estados Unidos. La duración de los mensajes era tan larga, que los hacía fáciles de interferir, lo que provocaba que se desviaran de su rumbo inicial.  Para solventarlo, diseño un sistema que podía hacer frente a este problema, y que, se ha convertido en la base de la tecnología que actualmente usamos a diario en nuestros smartphones y aparatos con GPS, wifi y bluetooth, pese a esto, en ese momento su idea fue aparcada por el ejército estadounidense.

Su sistema se basaba en: transmitir mensajes de mando fraccionados en pequeñas partes, cada una de las cuales se transmitiría secuencialmente cambiando de frecuencia cada vez, siguiendo un patrón pseudoaleatorio. De esta forma los tiempos de transmisión eran cortos y espaciados de forma irregular, lo que hacía muy difícil, por no decir casi imposible, recomponer el mensaje si no se conocía el código de cambio de canales.[viii] Este sistema se conoce como, transmisión en espectro ensanchado por salto de frecuencia (Frecuency Hopping Spread Spectrum. FHSS).

Para Hedy, diseñar y construir un transmisor y un receptor, no suponían un problema, sin embargo, le quedaba un cabo suelto en el diseño de su sistema, ¿cómo sincronizar?

En la época que trabajaba por resolver esta problemática, asistió a una cena, en la que, conoció a George Antheil, un compositor y pianistas norteamericano vanguardista. Juntos, se dieron cuenta de que una señal de radio podía cambiar de frecuencia, utilizando la misma tecnología que una pianola usa para cambiar las notas. Hedy quedó tan entusiasmada que le dejó escrito su número de teléfono con pintalabios en la ventanilla del coche de Antheil e inmediatamente se pusieron a trabajar juntos. Para solventar el problema de la sincronización usaron dos pianolas, una en el transmisor y la otra en el receptor; los saltos de frecuencia quedarían codificados con arreglo a los taladros longitudinales en la banda de papel, como en una pianola común. La secuencia la de los saltos solo podía ser conocidos, por aquellos que poseyeran la melodía (la clave), asegurando de esta manera el secreto en las comunicaciones.

Finalmente, tras varios meses de trabajo, el 10 de junio de 1941 Lamarr y Antheil presentaron al registro la solicitud de patente del Secret Comunication System[ix] de Hedy Kiesler Markey[x] y George Anthcil. La patente quedó aprobada el 11 de agosto de 1942.

Patente del FHSS parte 1.

Patente del FHSS parte 2.

Como ya hemos comentado, el ejercito estadounidense aparcó el proyecto, ya que, la marina consideraba que el sistema era vulnerable e inadecuado para ponerlo en un torpedo. Tanto Lamarr como Antheil, no insistieron y se centraron en sus respectivas carreras en el mundo del cine, como actriz y compositor de bandas sonoras.

Los avances en la electrónica con la invención del transistor supusieron que el uso del sistema de Lamarr y Antheil fuera factible. En 1957, la empresa Silvania Electronics Systems Division desarrollaron el sistema y el gobierno estadounidense lo adoptó para las transmisiones militares, justo tres años después de caducar la patente. Su primer uso, se produjo durante la crisis de los misiles de Cuba en 1962, de ahí se utilizaron en la guerra del Vietnam y en el sistema norteamericano de defensa por satélite (Milstar). Hoy en día, tanto los sistemas militares como civiles orientados por voz y datos hacen uso de sistemas de espectro ensanchado.

Como la patente había expirado en la época en que se hizo uso del FHSS, Hedy no vio un centavo por ello. Tras la guerra, fundo su propia compañía cinematográfica con poco éxito; sin embargo, entre rodaje y rodaje, no dejó de trabajar como inventora y ampliar sus conocimientos: trabajó en la creación de un nuevo semáforo, una caja de pañuelos de papel mejorada y trato de crear una nueva pastilla para carbonatar agua. Todo esto tenía que hacerlo en secreto mientras fuera una estrella de la MGM, para que no perjudicara su imagen de diva. Esto, unido a que, en la patente aparecía su apellido de casada, hizo que no fuera reconocida como la creadora del FHSS, mientras se hacía uso de su sistema.

Con el declive de su carrera artística y su mala fortuna en lo personal, seis matrimonios fallidos, Hedy se dio al consumo de pastillas, se sometió a reiteradas operaciones de cirugía estética y se le desarrollo el trastorno, cleptomanía. Todo esto la llevó a recluirse en su casa de Miami, para pasar los últimos años de su vida aislada, deprimida y resentida con un mundo poco agradecido con ella. Pese a esto, finalmente comenzaron a llegar los reconocimientos y premios a su vida como inventora, sin embargo, ella estaba tan hastiada de la vida, que todo lo que dijo, cuando le comunicaron la concesión del Pioner Award fue: “Ya era hora”. No quiso asistir a la ceremonia de entrega, el 12 de marzo de 1997, teniéndola que representar su hijo.

Hedy Lamarr recibió otros premios a su carrera como inventora: En 1997 junto a Antheil recibió el Bulbie Gnass Spirit of Achievement Award, una distinción honorifica concedida por el proyecto Milstar; en 1998 recibió la medalla Viktor Kaplan, otorgada por la Asociación Austriaca de Inventores y Titulares de patentes; en 1999, el Kunsthalle de Viena organizó un homenaje a la actriz e inventora más singular del siglo XX y finalmente en 2014 fue incluida en el Salón de la Fama de la Asociación Nacional de Inventores de Estados Unidos.

La vida de Hedy, parece de película sin duda, sin embargo, se trata de una triste historia, en la que, finalmente primó su faceta de mujer bella, diva y trofeo, que siempre odió, frente a la de inventora, donde, su papel resultó ser fundamental; ya que, el sistema que creó junto a Antheil, revolucionaría las comunicaciones de tal forma, que, de no ser por ellos, el mundo conectado en el que vivimos actualmente no sería el mismo.


“Cualquier chica puede ser glamurosa. Todo lo que tienes que hacer es quedarte quieta y parecer estúpida.” 

Hedy Lamarr.

 

Bibliografía

IGNOTOFSKY, R. Mujeres de Ciencia. 50 intrépidas pioneras que cambiaron el mundo. Capitán Swing y Nórdica Libros, Zaragoza, 2018.

https://play.cadenaser.com/tag/hedy_lamarr/  cuatro programas dedicados o en los que se habla de Hedy Lamarr.

https://losmundosdebrana.com/2015/03/04/hedy-lamarr-la-inventora/

https://mujeresconciencia.com/



[i] Datos de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas.

[ii] Datos de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas.

[iii] Datos de Opinion Way.

[iv] Datos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

[v] Datos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

[vi] Datos de la American Psychological Association.

[vii]Éxtasis, filmada en Checoslovaquia bajo la dirección de Gustav Machaty, fue el primer film en mostrar el rostro de una actriz, completamente desnuda, durante un orgasmo. Fue tachado de escándalo sexual y se prohibió su proyección en las salas de cine. Le llovieron censuras y condenas, incluida la del Vaticano.” En: https://losmundosdebrana.com/2015/03/04/hedy-lamarr-la-inventora/

[viii] https://losmundosdebrana.com/2015/03/04/hedy-lamarr-la-inventora/, aquí también amplia información: “El mensaje o la orden (en caso de control remoto) utilizaba un sistema binario, modulando la frecuencia portadora con una señal de baja frecuencia fija, de 100 o 500 Hz, lo que permitía añadir filtros sintonizados a estas frecuencias en el receptor para eliminar las señales parásitas mejorando la calidad de la recepción. El receptor estaba sintonizado a las frecuencias elegidas para la emisión y tenía el mismo código de cambio, saltando de frecuencia sincrónicamente con el transmisor”

[ix] SECRET COMMUNICATION SYSTEM. Filed June 10, 1941 2 Sheets-Sheet 2 Patented Aug. 111, 1942 SECRET COMMUNICATION SYSTEM Hedy Kiesler Markey, Los Angeles, and George Anthcil, Manhattan Beach, Calif. Application June 10, 1941, Serial No. 397,412.

[x] Hedy uso su apellido de casada en la patente.


Miss Rocher de la Tormenta